Economía Global

China está usando la guerra comercial para derrotar el liberalismo

Aunque China ha abierto su economía al mundo, lo cierto es que el Estado sigue desempeñando un papel muy importante en el desarrollo económico del país asiático.

Un reciente análisis del Financial Times indica que China estaría usando la guerra comercial con Estados Unidos para derrotar el pensamiento liberal. Sí, ese pensamiento que nos dio la democracia moderna, el libre mercado, la globalización y la idea utópica que llegó a creer y promover el politólogo Francis Fukuyama: El Fin de la historia.

Steve Bannon , el ex asesor de Donald Trump denomina a la guerra comercial entre Estados Unidos y China «Una batalla para evitar que China se convierta en el poder hegemónico global». El cuarto hombre más poderoso de China, Wang Yang, hace eco de esta retórica, denominando a la guerra comercial el «Gran Juego del Siglo» en una reunión a puerta cerrada con delegados de Taiwán.

Qué quiere China hoy

El Objetivo de la guerra comercial no es glorificar el comercio liberal ni el orden mundial liberal, sino la hegemonía estadounidense. El ascenso económico de China hace que este estratégico conflicto esté destinado a ocurrir.

La estrategia óptima para Beijing es retrasar, evitar una calamidad económica global y darle a China el tiempo necesario para construir una alternativa cadena de suministros global en manufacturas, fortalecer sus rutas de comercios a través de Eurasia y el Pacífico por medio de la Nueva Ruta de la sea y optimizar su colaboración tecnológica con Europa.

Estados Unidos intenta humillar a China

Dentro de China, el presidente Xi Jinping ha podido, de forma exitosa, retratar la guerra comercial con Estados Unidos como un intento por parte de América de humillarlos. Su facción dentro del Partido Comunista gana legitimidad cada vez que intentan oponerse más y más a Estados Unidos.

La facción china de liberales económicos ha sido ampliamente silenciada. Este grupo es representado por un conjunto de políticos acaudalados y élites, muchos de ellos educados dentro de Estados Unidos, quienes han impulsado la integración de China en el sistema global durante las décadas pasadas bajo el mando del ex-primer ministro chino Zhu Rongji y su protegido vicepresidente, Wang Qishan.

Los liberales chinos no quieren una confrontación con Estados Unidos

Algunos de ellos hablaron abiertamente inicialmente: Li Ruogu, ex -presidente del Banco de Exportaciones e Importaciones chinas, alertó que China, como la parte más débil del conflicto… «Debía saber cuando retirarse». Y Long Yongtu, anteriormente jefe negociador de China en la Organización Mundial del Comercio dijo en noviembre que China debería haber evitado una retaliación contra Estados Unidos, imponiendo tarifas sobre la soya.

Cuando el nacionalismo y el populismo se juntan en China, los pensadores económicos liberales son atacados como si fueran traidores al país y a su causa, y acusados de rendirse ante Estados Unidos. Luego de que el ex-ministro de finanzas Lou Jiwei denominará al plan de Xi Jinping «Hecho en China 2025» un esfuerzo que desperdiciaba el dinero de los contribuyentes, él fue inmediatamente retirado de su puesto como presidente del Fondo de Seguridad Social Nacional.

Xi Jinping busca el control totalitario de China

Con la guerra comercial, Xi Jinping ha emprendido una guerra no solamente contra las fuerzas liberales del mercado, sino también contra el pensamiento liberal que existe dentro de su propio partido.

Culto a la personalidad de Xi Jinping

En enero, una aplicación llamada «Study Xi» diseñada por el gigante tecnológico Alibaba, debutó como una herramienta obligatoria de autoeducación para los 90 millones miembros del Partido Comunista Chino y todos los empleados del gobiernos. La aplicación contiene citas de Xi Jinping, sus discursos diarios. Los miembros del partido son calificados diariamente por el tiempo que pasan estudiando en la aplicación. La Aplicación fue la número 1 en la Appstore de Apple en China en febrero.

Sin desanimarse por la reciente ola de protestas en Hong Kong, El presidente Xi ha buscado la solidaridad dentro del partido al invocar la resurrección de la Rectificación Yan’an, un movimiento ideológico del partido comunista de los años 30 y 40. Mao Zedong la usó para consolidar su poder, adoctrinar a los miembros del partido y cultivar un culto a su personalidad.

La restauración del antiguo imperio chino

Por su parte, Xi Jinping quiere controlar el libre pensamiento, tanto en su partido como entre las masas populares. La guerra comercial le ha dado las razones perfectas para hacerlo.

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Al amasar el poder del Estado y el pensamiento ideológico dentro de un solo hombre, Xi Jinping se dirige a finalizar, por medios diferentes a los de Mao, la construcción de un proletariado global bajo en comunismo. Xi aspira a restaurar la gloria del antiguo imperio chino, bajo una apariencia moderna.

Por lo tanto, los liberales pro-globalización en el lado chino y en el lado americano de la política han perdido su poder de convocatoria y sus privilegios. Las dos naciones están encaminadas en un curso irreversible de división y alejamiento. Irónicamente ellas están lideradas, en palabras de Donald Trump, por dos «amigos» que son las voces del populismo, el nacionalismo, la supremacía y el pensamiento anti-liberal.

Con información del Financial Times.

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