Economía Global

La economía China se desacelera en medio de la guerra comercial

Made in China 2025

China empieza a sentir el impacto de la guerra comercial con Estados Unidos, y su estrategia de endeudamiento para aumentar la demanda agregada no está funcionando como desearían los líderes chinos. En este escenario, según informan Oxford Economics, Bank of America Merrill Lynch y Bloomberg Economics es probable que el Producto Interno Bruto de China para el 2020 esté por debajo del 6%, el objetivo base del plan del Partido Comunista Chino.

Anteriormente se decía que «Cuando Estados Unidos estornuda, el mundo se resfría». Hoy, en el marco de una China con mercados globales, cadenas de suministro que se extienden desde el continente asiático hasta África, Europa y las Americas, China no se puede permitir crecer a menos del 6%, debido a la inestabilidad que esta tasa de crecimiento generaría en los mercados globales. Si hoy China estornuda, sería el mundo el que sufriría un gran resfriado.

Veamos los datos:

Anteriormente los mercados bursátiles estadounidenses representaban casi el 50% del mercado secundario mundial, o de reventa y negociaciones de acciones. Hoy esa cifra es apenas superior al 24% y las bolsas chinas ya se acercan al 10%, siendo estas un importante competidor y actor de influencia en los mercados de acciones a nivel mundial. Una caída brusca de las bolsas chinas podría provocar una recesión global, que empezaría en los mercados asiáticos, que son los más conectados con China y seguiría con las economías europeas, México y Estados Unidos, que son los socios comerciales más importantes del país asiático fuera del continente.

Efectos en América Latina

En América Latina, los países que primero sentirían el golpe de una desaceleración de la economía china serían Brasil, Argentina, Chile y México. De hecho 9000 millones de dólares en bienes de las exportaciones de México van a China, país que con un actual crecimiento de su PIB del 2% en el 2018.

Siendo China el tercer socio comercial de México, una desaceleración tendría un gran impacto en su economía, reduciendo así mismo las posibilidades de un mayor crecimiento del PIB.

Brasil es de hecho la economía más dependiente del mercado chino, con 48000 millones de dólares en bienes exportados al país asiático, llevando soja, minerales, petróleo y azúcar. La desaceleración China se sentiría en una menor demanda de petróleo y en una disminución de los precios, lo que también afectaría gravemente a países como Colombia y Venezuela que dependen en gran medida del valor de este commodity.

Chile por su parte exporta a China 19200 millones de dólares en bienes, siendo también el país asiático su principal socio comercial, por encima de Estados Unidos, país al que exporta 10.300 millones de dólares en bienes. Este país por tanto también se vería gravemente afectado en el caso de una eventual desaceleración. Las principales exportaciones de Chile son el cobre y sus concentrados, el cobre refinado, las aleaciones de cobre, los filetes y demás carnes de pescado.

Argentina exporta por su parte 4380 millones de dólares en bienes a China. Pero aquí hay que tener en cuenta que Argentina ya se encuentra en una recesión y enfrentando un fenómeno de estanflación bastante complejo (inflación sin crecimiento económico) que hacen que el país sea mucho más vulnerable a los eventos externos de la economía internacional, especialmente a la apreciación del dólar estadounidense.

Venezuela por su parte exporta a China 6400 millones de dólares en bienes a China, principalmente petróleo, siendo este país su segundo socio comercial después de Estados Unidos. Aquí el impacto sería incluso más devastador, puesto que Venezuela no ha diversificado su economía y depende casi exclusivamente del petróleo para su subsistencia. Con el país prácticamente en ruinas por la implementación de políticas que ahogaron la iniciativa privada, la corrupción y la nula iniciativa del Estado para incentivar un desarrollo diversificado de la economía, una menor demanda china sería especialmente grave para el régimen de Nicolás Maduro y acentuará aún más la grave crisis humanitaria que se vive en este país.

Las consecuencias

El diario La República, respecto a China señala que: La demanda de crédito ha disminuido, y sus políticas de flexibilización económica han ayudado a moderar la desaceleración, pero no han sido del todo convincentes.

«La economista jefe de Bank of America para la Gran China, Helen Qiao, dijo que su pronóstico para 2020 se ha reducido a un 5,7% desde un 6%, y advirtió del riesgo de que los responsables de política estén quedando atrás en la curva de apoyo a la economía«, señala el diario La República.

En este sentido China podría relajar su política monetaria, bajando sus tasas de interés e instruyendo a los bancos para que presten más dinero a sectores clave de la economía como la industria, la tecnología, los servicios, e incentivando aún más su demanda doméstica mediante créditos dirigidos al consumo, en vez de los que ya se han destinado a impulsar una burbuja inmobiliaria, tanto en el Continente como en Hong Kong.

Y la guerra comercial

Por su parte China anunció el lunes 2 de septiembre de 2019 que iría ante la Organización del Comercio a demandar a Estados Unidos por los aranceles que se le han impuesto desde el 1 de septiembre al país. El ministro de comercio chino informó que: «Estos aranceles estadounidenses violan gravemente el consenso al que llegaron los presidentes de nuestros dos países en Osaka, Japón (junio de 2019). China está muy inconforme y se opone firmemente a estos aranceles. De acuerdo con las normas de la Organización Mundial del Comercio, buscará proteger sus derechos e interés legítimos» Fuente: El Cronista. Todavía no es claro qué efecto podrían tener estos litigios y si serían el escenario ideal para resolver la guerra comercial.

Como consecuencia de esto ya varias empresas estadounidenses han dejado de invertir en China o han anunciado que invertirán menos, mientras que otras piensan trasladar su producción a países que no tienen este tipo de aranceles. El Objetivo de Trump con esto, es que China importe más bienes de Estados Unidos, cerrando así el déficit comercial que tiene el país norteamericano, pero sin embargo China se ha mostrado reacia a ceder a las demandas de la actual administración estadounidense.

Con las actuales tensiones creciendo, es bastante probable que veamos una mayor aversión al riesgo por parte de los inversionistas, con una subida del dólar, del bitcoin y del oro, lo cual compensa en parte a China por los aranceles, pero dejaría a la economía global en una posición bastante difícil, en donde la inversión en bonos de deuda con rendimientos negativos se vuelve la opción más segura para unos inversores temerosos de las rentabilidades bajas o altamente negativas de las bolsas de valores.

Con información de La República.

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