Ideologías

¿Qué es el neoliberalismo? Definición y características clave

El neoliberalismo es una escuela de pensamiento económico que promueve la idea de un Estado fiscalmente austero y el apoyo a los grandes emprendimientos privados como motores de la economía de las naciones.

Contexto histórico

Antecedentes del neoliberalismo en el pensamiento liberal clásico.

Antes de hablar de un neoliberalismo es preciso hablar de su precursor: el liberalismo. Se entiende por liberalismo la doctrina política, económica y filosófica que propugna por la libertad del ser humano en todos sus aspectos. Desde la revolución francesa esto se entendía como libertad para participar en política de manera libre, sin coacción por los poderes establecidos como la iglesia o aquellos que habían adquirido poder por herencia. Del mismo modo se alababa la libertad de pensamiento, expresión y de la acción individual. Se entendía así al ser humano como un individuo liberal con completa autonomía para definir su destino de acuerdo a sus propias preferencias y perspectivas.

En sentido económico hablamos de un liberalismo clásico al referirnos al pensamiento que surgió durante el siglo XVIII, antes de la revolución francesa y que definió a la burguesía como clase dominante y con suficiente poder de decisión como para definir el curso de acción política y económica de las sociedades occidentales.

El pensamiento económico liberal se remonta a Adam Smith y tiene varios principios básicos que rompen con las estructuras de poder del medioevo y de la cosmovisión religiosa imperante en Europa hasta el momento.  En este sentido para los liberales el individuo es la fuente de sus propios valores morales y espirituales, sabe cómo y cuándo lograr su beneficio individual y qué es lo que realmente lo satisface en términos materiales.

En este sentido los individuos podían decidir libremente cómo comerciar en su propio beneficio y el de la sociedad sin necesidad de actores externos que intentarán regular sus intenciones o la dirección de sus acciones. El Estado cumplía apenas un papel meramente de garante jurídico de la propiedad y reglas legales, pero no intervenía en la valoración de los bienes y servicios ni era de su interés que los individuos cambiarán sus deseos en el mercado.

Para el liberalismo clásico el ser humano sabe qué es necesario para lograr su propio goce y con su acción y motivación, de manera libre, puede lograr la máxima eficiencia posible. Dentro de la ideología liberal el mercado funciona como un todo orgánico que asigna los recursos y bienes de forma eficaz si se deja a actuar a los individuos en pro de su propio beneficio. Si se limita o cohíbe la iniciativa individual la sociedad tenderá a ser ineficaz e improductiva, se limitará la innovación e inevitablemente se caerá en la pobreza.

Rasgos generales del liberalismo

Laissez faire: dejar actuar al individuo para que busque y emprenda según su propio beneficio

Compromiso con la libertad individual a ultranza para la búsqueda de los objetivos privados.

Un gobierno mínimo y limitado que garantice la libertad, la propiedad privada, la seguridad y la justicia en las disputas entre los individuos.

Decadencia del liberalismo

Tras la crisis del 29, el liberalismo como ideología de dejar hacer entró en crisis. Los mercados no pudieron responder por sí mismos a los desafíos de una sociedad estancada en la pobreza generalizada, el desempleo y la recesión. Allí es cuando entra en escena el economista británico John Maynard Keynes, quien formula que la intervención del Estado con inyecciones de dinero en tiempos de recesión para estimular la economía. La dirección del Estado de la economía se convierte en un paradigma exitoso hasta la crisis del petróleo en la década de los setenta, cuando los economistas se ven obligados a revisar los modelos macroeconómicos y a formular nuevas respuestas frente a la crisis.

Nacimiento del neoliberalismo

Cómo y cuándo entra el neoliberalismo en la historia.

Friedrich Hayek

Friedrich Hayek, economista de la escuela austriaca.

El neoliberalismo como modelo de pensamiento económico ya había surgido mucho antes de su aplicación. Fue el economista austríaco Friedrich Von Hayek, quien desde la década de los cuarenta y buscando rebatir a los economistas de la London School of Economics, entre ellos al ya famoso por esa época Keynes, revivió la idea del Estado mínimo y la libertad individual como paradigmas de acción en el ámbito económico. 

Para economistas neoliberales como Hayek la intervención del Estado en la economía altera las motivaciones individuales y produce menos eficiencia del mercado, en vez de corregir los fallos del mercado. Según el pensamiento neoliberal las políticas redistributivas keynesianas colocarían grandes cargas fiscales sobre los empresarios, lo que desalienta la oferta de bienes y servicios, generando la contracción de la producción y mayores niveles de inflación.

La teoría neoliberal también sostiene que la emisión de moneda para impulsar la economía, algo que todavía se hace en muchos países, genera que los precios de los bienes de consumo se eleven y los ahorros de la ciudadanía se esfumen de forma rápida, desalentando así la inversión. Un ejemplo clásico de inflación debido a esta estrategia es la inflación venezolana, que alcanza cifras altísimas e incertidumbre en los sectores empresariales, al no saber cuáles serán los precios de sus bienes en los días por venir.

El pensamiento neoliberal también recalca el fracaso del Estado cuando se trata de estimular la economía por medio de políticas sociales. Si bien dicho fracaso nunca en la historia ha sido generalizado, al neoliberalismo le gusta presentar los hechos para que se acomoden a esta narrativa. Por ejemplo, si queremos ver un ejemplo del fracaso del Estado en sus políticas sociales de redistribución de la riqueza e intervención en la economía, la idea más clásica sería el proyecto urbanístico de Pruitt-Igoe, desarrollado en 1954, que finalmente tuvo que ser destruido porque generó un núcleo de pobreza donde se suponía iba a ser el paso a la modernidad y el desarrollo para las personas de raza negra excluidas de la sociedad. El complejo de Pruitt-Igoe estaba destinado a beneficiar a las personas de raza negra y sin hogar que no podían permitirse acceder a una vivienda por medio de los mecanismos del mercado; el hecho de que el Estado les proveyera vivienda a esas personas, no mejoró su situación.

Aplicación del pensamiento neoliberal

El pensamiento neoliberal no puede considerarse homogéneo. Sin embargo, a pesar de sus discrepancias, los economistas neoliberales coinciden en ciertos aspectos que han definido su acción práctica.

A partir de la década de los ochenta Estados Unidos, Reino Unido y Chile experimentaron con el programa neoliberal, logrando varias metas concretas: Reducción del déficit público, eliminando el gasto social, control de los niveles de inflación – controlando la emisión de moneda y otorgando mayor autonomía a los bancos centrales, impulso a la actividad del sector privado -eliminando los impuestos a los grandes empresarios y mejorando así la oferta de bienes y servicios, apertura de los mercados internacionales y reducción de los costos en el comercio, flexibilización del mercado laboral y aumento de la eficiencia en la producción, liberación del tipo de cambio en los distintos países para que el peso de sus economías determine sus costos de exportación e importación.

Tras la aplicación de estas reformas muchos países vieron un éxito en el crecimiento de su PIB y en la estabilización de sus economías. Sin embargo, los efectos sociales de su aplicación son objeto de discusión en la medida en que los mayores beneficiarios de la puesta en práctica del pensamiento neoliberal han sido las empresas privadas y los grandes capitalistas. El resto de la población ha sido dejado atrás en favor de las estadísticas macroeconómicas, que se consideran todavía como los indicadores esenciales del bienestar de la sociedad, en especial las medidas de PIB Y PIB per cápita

Orígenes del término «neoliberal»

La primera concepción de neoliberalismo.

Un uso temprano del término neoliberal o neoliberalismo en inglés fue en 1898 por el economista francés Charles Gide para describir las creencias económicas del economista italiano Maffeo Pantaleoni, con el término néo-libéralisme previamente existente en francés, el término fue utilizado más tarde por otros, incluido el El economista liberal clásico Milton Friedman en su ensayo de 1951 «El neoliberalismo y sus perspectivas». En 1938, en el Coloquio Walter Lippmann, se propuso el término neoliberalismo, entre otros términos, y finalmente se eligió para describir un determinado conjunto de ideas. El coloquio definió el concepto de neoliberalismo como aquel sistema de pensamiento económico que involucraba «la prioridad del mecanismo de precios, la libre empresa, el sistema de competencia y un estado fuerte e imparcial». Ser neoliberal significaba defender una política económica moderna con intervención estatal. El intervencionismo estatal neoliberal provocó un choque con el campo opuesto del laissez-faire de los liberales clásicos, como Ludwig von Mises. La mayoría de los académicos en las décadas de 1950 y 1960 entendió el neoliberalismo como una referencia a la economía social de mercado y sus principales teóricos económicos como Eucken, Röpke, Rüstow y Müller-Armack. Aunque Hayek tenía vínculos intelectuales con los neoliberales alemanes, su nombre solo se mencionó ocasionalmente junto con el neoliberalismo durante este período debido a su postura más pro-libre mercado.

Una segunda concepción del término neoliberal (la más aceptada en nuestros días)

Margaret Thatcher junto a Augusto Pinochet

                                          Margaret Thatcher junto a Augusto Pinochet

Durante el gobierno militar bajo Augusto Pinochet (1973-1990) en Chile, los académicos de la oposición utilizaron la expresión para describir las reformas económicas implementadas allí y a sus proponentes (los Chicago Boys). Una vez que este nuevo significado se estableció entre los académicos de habla hispana, se difundió en el estudio de la economía política en inglés. Según un estudio de 148 artículos académicos, el neoliberalismo casi nunca se define, pero se usa en varios sentidos para describir la ideología, la teoría económica, la teoría del desarrollo o la política de reforma económica. Se ha utilizado en gran medida como un término de abuso y / o para implicar un fundamentalismo de mercado de laissez-faire virtualmente idéntico al del liberalismo clásico, en lugar de las ideas de quienes asistieron al coloquio de 1938. Como resultado, existe controversia sobre el significado preciso del término y su utilidad como descriptor en las ciencias sociales, especialmente debido a la proliferación de diferentes tipos de economías de mercado en los últimos años.

Un tercer concepto de neoliberalismo

Otro movimiento de centro izquierda del liberalismo estadounidense moderno que utilizó el término «neoliberalismo» para describir su ideología; esta se formó en Estados Unidos en la década de 1970. Según el comentarista político David Brooks, entre los políticos neoliberales destacados se encontraban Al Gore y Bill Clinton del Partido Demócrata de Estados Unidos. Los neoliberales se fusionaron en torno a dos revistas, The New Republic y Washington Monthly. El «padrino» de esta versión del neoliberalismo fue el periodista Charles Peters, quien en 1983 publicó «A Neoliberal’s Manifesto». 

Uso actual del término neoliberalismo

Oficinas del Banco Mundial en Washington, institución que generalmente es asociada a las políticas neoliberales

Oficinas del Banco Mundial en Washington, institución que generalmente es asociada a las políticas neoliberales

Elizabeth Shermer argumentó que el término ganó popularidad en gran parte entre los académicos de izquierda en la década de 1970 para «describir y condenar un esfuerzo de fines del siglo XX por parte de los responsables políticos, los expertos en grupos de pensamiento y los industriales para condenar las reformas socialdemócratas e implementar sin disculpas políticas de mercado»; El historiador económico Phillip W. Magness señala su resurgimiento en la literatura académica a mediados de la década de 1980, después de que el filósofo francés Michel Foucault llamara la atención sobre el tema.

El neoliberalismo se utiliza contemporáneamente para referirse a políticas de reforma orientadas al mercado como «eliminar los controles de precios, desregular los mercados de capitales, reducir las barreras comerciales» y reducir la influencia del Estado en la economía, especialmente a través de la privatización y la austeridad. También se asocia comúnmente con las políticas económicas introducidas por Margaret Thatcher en el Reino Unido y Ronald Reagan en los Estados Unidos. Algunos eruditos señalan que tiene varios usos distintos en diferentes esferas:

  1. Como modelo de desarrollo, se refiere al rechazo de la economía estructuralista a favor del Consenso de Washington.
  2. Como ideología, denota una concepción de la libertad como un valor social general asociado con la reducción de las funciones estatales a las de un estado mínimo.
  3. Como política pública, implica la privatización de los sectores o servicios económicos públicos, la desregulación de las empresas privadas, la fuerte disminución de la deuda pública y la reducción del gasto en obras públicas.

Sin embargo, existe un debate sobre el significado del término. Los sociólogos Fred L. Block y Margaret R. Somers afirman que existe una disputa sobre cómo llamar la influencia de las ideas de libre mercado que se han utilizado para justificar la reducción de los programas y políticas del New Deal desde la década de 1980: neoliberalismo, laissez-faire o «ideología del libre mercado». Otros académicos como Susan Braedley y Med Luxton afirman que el neoliberalismo es una filosofía política que busca «liberar» los procesos de acumulación de capital. En contraste, Frances Fox Piven ve el neoliberalismo como esencialmente hipercapitalismo. Sin embargo, Robert W. McChesney, aunque define al neoliberalismo de manera similar como «capitalismo sin guantes», continúa afirmando que el término es en gran parte desconocido por el público en general, particularmente en los Estados Unidos. Lester Spence usa el término para criticar las tendencias en la política, definiendo el neoliberalismo como «la idea general de que la sociedad funciona mejor cuando las personas y las instituciones dentro de ella funcionan o están configuradas para funcionar de acuerdo con los principios del mercado». Según Philip Mirowski, el neoliberalismo ve al mercado como el mayor procesador de información superior a cualquier ser humano. Por tanto, se le considera árbitro de la verdad. El neoliberalismo se diferencia del liberalismo en la medida en que no aboga por una política económica de laissez-faire, sino que es altamente constructivista y aboga por un estado fuerte para lograr reformas similares al mercado en todos los aspectos de la sociedad. El antropólogo Jason Hickel también rechaza la noción de que el neoliberalismo requiere la retirada del estado a favor de mercados totalmente libres, argumentando que la expansión del neoliberalismo requirió una intervención estatal sustancial para establecer un «mercado libre» global. Naomi Klein ofrece una definición en gran medida negativa del neoliberalismo, argumentando que los tres pilares políticos del neoliberalismo son «la privatización de la esfera pública, la desregulación del sector empresarial y la reducción de los impuestos sobre la renta y las empresas, pagados con recortes del gasto público».

El neoliberalismo también es, según algunos estudiosos, comúnmente utilizado como un término peyorativo usado por los críticos, superando términos similares como monetarismo, neoconservadurismo, el Consenso de Washington y «reforma del mercado» en muchos escritos académicos.

El Handbook of Neoliberalism, por ejemplo, postula que el término se ha «convertido en un medio para identificar un conjunto aparentemente ubicuo de políticas orientadas al mercado como responsable en gran medida de una amplia gama de problemas sociales, políticos, ecológicos y económicos». Su uso de esta manera es controvertido y ha sido especialmente criticado por quienes abogan por políticas caracterizadas como neoliberales. El Manual, por ejemplo, sostiene además que «tal falta de especificidad [para el término] reduce su capacidad como marco analítico. Si el neoliberalismo debe servir como una forma de entender la transformación de la sociedad en las últimas décadas, entonces el concepto es necesita diseccionar». El historiador Daniel Stedman Jones ha dicho de manera similar que el término «se usa con demasiada frecuencia como una abreviatura general para los horrores asociados con la globalización y las crisis financieras recurrentes». Por otro lado, muchos estudiosos creen que conserva una definición significativa. En The Guardian, Stephen Metcalf postula que la publicación del documento del FMI de 2016 «¿El neoliberalismo sobrevendido?» ayuda a «poner fin a la idea de que la palabra no es más que un insulto político, o un término sin ningún poder analítico»

Principales tradiciones del pensamiento neoliberal

Escuela Austriaca

La Escuela Austriaca es una escuela de pensamiento económico que se originó en la Viena de finales del siglo XIX y principios del XX que basa su estudio de los fenómenos económicos en la interpretación y el análisis de las acciones intencionadas de los individuos. En el siglo XXI, el término se ha utilizado cada vez más para denotar la economía de libre mercado de los economistas austriacos Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, incluidas sus críticas a la intervención del gobierno en la economía, que se ha vinculado la escuela al pensamiento neoliberal.

Los economistas asociados con la escuela, incluidos Carl Menger, Eugen Böhm von Bawerk, Friedrich von Wieser, Friedrich Hayek y Ludwig von Mises, han sido responsables de muchas contribuciones notables a la teoría económica, incluida la teoría subjetiva del valor, el marginalismo en la teoría de precios, Las teorías de Friedrich von Wieser sobre el costo de oportunidad, las teorías de Eugen von Böhm-Bawerk sobre la preferencia temporal, la formulación del problema del cálculo económico, así como una serie de críticas a la economía marxista. El ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, hablando de los creadores de la Escuela, dijo en 2000 que «la Escuela Austriaca ha llegado muy lejos en el futuro desde cuando la mayoría de ellos enseñaba y ha tenido un efecto profundo y, a mi juicio, probablemente irreversible sobre cómo piensan la mayoría de los economistas en Estados Unidos».

Escuela de Chicago

Milton Friedman, economista de la Escuela de Chicago, asociada al neoliberalismo,  junto a Ronald Reagan.

Milton Friedman, economista de la Escuela de Chicago, asociada al neoliberalismo, junto a Ronald Reagan.

La escuela de economía de Chicago es una escuela de pensamiento neoclásica dentro de la comunidad académica de economistas, con un fuerte enfoque en la facultad de la Universidad de Chicago. La teoría macroeconómica de Chicago rechazó el keynesianismo en favor del monetarismo hasta mediados de la década de 1970, cuando recurrió a la nueva macroeconomía clásica basada en gran medida en el concepto de expectativas racionales. La escuela está fuertemente asociada con economistas de la Universidad de Chicago como Milton Friedman, George Stigler, Ronald Coase y Gary Becker. En el siglo XXI, economistas como Mark Skousen se refieren a Friedrich Hayek como un economista clave que influyó en esta escuela en el siglo XX habiendo comenzado su carrera en Viena y en la escuela de economía austriaca.

La escuela enfatiza la no intervención del gobierno y generalmente rechaza la regulación en los mercados como ineficiente, con la excepción de la regulación de la oferta monetaria por parte de los bancos centrales (en forma de monetarismo). Aunque la asociación de la escuela con el neoliberalismo a veces es resistida por sus defensores,  su énfasis en la reducción de la intervención del gobierno en la economía y una ideología del laissez-faire han provocado una afiliación entre la escuela de Chicago y la economía neoliberal.

Consenso de Washington

El Consenso de Washington es un conjunto de prescripciones de políticas estandarizadas a menudo asociadas con el neoliberalismo que fueron desarrolladas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para países en desarrollo asolados por crisis. Estas prescripciones, a menudo adjuntas como condiciones para los préstamos del FMI y el Banco Mundial, se centran en la liberalización del mercado y, en particular, en la reducción de las barreras comerciales, el control de la inflación, la privatización de empresas estatales y la reducción de los déficits presupuestarios del gobierno.

Las políticas del neoliberalismo

Las políticas neoliberales se centran en la liberalización económica, incluidas las reducciones de las barreras comerciales y otras políticas destinadas a aumentar el libre comercio, la desregulación de la industria, la privatización de empresas estatales, las reducciones en el gasto público y el monetarismo. La teoría neoliberal sostiene que los mercados libres fomentan la eficiencia económica, el crecimiento económico y la innovación tecnológica. En general, se cree que la intervención estatal, incluso si tiene como objetivo fomentar estos fenómenos, empeora el desempeño económico.

Libertad económica y política

Muchos pensadores neoliberales promueven la opinión de que la libertad económica y política están indisolublemente unidas. Milton Friedman argumentó en su libro Capitalismo y libertad que la libertad económica, aunque en sí misma es un componente extremadamente importante de la libertad absoluta, también es una condición necesaria para la libertad política. Afirmó que el control centralizado de las actividades económicas siempre va acompañado de represión política. En su opinión, el carácter voluntario de todas las transacciones en una economía de mercado no regulada y la amplia diversidad de opciones que permite plantean amenazas fundamentales para los líderes políticos represivos al disminuir en gran medida su poder para coaccionar económicamente a las personas. Mediante la eliminación del control centralizado de las actividades económicas, el poder económico se separa del poder político y cada uno puede servir de contrapeso al otro. Friedman siente que el capitalismo competitivo es especialmente importante para los grupos minoritarios, ya que las fuerzas impersonales del mercado protegen a las personas de la discriminación en sus actividades económicas por razones no relacionadas con su productividad. En El camino de la servidumbre, Friedrich Hayek ofreció un argumento similar: «El control económico no es simplemente el control de un sector de la vida humana que puede separarse del resto; es el control de los medios para todos nuestros fines». Ampliando sus argumentos, a menudo se ha señalado que el aumento de las libertades económicas tiende a generar expectativas sobre las libertades políticas, lo que eventualmente conduce a la democracia.

Libre comercio

Libre comercio, una de las políticas clave de la ideología neoliberal

                      El Libre comercio, una de las políticas clave de la ideología neoliberal

Una característica central del neoliberalismo es el apoyo al libre comercio, y las políticas que permiten el libre comercio, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, a menudo se asocian con el neoliberalismo. Los neoliberales argumentan que el libre comercio promueve el crecimiento económico, reduce la pobreza, produce beneficios comerciales como precios más bajos como resultado de la ventaja comparativa, maximiza la elección del consumidor y es esencial para la libertad, ya que creen que el comercio voluntario entre dos partes no debería ser prohibido por el gobierno. De manera relacionada, los neoliberales argumentan que el proteccionismo es perjudicial para los consumidores, quienes se verán obligados a pagar precios más altos por los bienes; incentiva el mal uso de recursos; distorsiona la inversión; sofoca la innovación; y apuntala ciertas industrias a expensas de los consumidores y otras industrias.

Monetarismo

El monetarismo es una teoría económica comúnmente asociada con el neoliberalismo. Formulado por Milton Friedman, se centra en los aspectos macroeconómicos de la oferta de dinero, prestando especial atención a los efectos de la banca central. Sostiene que la expansión excesiva de la oferta monetaria es inherentemente inflacionaria y que las autoridades monetarias deberían centrarse principalmente en mantener la estabilidad de precios, incluso a costa de otros factores macroeconómicos como el crecimiento económico.

El monetarismo a menudo se asocia con las políticas de la Reserva Federal de los Estados Unidos bajo la presidencia del economista Paul Volcker, que se centraron en las altas tasas de interés a las que se atribuye ampliamente el fin de los altos niveles de inflación observados en los Estados Unidos durante la década de 1970 y principios de la de 1980. El monetarismo tuvo especial fuerza en Chile, cuyo banco central elevó las tasas de interés para contrarrestar la inflación que se había disparado a más del 600%. Esto ayudó a reducir con éxito la inflación por debajo del 10%, pero también provocó la pérdida de muchos puestos de trabajo.

¿Por qué sigue siendo la ideología dominante?

A pesar de la crisis económica de 2008 y de la vuelta de los Estados, en gran medida, al pensamiento keynesiano, el pensamiento neoliberal sigue siendo imperante sobre todo en regiones como América Latina, Norteamérica y gran parte de África, Asia, Europa y Oceanía. La razón de esto es que debido a la aplicación de las políticas del neoliberalismo durante cuarenta años, desde los ochenta hasta hoy, la desigualdad de las sociedades se ha incrementado, creando una poderosa clase alta que influye en la política y condiciona las acciones que se toman para enfrentar las crisis económicas y las coyunturas sociales, y que defiende el pensamiento neoliberal por los beneficios que obtiene de su aplicación.

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A pesar de sus efectos sociales adversos, la aplicación del neoliberalismo ha demostrado tener resultados positivos – especialmente en el comercio internacional- que ha llevado a que miles de millones de personas accedan a bienes y servicios a escala global con precios menores. El ascenso económico de China y la liberalización de su economía ha demostrado que la aplicación de las políticas neoliberales puede sacar a millones de personas de la pobreza. Aun así, el papel del Estado, keynesianismo, goza también de fuerte legitimidad, debido a los resultados positivos que la aplicación del Estado de bienestar ha tenido en las economías europeas.

Por todo lo anterior, la influencia y los impactos del neoliberalismo siguen siendo objeto de un debate que no está exento de matices. La sociedad es un entorno dinámico que puede requerir diversas respuestas dependiendo de la situación económica que enfrente. Tal vez por esto es que no existe un veredicto definitivo y único en el debate económico sobre el curso de acción a seguir en las naciones. Una aproximación ecléctica que tenga en cuenta los aciertos y fallos del pensamiento neoliberal puede servir para orientar mejor el futuro y el desarrollo de las economías nacionales en nuestros días.

Con información de Jesús Antonio Bejarano, BANREP.

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