Conceptos

¿Qué es la globalización económica y cuáles son sus características?

La globalización económica

La globalización es un proceso de interacción e integración entre las personas, las empresas y los gobiernos de diferentes naciones, un proceso impulsado por el comercio internacional y la inversión y ayudado por la tecnología de la información. Este proceso tiene efectos sobre el medio ambiente, la cultura, los sistemas políticos, el desarrollo económico y la prosperidad, y sobre el bienestar físico humano en las sociedades de todo el mundo.

Sin embargo, la globalización no es nueva. Durante miles de años, las personas, y más tarde las corporaciones, han estado comprando y vendiéndose entre sí en tierras a grandes distancias, como a través de la famosa Ruta de la Seda a través de Asia Central que conectaba China y Europa durante la Edad Media. Del mismo modo, durante siglos, las personas y las corporaciones han invertido en empresas de otros países. De hecho, muchas de las características de la ola actual de globalización son similares a las que prevalecieron antes del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914.

Pero los desarrollos tecnológicos y técnicos de las últimas décadas han estimulado aumentos en el comercio transfronterizo, la inversión y la migración tan grandes que muchos observadores creen que el mundo ha entrado en una fase cualitativamente nueva en su desarrollo económico. Desde 1950, por ejemplo, el volumen del comercio mundial ha aumentado 20 veces, y desde 1997 hasta 1999 los flujos de inversión extranjera casi se duplicaron, de USD 468 mil millones a USD 827 mil millones. Al distinguir esta ola actual de globalización de las anteriores, el autor Thomas Friedman ha dicho que hoy la globalización es «más lejana, más rápida, más barata y más profunda».

Esta ola actual de globalización ha sido impulsada por políticas que han abierto economías a nivel nacional e internacional. En los años transcurridos desde la Segunda Guerra Mundial, y especialmente durante las últimas dos décadas, muchos gobiernos han adoptado sistemas económicos de libre mercado, aumentando enormemente su propio potencial productivo y creando innumerables nuevas oportunidades para el comercio y las inversiones internacionales. Los gobiernos también han negociado reducciones dramáticas en las barreras al comercio y han establecido acuerdos internacionales para promover el comercio de bienes, servicios e inversiones. Aprovechando las nuevas oportunidades en los mercados extranjeros, las corporaciones han construido fábricas extranjeras y establecido acuerdos de producción y comercialización con socios extranjeros. Una característica definitoria de la globalización, por lo tanto, es una estructura internacional de negocios industriales y financieros.

La tecnología ha sido el otro impulsor principal de la globalización. Los avances en la tecnología de la información, en particular, han transformado dramáticamente la vida económica. Las tecnologías de la información han brindado a todo tipo de actores económicos individuales (consumidores, inversores, empresas) nuevas y valiosas herramientas para identificar y buscar oportunidades económicas, incluidos análisis más rápidos y mejor informados de las tendencias económicas en todo el mundo, transferencias fáciles de activos y colaboración con compañeros de zonas lejanas.

Sin embargo, la globalización es profundamente controvertida. Los defensores de la globalización argumentan que permite que los países pobres y sus ciudadanos se desarrollen económicamente y eleven sus niveles de vida, mientras que los opositores a la globalización afirman que la creación de un mercado libre internacional sin restricciones ha beneficiado a las corporaciones multinacionales en el mundo occidental a expensas de las empresas locales, de culturas locales y de los ciudadanos comunes. Por lo tanto, la resistencia a la globalización ha tomado forma tanto a nivel popular como gubernamental a medida que las personas y los gobiernos intentan gestionar el flujo de capital, trabajo, bienes e ideas que constituyen la ola actual de globalización.

Para encontrar el equilibrio correcto entre los beneficios y los costos asociados con la globalización, los ciudadanos de todas las naciones deben comprender cómo funciona la globalización y las opciones de política que enfrentan ellos y sus sociedades.

Otras definiciones de globalización

La globalización puede definirse por sus elementos, actores, fuentes, consecuencias y mecanismos, pero en esencia se trata del intercambio de personas, productos y procesos en todo el mundo, y sobre las consecuencias de ese comercio (Bhagwati, 2007; Stiglitz, 2007; Wolf, 2004). Este es un proceso mediante el cual los fenómenos materiales y sociales generados en una o más partes del mundo se convierten en parte de la vida de las personas en otras partes del mundo. Este proceso, acelerado masivamente a través de nuevas tecnologías, tiene ramificaciones generalizadas para las formas de vida, para la paz y los conflictos, y finalmente para la justicia y el bienestar.

Características y elementos de la globalización

Según la anterior definición, la globalización se trata de la transmisión de personas, procesos y productos de una parte del mundo a otra. Valga decir que los tres elementos (personas, procesos y productos) están íntimamente relacionados entre sí, pero en aras de la claridad, merecen atención individual.

Individuos y grupos han estado viajando por el mundo durante milenios. Sin embargo, el transporte se ha vuelto mucho más asequible en el siglo veinte, lo que facilita la migración y los intercambios más cercanos. En tiempos pasados, vimos cómo los exploradores franceses colonizaron y explotaron Haití (Díaz, Schneider y Pwogwam Sante´Mantal, 2012) y cómo los inmigrantes chinos se mudaron a los Estados Unidos hace más de 150 años (Shimpi y Zirkel, 2012). Estos ejemplos son prototipos de la globalización: una nación invade a otra para extraer materias primas; otras potencias envían a su gente a establecerse en pastos más verdes. La dispersión de personas en todo el mundo, entonces, constituye el primer objeto de la globalización.

El segundo objeto son los productos, ampliamente concebidos. Por productos nos referimos no solo a objetos materiales como productos electrónicos, automóviles, alimentos, equipos y todo tipo de bienes, sino también ideas, normas culturales e información. Por supuesto, los nuevos productos —materiales y culturales— se crean conjuntamente por la intersección de energías de diversas partes del mundo; El viaje de productos no es unidireccional. Como comentan Jensen y Arnett (2012), los adolescentes de todo el mundo navegan por la formación de identidad a la luz de las tendencias internacionales y transnacionales. Jensen y Arnett ilustra cómo la difusión global de ideas grava el proceso de formación de identidad. Breckenbridge y Moghaddam (2012), también muestran la confluencia de estereotipos y temores asociados con la globalización. Su estudio revela contradicciones entre diversos productos y procesos de globalización, como la liberalización del comercio, por un lado, y los impedimentos a la migración, por el otro. Hasta ahora hemos afirmado que la globalización implica la dispersión y absorción de personas y productos; y los productos, como se muestra arriba, implican bienes materiales y culturales.

El tercer objeto de la globalización son los procesos, en los negocios, la información y la conservación, entre otros. La liberalización del comercio y la imposición de procesos de ajuste estructural por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) son una clara manifestación de la globalización, como se muestra en el caso de Haití (Díaz y Schneider, 2012). Aneesh (2012), a su vez, describe los procesos comerciales y de información involucrados en los centros de llamadas en India. Este es un excelente ejemplo de cómo los canales de información facilitan los procesos comerciales. Los centros de llamadas (Call- centers) constituyen aproximadamente el 6% del crecimiento del producto interno de la India, un proceso comercial en crecimiento.

En el caso de la conservación de ideas global, Swim y Becker (2012) demuestran la aceptación (con diversos grados de diferencias ) de los procesos y prácticas ambientales en Alemania y los Estados Unidos. En el primero (Alemania), un contexto de apoyo para la preservación del medio ambiente permite a los ciudadanos participar en comportamientos más amigables con el medio ambiente.

En resumen, un enfoque para comprender la globalización implica la demarcación de sus tres elementos principales: personas, productos y procesos. Los factores de empuje y atracción impulsan a las personas a trascender las fronteras. Los productos, en forma de bienes materiales y normas culturales, también trascienden las fronteras, al igual que los negocios, la información y los procesos de conservación. En este momento, hemos visto ejemplos de todos ellos.

La dispersión y adopción de productos y procesos en todo el mundo, sin mencionar la migración de individuos, tiene repercusiones psicológicas. En el caso de la migración voluntaria o forzada a través de la privación económica o la persecución política, las comunidades de recién llegados y anfitriones aprenden a adaptarse (o no) a la presencia del otro. Algunas teorías psicológicas nos ayudan a comprender las reacciones al contacto con los recién llegados y las minorías. Utilizando la tipología de adaptación a la migración de Berry (1997, 1998, 2001) podemos ver cuatro escenarios potenciales para los recién llegados: integración, asimilación, segregación y marginación. La primera opción es la más deseada, ya que los grupos conservan su patrimonio cultural al mismo tiempo que adquieren uno nuevo. Este modelo ha demostrado ser útil para comprender el estrés y el afrontamiento asociados con la migración, así como con la globalización (Jensen y Arnett, 2012). Los estereotipos a menudo se invocan para preservar imágenes positivas individuales y colectivas. Este proceso psicológico da como resultado políticas y prácticas excluyentes y divide a los pueblos (Fiske, 2011). En el lado positivo, podemos ver fácilmente cómo la difusión de nuevas ideas y productos puede abrir increíbles oportunidades para las personas, sin mencionar los viajes a nuevos destinos donde las personas pueden experimentar una serie de resultados positivos, como el aprendizaje, la libertad, educación y desarrollo personal (Buettner, 2008, 2010; Seligman, 2011). Muchas personas que por razones de estudio, trabajo y otras responsabilidades (o por salvaguardar su propia integridad) han tenido la oportunidad de vivir en varios países, pueden dar fe de los beneficios de huir de una dictadura (como el caso en su momento de Argentina), experimentar una excelente atención médica universal (Israel, Canadá y Australia) y buscar nuevas oportunidades laborales (EE. UU.)

Las puertas y las experiencias nuevas en otros países contribuyen al bienestar positivo (Seligman, 2011). Como señaló Marsella (2012), la globalización tiene repercusiones positivas y negativas. En gran parte, esto depende de quién estamos hablando y la cantidad de poder que tienen (Prilleltensky, 2008).

Quiénes: Los actores de la globalización

Integración cultural y racial debido a la globalización
Uno de los múltiples beneficios de la globalización es la integración de diferentes culturas tanto en ambientes empresariales como sociales.

Junto a sus elementos, los actores constituyen el segundo pilar de la globalización. En esencia, debemos responder dos preguntas: la globalización de quién y para quién.

Los actores pueden llevarse, así como productos y procesos, a nuevos lugares. Aunque todos los jugadores en el juego de globalización tienen cierto grado de poder, algunos tienen más que otros, como lo han demostrado varios autores (Díaz, Schneider y Pwogwam Sante´ Mantal, 2012; Marsella, 2012; Shimpi y Zirkel, 2012). La gran desigualdad en el poder entre los jugadores determina, en gran medida, quiénes son las personas que se beneficiarán de la globalización. Dependiendo de con quién hable, la globalización es una bonificación para la fuerza laboral local en India (Aneesh, 2012) o una maldición para los desempleados americanos cuyo trabajo fue llevado a Asia (Pink, 2009). Los psicólogos han sabido durante mucho tiempo que la combinación de gran poder, racionalizaciones e intereses personales tiende a oscurecer el juicio moral (Fiske, 2011; Lammers y Stapel, 2009; Lammers, Stapel y Galinsky, 2010). Los psicólogos también han sabido por algún tiempo que pintar prácticas explotadoras como universalmente beneficiosas es algo que les conviene en gran medida a los poderosos (Prilleltensky, 1994). Por lo tanto, no es raro ver a grandes directores de multinacionales elogiar los logros de la globalización e ignorar sus consecuencias perjudiciales para los agricultores locales (Díaz, Schneider y Pwogwam Sante´ Mantal, 2012), para el medio ambiente (Swim & Becker, 2012) y para las personas pobres ( Marsella, 2012).

Si bien los bienes, servicios, ideas y personas viajan en todas direcciones en todo el mundo, hay pocas dudas de que las políticas económicas han sido dictadas por instituciones euroamericanas como el FMI y el Banco Mundial (Stiglitz, 2003, 2007). Además, hay pocas dudas de que los patrones de migración han seguido siendo de países pobres a países ricos. En todos los casos, los poderosos dictan los términos del juego, y los impotentes se ajustan o escapan (Marsella, 2012; Stiglitz, 2003). Esto no es para pintar a los ciudadanos en las naciones en desarrollo como impotentes, ya que han demostrado ingenio y gran capacidad de recuperación, sino para cristalizar el punto de que la globalización, como muchos otros procesos humanos, está determinada en gran medida por el poder relativo de sus actores. Por lo tanto, no podemos ignorar las dinámicas de poder y los diferenciales cuando intentamos responder a la pregunta de quién y para quién (Prilleltensky, 2008).

Por qué: las razones y los objetivos de la globalización

La pregunta ‘por qué’ provoca dos respuestas. La primera se refiere a las razones de la globalización. En otras palabras, ¿cuáles son sus orígenes? Esa pregunta requiere una respuesta sociohistórica. La segunda respuesta se refiere a los objetivos de la globalización.

Si bien las dos preguntas están estrechamente relacionadas, la última requiere una respuesta más realista.

Como demuestran Díaz y Zirkel (2012), los procesos sociohistóricos relacionados con las nuevas tecnologías y los medios de transporte y comunicación han dado como resultado la internacionalización y la occidentalización de la cultura. Estos procesos emanan de desarrollos en ciencia, tecnología, ingeniería y comunicación. El progreso en estos dominios presentó oportunidades para que las personas exploren el universo de formas nuevas, accesibles y, a menudo, más asequibles. En lugar de viajar a lugares remotos para estudiar o explorar la naturaleza, puede tener acceso electrónico a ellos. Sin los avances científicos y tecnológicos, no estaríamos hablando de la globalización como lo estamos haciendo ahora. Pero los avances sociohistóricos y tecnológicos pueden tomar diferentes direcciones dependiendo de los agentes de cambio involucrados, lo que nos lleva a la respuesta de los agentes.

Los beneficios y las cargas de la globalización podrían distribuirse de manera más equitativa si el objetivo de la globalización fuera distributivo, procesal, retributivo, informativo y de justicia relacional (Prilleltensky, 2011); pero en lugar de la justicia, la globalización a menudo ha sido impulsada por las ganancias y el colonialismo extractivo, exactamente lo contrario de la justicia (Marsella, 2012; Petras y Veltmeyer, 2001; Prilleltensky, 2003). Las imposiciones de ajuste estructural en los países pobres significan menos servicios, peor educación y atención médica (Dias, Schneider y Pwogwam Sante´ Mantal, 2012). Exportar empleos a países con menos regulaciones ambientales significa más contaminación para los residentes y menos protecciones para los trabajadores (Aneesh, 2012). Estas son decisiones tomadas por personas, agentes de control personificados en directores del FMI y el Banco Mundial. La respuesta media a los objetivos de la globalización, entonces, radica en la maximización de ganancias. Esto no quiere decir que no haya otros cuyos objetivos para la globalización sean justicia y bienestar, pero sus voces son débiles en comparación con los megáfonos de las corporaciones y sus agentes gubernamentales (Solnit, 2004).

Tecnología en el proceso de la globalización
El desarrollo de los procesos tecnológicos es uno de los factores que ha acelerado la globalización.

Christens y Collura (2012), así como Swim y Becker (2012) demuestran el papel de los agentes de cambio. Las personas que luchan contra el cambio climático o la desigualdad luchan para redirigir la globalización hacia fines más humanos, justos y sostenibles. La psicología del activismo, que no recibió mucha cobertura en este tema, podría dilucidar cómo energizar y mantener la resistencia a las tendencias globales perniciosas. Lo que sabemos de esa literatura es que la conciencia grupal y el apoyo social pueden ayudar a reclutar, motivar y mantener a los activistas (Duncan, 1999, 2010; Kottler, 2000), y que el activismo puede contribuir a la salud mental (Boehnke y Wong, 2011).

En síntesis, la globalización comenzó y se mantiene debido a procesos sociales, científicos e históricos que permitieron a las personas comunicarse mejor y comprar los bienes de los demás. Estos elementos y procesos, que podrían usarse para promover la justicia y el bienestar, o la explotación, están en manos de personas, grupos, corporaciones, instituciones y gobiernos. Para dirigir la globalización hacia la justicia y el bienestar, se necesita un movimiento social colectivo (Solnit, 2004).

Cómo funciona este proceso

La globalización funciona a través de medios sociales, económicos, políticos, culturales y psicológicos. Si el objeto de análisis son las políticas comerciales, el sistema funciona a través de sanciones, préstamos e instituciones transnacionales. Si el objeto es la internacionalización cultural, los medios de comunicación e Internet explican gran parte de ello. Si el objeto es ideas e identidad, se requieren procesos elaborados de comparaciones psicológicas, autoevaluación y toma de decisiones. Este proceso de creación de significado es matizado y complejo. Soñar con una vida sin opresión puede provocar decisiones para migrar, cambiar de trabajo y tomar el control de su vida. Para muchos, este es un proceso de comparaciones justas; que es el acto de evaluar tu vida a la luz de mejores oportunidades, por lo cual tenemos por ejemplo la migración como un elemento característico de este proceso (Prilleltensky, 2011).

Los procesos económicos, geopolíticos, culturales y psicológicos se entrecruzan en la vida de las personas, tal como lo demostraron Aneesh (2012) en la vida de los trabajadores de los centros de atención telefónica en la India, y Shimpi y Zirkel (2012) mostraron en la vida de los inmigrantes chinos en los Estados Unidos. Estados Las personas de todo el mundo ponen en la balanza su dignidad, el futuro de sus hijos, las oportunidades económicas y los enormes sacrificios personales para decidir si emigran, se declaran en huelga o trabajan dentro de los sistemas de injusticia. Como lo documentan muchos documentos de estudio, la globalización obliga a las personas a enfrentar oportunidades y riesgos que desafían la estabilidad emocional y el sentido de coherencia.

Qué, quién, por qué y cómo son preguntas importantes que nos ayudan a enmarcar el debate sobre la globalización. Implícito en nuestra discusión surge la pregunta de quién se beneficia y quién sufre la globalización. La respuesta generalmente está en quién tiene el poder y quién enmarca el discurso. Debajo de los encantamientos de progreso y desarrollo se encuentran capas de sufrimiento y dislocación (Petras y Veltmeyer, 2001; Solnit, 2004). Si, como muchos críticos han argumentado, la globalización puede y debe mejorar para las personas con menos poder,

¿Cuáles son los beneficios de la globalización?

Competitividad empresarial en medio de la globalización
La globalización anima la competitividad al poner a diversos actores internacionales empresariales a competir entre sí para ofrecer el mejor conjunto de bienes y servicios al menor costo posible.

La globalización impacta a las empresas, las culturas y las personas de muchas maneras diferentes. Pero aquellos que deciden emprender la expansión internacional encuentran varios beneficios, que incluyen:

1. Acceso a nuevas culturas

La globalización hace que sea más fácil que nunca acceder a la cultura extranjera, que incluye comida, películas, música y arte de otras identidades. Este flujo libre de personas, bienes, arte e información es la razón por la que puedes recibir comida tailandesa en tu apartamento mientras escucha a tu artista favorito en el Reino Unido o ves una película de Bollywood.

2. La difusión de la tecnología y la innovación.

Muchos países de todo el mundo permanecen constantemente conectados, por lo que el conocimiento y los avances tecnológicos viajan rápidamente. Debido a que el conocimiento también se transfiere tan rápido, esto significa que los avances científicos realizados en Asia pueden estar funcionando en los Estados Unidos en cuestión de días.

3. Costos más bajos para productos

La globalización permite a las empresas encontrar formas de menor costo para producir sus productos. También aumenta la competencia global, lo que reduce los precios y crea una mayor variedad de opciones para los consumidores. Los costos reducidos ayudan a las personas de los países en desarrollo y de las economías desarrolladas puedan vivir mejor con menos dinero.

4. Mayores estándares de vida en todo el mundo

Las naciones en desarrollo experimentan un mejor nivel de vida, gracias a la globalización. Según el Banco Mundial, la pobreza extrema disminuyó en un 35% desde 1990. Además, la meta del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio era reducir la tasa de pobreza de 1990 a la mitad para 2015. Esto se logró cinco años antes de lo previsto, en 2010. En todo el mundo, casi 1.100 millones de personas han salido de la pobreza extrema desde entonces.

5. Acceso a nuevos mercados

Las empresas obtienen mucho de la globalización, incluidos nuevos clientes y diversas fuentes de ingresos. Las empresas interesadas en estos beneficios buscan formas flexibles e innovadoras para hacer crecer sus negocios en el extranjero. Las Organizaciones Internacionales de Empleadores Profesionales (OPE) hacen que sea más fácil que nunca contratar trabajadores en otros países de manera rápida y conformes. Esto significa que, para muchas empresas, ya no es necesario establecer una entidad extranjera para expandirse en el extranjero.

6. Acceso a nuevos talentos

Además de los nuevos mercados, la globalización permite a las empresas encontrar nuevos talentos especializados que no están disponibles en su mercado actual. Por ejemplo, la globalización brinda a las empresas la oportunidad de explorar el talento tecnológico en mercados en auge como Berlín o Estocolmo, en lugar de Silicon Valley. Una vez más, International PEO permite a las empresas contratar trabajadores en el extranjero, sin tener que establecer una entidad legal, lo que hace que la contratación global sea más fácil que nunca.

¿Cuáles son los desafíos de la globalización?

Daño ambiental por la globalización
Uno de los grandes desafíos de la globalización son las externalidades causadas por la quema de combustibles fósiles y el consumismo acelerado que conduce a la contaminación del planeta.

Si bien la globalización ofrece muchos beneficios, no está exenta de desafíos. El Informe del estado de expansión global 2020 de Velocity Global 2020: la industria de la tecnología revela algunos de los principales desafíos que enfrentan los líderes tecnológicos de EE. UU. y el Reino Unido al tomar sus empresas a nivel mundial, y los líderes de otras empresas probablemente enfrentan los mismos obstáculos.

Algunos de los obstáculos que enfrentan las compañías cuando se globalizan incluyen:

1. Reclutamiento internacional

No es sorprendente que el 30% de los líderes tecnológicos de EE. UU. y el Reino Unido mencionen el reclutamiento internacional como su desafío más común. Reclutar a través de las fronteras crea incógnitas para los equipos de recursos humanos. Primero, las compañías crean un plan sobre cómo entrevistarán y examinarán a fondo a los candidatos para asegurarse de que estén calificados cuando miles de millas los separen de la sede. A continuación, las empresas necesitan conocer las demandas de salarios y beneficios del mercado para hacer ofertas competitivas. Para garantizar contrataciones exitosas, los equipos de recursos humanos deben tener en cuenta desafíos como zonas horarias, diferencias culturales y barreras de idioma para encontrar una buena opción para la empresa.

2. Gestión de la inmigración de empleados

Los desafíos de inmigración causan muchos dolores de cabeza internamente, por lo que el 28% de los líderes tecnológicos de EE. UU. y el Reino Unido estuvieron de acuerdo en que era uno de sus principales desafíos. Las leyes de inmigración cambian a menudo, y en algunos países, es extremadamente difícil obtener visas para los empleados que son ciudadanos extranjeros. Estados Unidos, por ejemplo, se está volviendo más estricto con la concesión de visas H-1B, y el Brexit hace que el futuro de la inmigración al Reino Unido sea incierto.

3. Aranceles recurrentes y tasas de exportación

Otro desafío que los líderes tecnológicos de EE. UU. y el Reino Unido dijeron que enfrentan en el informe es incurrir en aranceles y tarifas de exportación: el 29% estuvo de acuerdo en que este es un desafío para sus negocios globales. Para las empresas que buscan vender productos en el extranjero, obtener esos artículos en el extranjero puede ser costoso, dependiendo del mercado.

4. Desafíos de nómina y cumplimiento

Otro obstáculo común de expansión global es administrar la nómina en el extranjero y mantener el cumplimiento de las cambiantes leyes laborales y fiscales. Esta tarea de administración se vuelve aún más difícil si está tratando de administrar operaciones en múltiples mercados.

5. Pérdida de identidad cultural

Si bien la globalización ha facilitado el acceso a países extranjeros, también ha comenzado a fusionar sociedades únicas. El éxito de ciertas culturas en todo el mundo hizo que otros países las emularan. Pero cuando las culturas comienzan a perder sus características distintivas, perdemos nuestra diversidad global.

6. Explotación de trabajadores extranjeros

Explotación laboral
La explotación laboral constituye uno de los elementos distintivos de una mala gestión del proceso de globalización.

Los costos más bajos benefician a muchos consumidores, pero también crean una dura competencia que lleva a algunas empresas a buscar fuentes de mano de obra baratas. Algunas compañías occidentales envían su producción al extranjero a países como China y Malasia, donde las regulaciones laxas facilitan la explotación de los trabajadores.

7. Dificultades de expansión global

Para las empresas que desean globalizarse y descubrir los beneficios de la globalización, es difícil establecer una presencia en el extranjero que cumpla con los requisitos. Si las empresas toman la ruta tradicional de establecer una entidad, necesitan capital inicial sustancial, a veces de hasta $ 20.000, y costos de $ 200.000 anuales para mantener el negocio. Además, las empresas globales deben mantenerse al día con las leyes laborales diferentes y en constante cambio en los nuevos países. Al expandirse a nuevos países, las empresas deben ser conscientes de cómo navegar por los nuevos sistemas legales. De lo contrario, los pasos en falso conducen a impedimentos y graves consecuencias financieras y legales.

8. Desafíos de inmigración y pérdida local de empleo

El clima político en los Estados Unidos y Europa muestra que existen diferentes puntos de vista sobre los resultados de la globalización. Muchos países de todo el mundo están endureciendo sus reglas de inmigración, y es más difícil para los inmigrantes encontrar trabajo en nuevos países. Este aumento en el nacionalismo se debe principalmente a la ira de la percepción de que los extranjeros ocupan puestos de trabajo domésticos o en empresas que trasladan sus operaciones al extranjero para ahorrar dinero en costos laborales.

Por ejemplo, el Instituto de Política Económica informa que el déficit comercial de EE. UU. con China (o la cantidad en que las importaciones exceden las exportaciones) le ha costado a los estadounidenses 3.4 millones de empleos desde 2001.

Cómo la globalización cambia las operaciones diarias de negocios

Tanto los beneficios como los desafíos de la globalización cambian la forma en que una empresa opera de diferentes maneras. Cuando las empresas deciden globalizarse, deben estar listas y dispuestas a cambiar los procesos internos. Esto ayuda a acomodar nuevos mercados y hacer que su fuerza laboral global se sienta cómoda y aceptada en el trabajo.

Las empresas ven que muchos aspectos de sus negocios cambian una vez que ingresan al mercado global. Por ejemplo, la globalización hace que la fuerza laboral sea más diversa. Esta diversidad es un cambio positivo general, pero crea algunos desafíos, como las barreras del idioma y las diferencias en las expectativas culturales.

Algunos cambios operativos que las empresas deben esperar de la globalización incluyen:

1. Desafíos de comunicación global

Antes de comenzar a ramificarse desde su sede central, las empresas deben establecer un plan de comunicación interna establecido, ya que los empleados globales probablemente trabajen en una zona horaria diferente y tengan un idioma nativo diferente.

El software y otras herramientas digitales ayudan a superar los obstáculos de comunicación global y permiten que los equipos se conecten fácilmente. Zoom, Slack y Google proporcionan herramientas valiosas para las empresas que intentan administrar empleados en múltiples oficinas, países y zonas horarias.

2. Expectativas internacionales de los empleados

Los empleados extranjeros tienen diferentes expectativas en lo que respecta a salarios y beneficios, así como a cómo a la forma en que manejan sus horarios de trabajo diarios. Las empresas que desean aprovechar la globalización y contratar trabajadores extranjeros deben acomodarlos tanto como sea posible. Los equipos de recursos humanos también deben asegurarse de que sus ofertas sean competitivas y estén a la par con las expectativas locales durante el proceso de contratación.

3. Apoyo a clientes extranjeros

De manera similar a los cambios de comunicación con los empleados, las empresas también deben planificar cómo administran el servicio al cliente y el soporte en nuevos países. Es posible que los clientes del nuevo mercado donde una empresa ofrece sus productos o servicios no hablen su idioma nativo o no estén cerca de su zona horaria.

4. Aumento de la competencia

Las compañías internacionales tienen que ajustar más que las operaciones internas. La globalización abre nuevas fuentes de ingresos y aumenta la disponibilidad para el talento. Debido a estos beneficios atractivos, y la facilidad para globalizarse debido a servicios como International PEO, el mercado global es competitivo. A medida que la globalización se convierte en la norma, muchas empresas a menudo buscan los mismos mercados extranjeros, lo que aumenta la competencia para las empresas.

5. Cambios de marketing y comunicación

Al igual que la contratación de empleados en diferentes países crea desafíos de comunicación interna, la comercialización de sus productos o servicios a un público completamente nuevo crea obstáculos para las empresas. Las empresas necesitan ajustar sus estrategias de marketing para comunicar los beneficios de su producto de manera que resuene con una audiencia extranjera. No se puede suponer que una campaña de marketing dirigida a un público estadounidense (o donde sea que se encuentre su sede central) atrae a consumidores en Europa, Asia o cualquier otro mercado popular, ya que los consumidores allí tienen deseos y necesidades muy diferentes.

Conclusiones

La Globalización es un fenómeno complejo, que tiene diversos matices y es en sí misma un fenómeno ambiguo, es decir que reporta tanto beneficios como desventajas. Los gobiernos, las empresas y las personas deben adaptarse para aprovechar al máximo los beneficios de la globalización, como lo son la integración cultural, el aumento de la competitividad, el desarrollo de mayores bienes y servicios a una mayor escala, la difusión de ideas y el mayor alcance de la información. Así mismo, estos mismos actores deben trabajar juntos para mitigar y/o minimizar los aspectos negativos de la globalización, de forma que este proceso siga contando con la legitimidad necesaria para poder seguir en marcha y ofrecer los beneficios que se han mencionado.

Cuando los diversos actores sociales son incapaces de hacer una gestión positiva de la globalización económica, es probable que tanto individuos, empresas y gobiernos resientan del proceso y se inicie una fase de desglobalización, generalmente marcada por el proteccionismo y el cierre de las economías nacionales a la migración y a la cooperación internacional. Es preciso por tanto que la gestión de la globalización e armonice con los intereses multilaterales de manera que beneficie al máximo números de actores interesados y el proceso sea una fuerza motora que anime el desarrollo de las diversas economías inmersas en él.

Con información de Velocity Global.

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