Conceptos

¿Qué es la trampa de liquidez y cuáles son sus características?

trampa de liquidez

La trampa de liquidez es una situación económica en la que los negocios e individuos permanecen reacios a gastar o invertir su dinero debido a expectativas pesimistas sobre el futuro de la economía.

Una trampa de liquidez es una situación económica contradictoria en la cual las tasas de interés son muy bajas y aún así las tasas de ahorro en una economía nacional son muy altas, lo cual quiere decir que la política monetaria está resultando ineficaz, dado que en este caso, cuando las tasas de interés son bajas, los bancos centrales están intentando estimular la economía. El primer economista que describió esta situación fue el británico John Maynard Keynes, quien señaló que durante una trampa de liquidez los consumidores eligen evitar la compra de bonos y mantienen su dinero en ahorros por la persistente creencia de que pronto las tasas de interés podrían comenzar a ascender ( lo cual por otra parte hace que los precios de los bonos bajen). Dado que los bonos de deuda tienen una relación inversa con las tasas de interés, muchos consumidores e inversores no quieren hacerse a un activo sobre el cual se espera que su precio empiece a caer. Al mismo tiempo, los esfuerzos del Banco central por hacer que la economía nacional se mueva son obstaculizados por que ellos son incapaces de proveer tasas de interés aún más bajas para incentivar a los consumidores y a los inversores a gastar e invertir.

Ideas centrales sobre la trampa de liquidez

Una trampa de liquides es cuando la política monetaria del banco central se vuelve ineficaz debido a la combinación de bajas tasas de interés y a los consumidores que prefieren ahorrar en lugar de invertir en bonos de alto rendimiento o en otras inversiones.

Mientras que una trampa de liquidez es una función de las condiciones económicas, es también una reacción psicológica, dado que los consumidores y los inversores están haciendo la elección de guardar su dinero en vez de invertirlo en opciones de alto rendimiento, dado a una perspectiva económica negativa.

Una trampa de liquidez no es algo que se limite a los bonos. También puede afectar otras áreas de la economía, ya que los consumidores prefieren gastar menos en productos, lo cual significa también que los negocios estarán menos dispuestos a contratar personal para el trabajo.

Algunas formas de salir de la trampa de liquidez incluyen subir las tasas de interés, esperando que la situación se regule a sí misma hasta que los precios de los bienes caigan hasta un nivel atractivo para los consumidores o incrementando el gasto del gobierno.

Entendiendo cómo funcionan las trampas de liquidez

En una trampa de liquidez, un banco central de un país, como por ejemplo La Reserva Federal de los Estados Unidos, debería tratar de estimular la economía con una oferta monetaria más grande, y esto significa que las tasas de interés se mantienen bajas con el fin de que las personas no se encuentren incentivadas a ahorrar el dinero.

Como parte de la trampa de liquidez, los consumidores continúan manteniendo sus fondos en cuentas de ahorro o de depósitos corrientes, talles como ahorros, cuentas corrientes o certificados de depósitos, incluso cuando el banco central está intentando estimular la economía a través de la inyección de dinero adicional dentro de la misma. Los altos niveles de ahorro de los consumidores, frecuentemente instigados por la creencia de un evento económico negativo en el horizonte, futuro causan que la política monetaria en general sea ineficaz.

La creencia de un futuro negativo es clave en la trampa de liquidez, porque los consumidores acaparan dinero y empiezan a vender los bonos de deuda, lo cual lleva los precios de los bonos hacia abajo y los rendimientos de los mismos hacia arriba. A pesar del alza en los rendimientos, los consumidores y los inversores no están interesados en comprar estos bonos, aún cuando los precios de los bonos caen. Ellos prefieren en vez de eso guardar dinero en efectivo con una tasa de rendimiento más baja.

Un tema o problema notable con la trampa de liquidez es que involucra a las instituciones financieras que tienen problemas en encontrar a personas y empresas que se quieran endeudar activamente para consumir o para hacer inversiones. Este fenómeno se da por el hecho de que las tasas de interés se están acercando a cero, lo cual deja pocos incentivos para que posibles deudores cualificados lleguen a endeudarse más con estas instituciones. Esta carencia de deudores frecuentemente se observa en otras áreas también, donde los consumidores típicamente se endeudaban para comprar bienes como automóviles o casas.

Cuáles son los signos de una trampa de liquidez

Un signo importante de una trampa de liquidez es que el mercado de crédito ya tiene unas tasas de interés muy bajas. Las bajas tasas de interés pueden afectar el comportamiento de los tenedores de bonos, así como otra preocupaciones concernientes al estado financiero actual de una nación, resultando en que los inversores venden sus bonos de un modo que es dañino para la economía. Aún más, las adiciones de la oferta monetaria tienen muy poco efecto en los cambios de precios, y de esta manera el comportamiento de los inversores se inclina hacia ahorrar dinero en formas que sean menos riesgosas. Dado que un incremento de la oferta monetaria significa que habrá más dinero en la economía, es razonable que algo de ese dinero debería ir hacia la compra de bonos de altos rendimientos, pero en una trampa de liquidez, esto no sucede, el dinero simplemente se queda estancado en formas de ahorro convencional de menos riesgo.

La mera existencia de bajas tasas de interés en una economía no definen por sí mismas una trampa de liquidez. Para que una situación se considerada de forma efectiva como una trampa de liquidez es necesario que haya una carencia de tenedores de bonos deseando mantener sus bonos y una oferta limitada de inversores buscando comprar esos bonos. En vez de eso los inversores estarían priorizando estrictamente sus ahorros en efectivo o en cuentas bancarias sobre la compra de bonos. Si los inversores todavía se encuentran interesados en comprar los bonos cuando las tasas de interés son bajas e incluso se están aproximando a cero, dicha situación no es considerada como una trampa de liquidez.

Cómo salir de la trampa de liquidez

Hay varias formas en las que una economía puede salir de la trampa de liquidez, ninguna de estas puede decirse que funcione por cuenta propia, pero en conjunto podrían ayudar a incrementar la confianza de los consumidores y de los inversionistas para que empiecen a invertir y a ahorrar su dinero en lugar de gastarlo.

1. El banco central puede subir las tasas de interés, lo cual puede llevar a que las personas inviertan más su dinero en lugar de ahorrarlo. Esto podría no funcionar, pero es una posible solución.

2. Una caída general de los precios. Cuando esto pasa, las personas simplemente no pueden evitar comprar. La atracción de los precios bajos se convierte en algo tan irresistible que se comienzan a usar los ahorros para aprovechar los precios bajos.

3. Un incremento en el gasto del gobierno. Cuando un gobierno hace esto, implica que el gobierno se está comprometiendo y está confiando en la economía nacional. Esta táctica también puede estimular el crecimiento de los puestos de trabajo.

Los gobiernos algunas veces compran o venden bonos para ayudar a controlar las tasas de interés, pero compran bonos en un ambiente tan negativo como lo es una trampa de liquidez, generalmente es algo que ayuda muy poco, dado que los inversores estarán ansiosos de vender estos bonos tan pronto como puedan. Por lo tanto se convierte en algo difícil llevar los rendimientos de los bonos hacia abajo, y más difícil aún el tratar de inducir a los inversores a aprovechar las ventajas de los nuevos rendimientos.

Como se ha discutido y explicado anteriormente, cuando los inversores están temerosos por causa de los eventos pasados o futuros de la economía, el bastante difícil inducirlos a invertir y gastar en lugar de ahorrar. Las acciones de los gobiernos se convierten en algo menos efectivo que cuando los inversores están atraídos por el riesgo y los rendimientos altos de los bonos, algo que se produce cuando una economía tiene un estado saludable.

Ejemplos del mundo real de trampas de liquidez

Comenzando la década de 1990, Japón se enfrentó a una trampa de liquidez. Las tasas de interés continuaban cayendo, pero los inversores sentían que tenían muy pocos incentivos para comprar acciones y bonos. Japón se enfrentó a una deflación desde 1990 y hasta el año 2019 todavía tenía una tasa de interés negativa del -0.1%. El índice Nikkei 225, el principal índice del mercado de valores cayó desde su pico de 39260 puntos a principios de la década de los noventa, y para el año 2019 todavía permanecía muy debajo de ese pico. El índice alcanzó un pico promediado en el 2018 de solamente 24.448 puntos, muy por debajo de lo que había sido su registro más alto en la década de los noventa.

Las trampas de liquidez aparecieron nuevamente en el escenario internacional durante la década de los 2010. Luego de la crisis financiera global de 2008 y durante todo el período que se conoció como La Gran Recesión, especialmente en la eurozona se experimentó una trampa de liquidez. Las tasas de interés estaban establecidas en 0%, pero la inversión, el consumo y la inflación, todos estos indicadores permanecieron en mínimos durante años siguiendo al pico de lo que fue la crisis. El Banco Central Europeo recurrió a un mecanismo llamado la flexibilización cuantitativa (QE) y a una política de tasas de interés negativas, en algunas áreas con el fin de liberarse a sí mismos de salvarse o liberarse de la trampa de liquidez.

Otras perspectivas sobre la trampa de liquidez

Gita Gopinath
En el año 2020, la economista india Gita Gopinath, alertó de las posibilidades de que las economías desarrolladas cayeran en una trampa de liquidez.

Durante la crisis global del coronavirus en el año 2020, la economista india Gita Gopinath advirtió en el diario financiero el Financial Times de los peligros de que las economías desarrolladas que habían reaccionado a la crisis económica con emisión monetaria cayeran en la trampa de liquidez. En ese momento ella advirtió que dado que los costos de endeudamiento eran muy bajos, los gobiernos podrían aprovechar la situación para adquirir deuda en grandes niveles y gastar en sectores estratégicos de la economía de manera que se estimulará el consumo y las inversiones.

Así mismo durante la crisis financiera de 2008 y su subsecuente desarrollo durante la década de los 2010, economistas como Yanis Varoufakis y Paul Krugman señalaron que dadas las bajas tasas de interés de los bancos centrales, lo ideal sería que los gobiernos se comprometieran con una política fiscal de estímulo a la economía, de manera que los negocios se sintieran más confiados al momento de invertir y contratar a más empleados con el fin de estimular la economía.

Paul Krugman
De acuerdo al economista Paul Krugman, la economía estadounidense cayó en una trampa de liquidez durante la Gran Recesión.

Uno de los aspectos críticos de la trampa de liquidez es la amenaza permanente de la deflación. Debido a que los negocios y los empresarios no se están endeudando y a que las personas consumen menos, los precios pueden llegar a estancarse, aumentando las perspectivas de que el dinero valdrá más en el futuro lo que hace que la gente se sienta tentada a ahorrar más. Cuando se produce una deflación, el gasto del gobierno puede ser fundamental para estimular la economía y la perspectiva de que los salarios tenderán a subir en el futuro y que por lo tanto es pertinente y sabio gastar más.

En un escenario de trampa de liquidez también se podría observar que el desempleo se mantenga alto, dado que hay menores expectativas de gasto por parte de los consumidores, lo cual lleva a las empresas a ajustar sus presupuestos y a realizar menos inversiones, siendo las primeras inversiones que se recortan las que van dirigidas a la mano de obra. El desempleo a su vez puede reforzar el sentimiento generalizado de estancamiento y de pocas oportunidades de desarrollo económico, lo que hace que el círculo vicioso de exceso de ahorro de las empresas, negocios e individuos continúe, dando lugar a un estancamiento económico constante.

Como ya se ha mencionado anteriormente, en tal escenario de estancamiento es de gran importancia que los gobiernos se comprometan activamente a endeudarse y a gastar más, lo que a su vez hace que tanto individuos como negocios tengan la confianza necesaria para hacer lo mismo y llevar de nuevo las tasas de interés al alza.

Con información de Investopedia.

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