Economía Global

Si hay una recesión en Estados Unidos, la causará Trump

Donald Trump presidente

El medio estadounidense Bloomberg alerta que una posible recesión en Estados Unidos es improbable. En todo caso, si llega a haber una, será culpa de Donald Trump.

Con base en la información sobre el desempeño de la economía estadounidense, las preocupaciones sobre una posible recesión en Estados Unidos parecen exageradas. El consumo de los ciudadanos constituye el 70 por ciento de la actividad económica, y está probando que tiene bases sólidas, alimentado por el crecimiento de los salarios un saludable mercado laboral.

Datos económicos de Estados Unidos

La fuerza del mercado laboral está disminuyendo, pero todavía es potente. Más trabajos son añadidos cada mes de los que son necesarios para mantener el paso con el crecimiento de la población, el desempleo está en su punto más bajo en décadas, y la tasa de empleo muestra una tendencia al alta.

Los salarios de los trabajadores que no son supervisores han crecido un 3,3 por ciento, aproximadamente en línea con el crecimiento de la productividad y la inflación. En parte por la aceleración del crecimiento de los salarios el gasto de los consumidores es fuerte. Las ventas minoristas se incrementaron en un 0.7 % en julio, arriba del alza del 0.3 % en junio. La ganancias mes tras mes son particularmente fuertes en la electrónica y las tiendas de electrodomésticos, las tiendas de ropa, los restaurantes, los bares y las tiendas minoristas en línea.

Hay confianza aún en Estados Unidos

Aunque muchos están preocupados por la baja tasa de inflación, parece que la inflación está creciendo en lugar de decrecer. El crecimiento del PIB año tras año se ha desacelerado, cayendo de un 3.2 por ciento en el segundo trimestre de 2018 a un 2.3 por ciento en el segundo trimestre de 2019, pero esto está bastante lejos de representar una recesión en la economía americana.

La imagen general de la economía es bastante buena, cada semana hay nubes negras sobre el horizonte. Estados Unidos es vulnerable a una desaceleración económica de China y Alemania, por ejemplo. El mal manejo del Brexit (La salida del Reino Unido de la Unión Europea) y las crecientes tensiones en Hong Kong e Italia podrían causar mayor agitación en los mercados financieros.

¿Hemos perdido al presidente?

Sin embargo, el riesgo más significativo de una recesión proviene del presidente de los Estados Unidos. Algunos observadores del mercado, incluyendo Barry Ritholtz de la agencia Bloomberg, comparten este punto de vista. Tal conclusión no está en línea con la típica cautela de los economistas de no sobreestimar la capacidad de influencia del presidente en la economía. Pero la mayoría de los presidentes no se han salido de las expectativas del mercado sobre sus ambiciones políticas y económicas.

Equiparar al presidente de la Reserva Federal con un «enemigo» de Estados Unidos no incrementa la confianza en la estabilidad de la política monetaria. La semana pasada el presidente también ordenó a las compañías estadounidenses abandonar China. La inmediata reacción de muchos fue burlarse de su intento de edicto. Pero resulta que bajo una ley de 1977, el presidente tiene argumentos a su favor para decir esto.

Los peligros de la guerra comercial continuada

Si Trump tiene permiso para perseguir esto – lo cual es todavía una cuestión abierta – solamente añadirá una incertidumbre paralizante a los negocios de Estados Unidos. Muchas compañías con cadenas de suministros globales frenarán sus inversiones, causando un significativo daño al crecimiento económico. De hecho, incluso antes de la semana pasada, cuando el presidente Trump anunció tarifas adicionales sobre China, los negocios estaban respondiendo a la incertidumbre causada por la guerra comercial agitada por Trump y que estaba impidiendo a los inversores tomar mayores riesgos.

Si Trump sigue con su apuesta de poner tarifas más altas a las impuestas sobre 300.000 millones de dólares en bienes procedentes de China, que se harían efectivas el 1 de septiembre y el 15 de diciembre, los consumidores estadounidenses llevarán la peor parte de esta guerra comercial. Estas importaciones incluyen una parte sustancial de bienes de consumos. Esto por lo tanto debilitará las bases de la actual expansión de la economía.

De manera que si Estados Unidos tiene una recesión en el corto plazo, la política destructiva del presidente en materia comercial y su volátil comportamiento tendrán la culpa. ¿Qué significa esto en un escenario de recesión?

Una recesión suave

Una primer perspectiva es que cualquier recesión sería suave, ya que no sería causada por los excesos en la economía, como lo fueron las crisis provocadas durante la burbuja de las puntocom en los 2000 y la burbuja inmobiliaria en el 2008. Esto permitiría que la recuperación fuese más rápida.

Una recesión dura

El argumento opuesto es que la recesión sería larga y severa, porque China parece tener la voluntad de continuar con la guerra comercial después de las elecciones de 2020, y las decisiones de Donald Trump están basadas en las quejas de su electorado y en su ego, más que en una sólida estrategia. En estas cadena de eventos, la guerra comercial podría escalar, y la recesión arrastraría con la economía por un largo período, al menos hasta 2021.

El Domingo, Trump expresó sus quejas acerca de cómo la guerra comercial estaba saliendo. Cuando se le preguntó si él tenía segundos planes acerca de la reciente escalada de tensiones, él dijo: «Sí, seguro», añadiendo, «Tengo segundos planes en todo». Lo cual no deja muchas ideas en el camino a a tener un plan fundado y serio sobre qué hacer.

Señales de deseo de negociación con China

Una señal llegó el lunes, sobre una posible resolución, cuando él llamó al presidente Xi Xinping «un gran líder» y expresó confianza en que una solución sería hallada. «Esta es la primera vez que he visto que ellos [los chinos] realmente quieren hacer un acuerdo», dijo Trump.

Sería un hecho para el recuerdo que Trump no se diera cuenta de que sus políticas comerciales están dañando sus posibilidades de reelección. Entre más claro sea esto para él, más fuertes serán sus incentivos para llegar a un acuerdo con China.

Internacionalmente, la política monetaria está siendo empujada a sus límites. En los Estados Unidos, las tasas de interés ya están bastante bajas, La Fed tiene menos armas para estimular la economía. Como dato importante, la política monetaria tiene probabilidades de ser menos efectiva al momento de intentar sacar a la economía de una eventual recesión causada por la caótica guerra comercial del presidente Donald Trump.

Las limitaciones de la política monetaria en una recesión

Tasas de interés más bajas y políticas expansionistas podrían actuar como un bálsamo, pero no podrían enfrentar los problemas de raíz. Estas políticas no le darían a los negocios una certidumbre adicional sobre el curso futuro de la política comercial y sobre la forma de las cadenas de suministros. Tampoco darían apoyo inmediato a los hogares golpeados por las altas tarifas comerciales en bienes de consumo, ni repararían el daño a las normas y a las instituciones en las que se basa la prosperidad económica (Léase la Reserva Federal, El Departamento de Tesoro y la Organización Mundial del Comercio).

Con el estado de la economía estadounidense en un punto fuerte, no hay razones para temer una recesión, y mucho menos una severa. Esto solo destaca la necesidad de que el presidente de Estados Unidos sea más confiable y razonable. O al menos que tenga sus interés un poco más claros.

Con información de Bloomberg.

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