Conceptos

Qué es una economía mixta

¿Qué es un sistema de economía mixta?

Un sistema de economía mixta es un sistema que combina aspectos del capitalismo y del socialismo. Un sistema de economía mixta protege la propiedad privada y permite un nivel de libertad económica en el uso del capital, pero también le permite a los gobiernos interferir en las actividades económicas con el fin de alcanzar objetivos sociales.

Según la teoría de pensamiento neoclásico, las economías mixtas son menos eficientes que las «economías puras de mercado», pero los proponentes de la intervención del gobierno argumentan que las condiciones básicas requeridas para la eficiencia del mercado, tales como información igual y participantes racionales del mercado, no existen en la práctica.

Entendiendo el concepto

La mayoría de economías modernas se caracterizan por ser una síntesis de dos o más sistemas económicos. Con las economías de los diversos países cayendo en una parte de la línea entre los extremos. El sector público trabaja en cooperación con el sector privado, pero puede competir por los mismos y limitados recursos. Los sistemas de economías mixtos no bloquean al sector privado en su búsqueda de ganancias, pero regulan los negocios y podrían nacionalizar ciertas industrias que proveen un bien público. Por ejemplo, Estados Unidos es un sistema de economía mixta, en la medida en que permite la propiedad privada de los medios de producción, pero incorpora elementos como los subsidios a la agricultura, regulación de las manufacturas, y parcial o completa propiedad de algunas industrias como el servicio postal y la defensa nacional. De hecho, todas las economías modernas caen en algún punto dentro de la definición de economías mixtas. Ambos, el socialismo puro y el libre mercado puro, representan solamente construcciones de sistemas teóricos.

Cuál es la diferencia entre las economías mixtas y las de libre mercado

Las economías mixtas no son sistemas de laissez-faire (dejar hacer), porque los gobiernos están envueltos en la planeación de algunos de los recursos y pueden ejercer control sobre los negocios del sector privado.

Los Gobiernos pueden buscar redistribuir la riqueza, colocando impuestos al sector privado, y usando los fondos de los impuestos para promover objetivos sociales, hacer estímulos fiscales, y sociedades público-privadas; estos son ejemplos de la intervención del gobierno en las economías mixtas. Estas intervenciones, inevitablemente generan distorsiones, pero hay instrumentos para lograr objetivos específicos que pueden tener éxito a pesar del efecto de distorsión.

Los países frecuentemente interfieren en los mercados al promover ciertas industrias al crear aglomeraciones y reducir barreras de entrada para intentar lograr que el mercado sea más competitivo. Esto fue común en los países de Asia Oriental durante el siglo XX, en una estrategia que se denominó Crecimiento liderado por exportaciones y que llevó a la región a convertirse en un centro para una variedad de industrias. Algunas naciones han llegado a especializarse en textiles, mientras que otras son conocidas por su maquinaría, y otras por sus componentes para uso electrónico. Estos sectores alcanzaron prominencia debido a que los gobiernos protegieron a las compañías nacientes, mientras que ellas lograban estar en un nivel competitivo y promover servicios adyacentes como envíos y transporte para las exportaciones.

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Diferencia de economías mixtas y socialismo

El socialismo se caracteriza por la propiedad común, centralizada y estatal de los medios de producción. Los proponentes del socialismo creen que la planificación central puede lograr un mayor beneficio económico para un mayor número de personas. Ellos no confían en las consecuencias del libre mercado, y aseguran que este solo lleva a la ineficiencia, contrario a lo que piensan los economistas neoclásicos. De manera que los socialistas abogan por la nacionalización de las industrias y la expropiación de la propiedad privada de los bienes de capital, las tierras y los recursos naturales. Las economías mixtas rara vez llegan a este extremo, en vez de eso identifican sólo algunas instancias de intervención en las que se pueden lograr beneficios que serían improbables en los mercados libres.

Tales medidas incluyen controles de precios, redistribución del ingreso y una intensa regulación de la producción y el comercio. Virtualmente esto también incluye la socialización de industrias específicas, conocidas como bienes públicos, que son consideradas esenciales y que (algunos) economistas consideran que no pueden ser proveídas de manera eficiente por el libre mercado, estas incluyen la infraestructura pública, las fuerza militares y de policía, la protección del medio ambiente, los servicios públicos, en algunos casos la educación y la salud. A diferencia del socialismo puro, las economías mixtas no tienen el control completo de la propiedad ni de los medios de producción.

Historia y crítica a las economías mixtas

El término de economía mixta ganó prominencia en el Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial, incluso aunque muchas de las políticas asociadas a este sistema económico fueron inicialmente propuesta en los años treinta. Muchos de sus proponentes eran miembros del partido laborista británico.

Los críticos argumentan que no puede haber terreno entre la economía planificada (socialismo) y la economía de mercado, y, muchos, incluso hoy, cuestionan la validez de este sistema al asociarse como una mezcla entre socialismo y capitalismo. Aquellos que creen que estos dos conceptos no se pueden mezclar consideran que la economía debe ser o bien, de libre mercado, o por su parte socialista.

Los economistas clásicos, así como los marxistas dicen que la ley de la acumulación de capital es lo que impulsa a la economía, o que las formas no monetarias de valoración – transacciones sin dinero – son las que últimamente alimentan la economía. Estos teóricos creen que las economías occidentales están basadas en el ciclo primario capitalista de acumulación de capital.

Los economistas austriacos, comenzando con Ludwing von Mises han argumentado que las economías mixtas no son sostenibles, debido a las consecuencias no intencionadas de las intervenciones del gobierno en la economía, tales como la escasez que frecuentemente ocurre cuando hay control de precios, llevarán a llamadas mayores para incrementar el papel del Estado para compensar estos efectos. Esto sugiere que las economías mixtas son inherentemente inestables y siempre tenderán hacia un mayor socialismo en el tiempo.

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Comenzando con los economistas de mediados del siglo XX, los economistas de la escuela de la elección pública, se ha descrito cómo la interacción de los políticos, los grupos de interés económico y los mercados pueden guiar a las economías mixtas lejos del interés general. La política económica en una economía mixta inevitablemente desvía los flujos de la actividad productiva, de los individuos, empresas e industrias y regiones de un lugar a otro. Esto no solamente crea distorsiones dolorosas en la economía en sí misma, sino que siempre crea grupos de ganadores y perdedores. Esto crea poderosos incentivos para las partes interesadas para que desvíen recursos de las actividades productivas y los utilicen en cabildeo política para ganar influencia en la toma de decisiones legislativas de gobierno para que estas les favorezcan. Esta actividad no productiva es conocida como búsqueda de rentas.

Con información de investopedia.

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