Conceptos

¿Qué es el Petro? La criptomoneda del gobierno de Maduro

Petro

Petro es una criptomoneda, o moneda digital basada en criptografía, propuesta por el presidente venezolano Nicolás Maduro en diciembre de 2017. La propuesta de la moneda surgió como una forma de enfrentar la creciente inflación del país suramericano y ofrecer un refugio a los venezolanos preocupados por la pérdida del valor de su dinero.

El Petro en sí es una CBDC o moneda digital de emisión por parte un banco central. De acuerdo a Nicolás Maduro y a sus asesores económicos el valor de esta divisa está asociado al recurso natural más abundante de Venezuela, el petróleo, así como al gas natural y las reservas minerales que posee el país.

Entendiendo la propuesta del Petro

El anuncio de una propuesta de una nueva moneda digital para Venezuela llegó en un momento en el que el bitcoin estaba ascendiendo de manera vertiginosa en los mercados de criptomonedas, pues para la fecha del anuncio el precio del bitcoin se estaba acercando a los 20.000 dólares, antes de que cayera de manera abrupta.

La expectativa del gobierno socialista de Nicolás Maduro yacía en que la comunidad financiera internacional consideraría al Petro como una gran oportunidad de inversión, generando así una moneda que no estuviera sujeta a los vaivenes de la depreciación por la inflación. Los funcionarios del gobierno esperaban que la demanda del Petro superaría la demanda del Bolívar, moneda oficial del país y que había experimentado fuertes caídas en los años siguientes a 2013, luego de una caída abrupta en los precios internacionales del petróleo.

Ya que el Bolívar es una moneda bastante inestable y sujeta a caídas cada vez más pronunciadas, se ha hecho muy difícil que el gobierno venezolano pueda cumplir con sus obligaciones frente a sus acreedores internacionales. Si a esta situación le suman las malas políticas económicas del gobierno, como las nacionalizaciones y las expropiaciones, las cuales han causado una gran ineficiencia económica, y si también se tiene en cuenta la poca diversificación de la economía venezolana y su poco acceso a desarrollos tecnológicos significativos, se tiene la receta perfecta para una inflación bastante alta. Esto ha causado que los venezolanos vean mes tras mes su poder adquisitivo disminuido y desconfíen de su moneda nacional.

Muchos venezolanos ya han empezado a intentar poner sus ahorros a salvo mediante la compra de dólares para ahorrar, y otros solo aceptan dólares como medios de pago en los trabajos informales y no regularizados, mientras que los más jóvenes y atentos a los nuevos desarrollos tecnológicos han recurrido al bitcoin como una forma de refugio contra la inflación. Por otra parte, la idea del Petro sigue sin despegar, en cuanto una unidad o token de alto valor, ya que muchos ciudadanos no tienen acceso a las tecnologías modernas o desconfían de cualquier iniciativa en materia económica tras años de malas políticas y alta corrupción.

Aún así se podría argumentar que pese a la crisis económica que el país vive, Venezuela es un país rico, pues tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo, una amplia diversidad natural y grandes recursos naturales, pero después de años de malas políticas financieras y agitación política la economía se encuentra en caída libre, un fenómeno que también ha propiciado la migración de muchos venezolanos hacia el extranjero, especialmente hacia países como Colombia, Perú y Ecuador. Los bajos precios del petróleo, la materia prima que representa la mitad de los ingresos del país, han dañado gravemente la economía del país y su habilidad de responder ante los acreedores internacional. Hoy el principal prestamista de Venezuela es China y cobra la deuda venezolana mediante el envío de barriles de petróleo venezolanos hacia el país asiático.

Venezuela ha caído además en la trampa de la denominada enfermedad holandesa, pues su dependencia de una única materia prima, el petróleo, ha llevado a que no pueda desarrollar otros sectores de la economía, aún cuando la moneda se encuentra en un punto bajo y debería servir para apuntalar otros tipos de exportaciones de productos y servicios.

Venezuela aún sigue pagando sus obligaciones, pero podría dejar de hacerlo en cualquier momento, es por esto que la necesidad de especular con una moneda como el Petro para tener algo de divisas con las cuales responder por sus gastos, importaciones y obligaciones es algo más urgente que nunca. Las altas tasas de inflación, las cuales se suman a la escasez de muchos bienes básicos debido a los controles de precios establecidos por el gobierno socialista, han acabado con la productividad del país y han dejado a la economía atascada en una recesión que ya dura varios años.

Los observadores internacionales creen que la primera causa detrás del afán de lanzar una moneda digital como el petro es esquivar las sanciones internacionales que sobre el país han sido impuestas por parte de los Estados Unidos. Estas sanciones fueron impuestas en respuesta al deterioro de la situación política y de derechos humanos en Venezuela, especialmente por el hecho de que el gobierno ha sido incapaz de convocar a elecciones verdaderamente libres, se han minado las instituciones democráticas, pues estas han sido cooptadas por el ejecutivo y por el hecho de que el gobierno ha emprendido una campaña de represión sobre la oposición política. Las sanciones le impiden al país ser capaz de disponer de inmediato de sus fondos internacionales y de establecer relaciones comerciales con instituciones financieras internacionales de forma rápida, pues ahora estas deben verificar cuidadosamente el origen de los fondos que maneja Venezuela para mantenerse en cumplimiento con las leyes estadounidenses. Esta situación resulta en que muchos de los pagos que Venezuela tiene que hacer, por ejemplo a sus acreedores o a sus funcionarios estatales, puedan verse retrasados de manera significativa.

En la práctica las sanciones internacionales hacen que Venezuela se encuentre en un default financiero de facto o técnico, tal y como sucedió en noviembre de 2017, poco antes de que el gobierno anunciara la criptomoneda, y cuando el país tuvo que retrasar el pago de su deuda a los tenedores de bonos.

De la misma manera que Venezuela usa el petro para esquivar las sanciones internacionales y poder disponer de fondos y tener relaciones financieras en los mercados globales, algo similar ha sucedido con Irán, país que también está sujeto a sanciones económicas por parte de Estados Unidos, debido a su programa nuclear. Irán ahora es altamente dependiente del bitcoin para realizar pagos internacionales. Algo similar sucede con Corea del Norte.

Algo de historia

Nicolás Maduro
El presidente Nicolás Maduro en el lanzamiento oficial del petro.

El 28 de febrero de 2018, la cadena de noticias británica BBC anunció que el gobierno de Nicolás Maduro finalmente estaba lanzando el Petro. En ese entonces la BBC dijo: “El Petro se ha creado para impulsar la economía del país que se derrumba en medio de la crisis, una economía que ha estado sufriendo a causa de la hiperinflación y devaluación por años”.

Al momento del lanzamiento del Petro, el gobierno venezolano declaró que esta era la primera “criptomoneda soberana”.

De la misma manera, cuando se lanzó el petro, los críticos del gobierno de Maduro dijeron que el movimiento del gobierno al lanzar el petro era un intento desesperado por parte de las autoridades para recaudar dinero al tiempo que el país era incapaz de pagar más de 150.000 millones de dólares en deuda pública internacional.

Los opositores políticos del gobierno, en ese entonces en control de la Asamblea Nacional Constituyente, dijeron que el lanzamiento de la criptomoneda era una forma ilegal de emisión de deuda, mientras que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos alertaba que con la criptomoneda el gobierno venezolano podría esquivar las sanciones impuestas al país en el 2017. Maduro por su parte no fue esquivo en este aspecto y efectivamente confirmó que su gobierno buscaría evadir las sanciones económicas internacionales.

Diseño del Petro

Aunque en un momento se dijo que el Petro estaría basado en la tecnología de blockchain, la realidad es que no existe tan relación entre las dos tecnologías. Los petros de hecho son preminados, lo que significa que no se pueden crear nuevas monedas por parte de los usuarios del sistema o de mineros, como sucede con bitcoin. Cada moneda es preminada por el gobierno, el cual tiene el control de cuántos de estos tokens salen al mercado.

Cuando se lanzó el Petro, varios miembros del gobierno venezolano, en concretos funcionarios del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología dijeron que el desarrollo de la criptomoneda había contado con la supervisión y el apoyo del gobierno ruso, pero el presidente ruso Vladimir Putin negó cualquier participación oficial.

Valor inicial del Petro

El gobierno socialista de Venezuela dijo que cada petro equivaldría al valor de mercado de un barril de petróleo.

Al momento del lanzamiento, 100 millones de petros fueron anunciados para la venta con un valor base de USD 60, el precio del barril del petróleo venezolano a mediados de enero. Sin embargo, el gobierno venezolano solamente puso ene el mercado unos 38 millones de petros y poco después afirmó que con la venta de las criptomonedas había recaudado 3.3 millones de dólares.

La guía gubernamental oficial de la criptomoneda estableció un tutorial sobre cómo crear una billetera digital en la cual guardar las criptomonedas, aunque al momento del lanzamiento aún no proveía un enlace específico para hacer esa operación. Tampoco se informó en qué tipos de exchanges o bolsas se iba a intercambiar la criptomoneda.

Aunque se dice que el valor del petro estaría atado al precio de mercado del barril del petróleo, lo cierto es que desde su lanzamiento el valor del petro ha fluctuado, aunque de forma cercana, alrededor del precio del barril del petróleo, pero sin ser necesariamente equivalente al mismo.

Plataforma y aspectos tecnológicos del Petro

La hoja fundacional del petro señaló que esta criptomoneda se basaría en la tecnología de Ethereum. Aún así diferentes versiones se dieron después de las declaraciones iniciales. En el mes de octubre de 2018 un desarrollador de la plataforma de Ethereum, Joey Zhou, declaró que el código del petro era una copia descarada de un repositorio de Dash que se encontraba en GitHub. Dicho esto, el petro no sería más que una copia de Dash, algo que vino a desmentir la idea de que el petro estaba construido en una plataforma propia basada en la tecnología de blockchain.

Después de la primera venta de criptomonedas de Petro, se anunció una segunda fase que incluiría el lanzamiento de 44 millones de tokens adicionales.

¿Lavado de dinero?

Las criptomonedas han sido criticadas a nivel mundial, ya que muchas personas en la comunidad internacional sostienen que esta es una herramienta que muchos individuos usan para lavar dineros ilícitos, como el proveniente del tráfico de drogas y el tráfico de personas. El anonimato que permiten algunas monedas o el hecho de que estas no estén relacionadas con instituciones financieras convencionales como los grandes bancos hace que estas sean herramientas ideales para evadir los controles internacionales y las regulaciones. Los Estados Unidos, por ejemplo, han sancionado a varios políticos y líderes de negocios importantes de Venezuela debido a que se sospecha que estos están involucrados en el tráfico de drogas desde Colombia y por el hecho ya comentado de estar reprimiendo las manifestaciones y la actividad de los opositores políticos.

Ahora que el petro es una realidad puede estarle permitiendo a estos políticos y líderes evadir las regulaciones internacionales y ahora podrían estar sacando fondos del país sin ningún tipo de control. Esto se puede hacer comprando petros y luego vendiéndolos en intercambio por una moneda internacional estable como el dólar o el euro y depositando estos fondos fuera de Venezuela. Para el caso de los líderes militares de alto rango envueltos en el tráfico de drogas, a quienes se conoce como el cártel de los soles, este manejo sombrío de los fondos no solo les permitiría sacar dinero producto del tráfico de drogas, sino también dinero producto de la corrupción.

El anuncio del lanzamiento del petro por parte del gobierno venezolano es algo que ha dejado perplejos a los defensores de las criptomonedas, muchos de los cuales han ingresado a este mundo debido a una filosofía anarcocapitalista en las que las monedas digitales no pueden ser controladas por entidades centrales, curiosamente el petro es una criptomoneda bajo el control de un banco central, el Banco Central de Venezuela. Parte de la popularidad de criptomonedas como el bitcoin es que ellas no han sido, hasta el momento, emitidas por los los gobiernos.

Cuando un gobierno tiene directamente control de una moneda digital, esto no solo va contra los principios fundadores del movimiento de las criptomonedas, sino que es algo que hace que el valor de la moneda digital se ponga en entredicho, algo que precisamente no quieren sus tenedores. Antes de que un inversor compre petros, estos deberían conocer de antemano cómo el valor de esta moneda es calculado y si puede ser considerada una moneda estable o valiosa. Dado que el petro es una moneda controlada por el gobierno venezolano, y sujeto a los fundamentales de la economía venezolana, la cual se encuentra en una grave crisis, invertir en petro podría ser probablemente algo muy riesgoso.

Otras críticas al Petro

Weiss Cryptocurrency Ratings, un portal dedicado a la evaluación de criptomonedas. ha señalado que no existe un método o una fórmula concreta por medio de la cual se pueda verificar que el gobierno venezolano haya atado el precio del petro al petróleo venezolano, por lo cual el sitio web concluye que es un token sin valor. Otro de los aspectos de esta moneda es que con ella no se pueden pagar impuestos en Venezuela. Más interesante aún es que el gobierno venezolano no acepta su propia moneda, el bolívar en intercambio por los petros, además no se pueden usar petros para realizar compras en línea en Venezuela; su uso sigue siendo muy limitado a unas cuántas actividades.

Por otra parte El Instituto Brookings ha señalado que es poco sorprendente que una dictadura como Venezuela haya recurrido a la emisión de criptomonedas para recaudar divisas “desde el aire”, dado que su status de estado paria no le permite acceder de manera libre a los mercados financieros internacionales. Brookings también señaló que la existencia del Petro mancha la reputación de las criptomonedas y se convierte en un ejemplo para naciones sancionadas de cómo se puede esquivar las sanciones internacionales de forma fraudulenta. Adicionalmente Brookings también señaló que el gobierno venezolano podría manipular el valor de la criptomoneda para generar ganancias.

Y en el mundo de las criptomonedas las reacciones al lanzamiento del petro también fueron negativas. El economista Jean Paul Leindez señaló que el petro podría contribuir a exacerbar la ya existente hiperinflación de Venezuela, mientras que Steve Hanke, un economista favorable a las teorías económicas que privilegian la oferta como mecanismo de desarrollo económico, expresó que el petro probablemente terminaría en el olvido, dado que en realidad “no existe, es un fraude, una estafa y no hay comercio alguno con él y ni siquiera es considerado por aquellos que elaboran evaluaciones sobre las criptomonedas”.

De acuerdo al portal Bloomberg, las organizaciones que califican las criptomonedas describen la moneda digital del gobierno de Maduro como una estafa, mientras que sitios como ICOindex, ICObench, Cryptorated e ICO le ofrecieron calificaciones negativas desde un inicio o incluso no le dieron estatus algunos en sus rankings.

En otras críticas, el reportero del Whasington Post Matt O’Brien dijo que “El petro podría ser una de las inversiones más horribles jamás creadas … Se trata de crear algo inútil, por lo cual es únicamente los extranjeros pueden comprarlo, el ciudadano venezolano del común no puede hacer ningún tipo de compra con el petro. El petro no es una criptomoneda, no es una moneda y no está respaldado por el petróleo, simplemente es una forma en la que el gobierno viola las sanciones internacionales, mientras recoge dinero que solo las personas más ingenuas estarían dispuestas a darle”.

Conclusiones

Observando lo que ha sucedido con el petro es bastante difícil pensar que pueda llegar a convertirse en una moneda de uso común o que pueda siquiera despertar algo de entusiasmo por parte de la comunidad de las criptomonedas. En todo caso le seguirá sirviendo al gobierno venezolano para esquivar las sanciones internacionales, para operaciones de lavado de dinero y para obtener algo de dinero en una situación que se les presenta como abiertamente hostil por la inflación y la mala gestión de la economía.

El petro no se convertirá en una moneda de capitalización alta como las criptomonedas reales, tampoco estará sujeta a variaciones de mercado real y mucho menos la veremos siendo negociada en exchanges populares de criptomonedas. Como bien lo dice Matt O’Brien es simplemente “una estafa”.

Con información de Investopedia.

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