Conceptos

¿Qué es la enfermedad holandesa y cuáles son sus causas?

Enfermedad holandesa

La enfermedad holandesa es un término económico para las consecuencias negativas que pueden surgir de un aumento en el valor de la moneda de una nación.

Este fenómeno se asocia principalmente con el nuevo descubrimiento o explotación de un recurso natural valioso y las repercusiones inesperadas que tal descubrimiento puede tener en la economía general de una nación.

Un ejemplo de esto puede ser el descubrimiento de oro o petróleo en una economía, lo cual conduce a altas exportaciones de este bien, los cuales a su vez generan una entrada masiva de divisas extranjeras en la economía, apreciando la moneda local en exceso y haciendo más difícil las exportaciones de otros productos, pues los compradores extranjeros tendrán que pagar mucho más por estos bienes.

Ideas claves

La enfermedad holandesa es una forma abreviada de describir la paradoja que se produce cuando una buena noticia, como el descubrimiento de grandes reservas de petróleo, daña la economía en general de un país.

Puede comenzar con una gran afluencia de efectivo extranjero para explotar un recurso recién descubierto.

Los síntomas incluyen un valor de la moneda en aumento que conduce a una caída de las exportaciones y la pérdida de puestos de trabajo en sectores de la economía que se ven perjudicados por el aumento del valor de la moneda local.

Entendiendo la enfermedad holandesa

La enfermedad holandesa exhibe los siguientes tres efectos económicos principales:

Disminuye la competitividad de los precios de las exportaciones de productos manufacturados del país afectado.

Aumenta las importaciones.

Un aumento considerable de la tasa de cambio, en el sentido de la apreciación fuerte de la moneda local en los mercados de divisas.

Los dos primeros efectos se producen como un resultado del tercero.

A largo plazo, estos factores pueden contribuir al desempleo, ya que los trabajos de fabricación se trasladan a países con costos laborales más bajos. Mientras tanto, las industrias no basadas en recursos sufren debido al aumento de la riqueza generada por las industrias basadas en recursos.

Origen del término enfermedad holandesa

El término enfermedad holandesa fue acuñado por la revista The Economist en 1977 cuando la publicación analizó una crisis que ocurrió en los Países Bajos después del descubrimiento de vastos depósitos de gas natural en el Mar del Norte en 1959.

La nueva riqueza y las exportaciones masivas de petróleo causaron que el valor del florín holandés aumentará considerablemente, lo que hizo que las exportaciones holandesas de todos los productos no petroleros y gasíferos fueran menos competitivas en el mercado mundial. El desempleo subió del 1,1% al 5,1% y la inversión de capital en el país cayó.

La enfermedad holandesa se volvió ampliamente utilizada en los círculos económicos como una forma abreviada de describir la situación paradójica en la que aparentemente buenas noticias, como el descubrimiento de grandes reservas de petróleo, impactan negativamente en la economía en general de un país.

Ejemplos de enfermedad holandesa

En la década de 1970, la enfermedad holandesa golpeó a Gran Bretaña cuando el precio del petróleo se cuadruplicó, lo que hizo económicamente viable perforar en busca de petróleo en el Mar del Norte frente a las costas de Escocia. A fines de la década de 1970, Gran Bretaña se había convertido en un exportador neto de petróleo, aunque anteriormente había sido un importador neto. Aunque el valor de la libra se disparó, el país entró en recesión cuando los trabajadores británicos exigieron salarios más altos y las otras exportaciones británicas se volvieron poco competitivas.

En 2014, economistas de Canadá informaron que la afluencia de capital extranjero relacionada con la explotación de las arenas petrolíferas del país puede haber llevado a una moneda sobrevaluada y una menor competitividad en el sector manufacturero. Al mismo tiempo, el rublo ruso se apreció mucho por razones similares, pues Rusia también ha sido uno de los grandes exportadores de gas y petróleo en Europa desde la Caída de la Unión Soviética. En 2016, el precio del petróleo bajó significativamente y tanto el dólar canadiense como el rublo volvieron a niveles más bajos, lo que alivió las preocupaciones de la enfermedad holandesa en ambos países.

¿Cómo evitar la enfermedad holandesa?

Las dos estrategias principales que pueden ayudar a resolver la enfermedad holandesa se enumeran a continuación:

Desaceleración de la apreciación de la moneda nacional

La desaceleración de la apreciación de la moneda es una estrategia más sencilla y viable para prevenir los efectos adversos de la enfermedad holandesa. En ocasiones, esto se puede lograr suavizando el gasto de los ingresos obtenidos de la exportación de recursos naturales. Uno de los métodos más comunes para hacer esto es la creación de un fondo soberano. Muchos países desarrollados y en desarrollo, incluidos Australia, Canadá, Noruega y Rusia, administran grandes fondos soberanos.

Los fondos soberanos tienen como objetivo estabilizar las entradas de capital a la economía para evitar que se sobrecaliente y provoque una apreciación significativa de la moneda. Los ingresos excedentes se pueden gastar en educación o infraestructura que ayudarán a diversificar la economía.

Diversificación de la economía

La diversificación de la economía es una estrategia que casi puede eliminar el impacto negativo de la enfermedad holandesa en la economía. La diversificación económica se puede lograr subvencionando los sectores rezagados de la economía o estableciendo aranceles para apoyar a los productores nacionales. Así, cierto grado de proteccionismo proveer el espacio necesario para que todos los sectores de la economía encuentren los espacios necesarios para desarrollarse.

La enfermedad holandesa en los países en desarrollo

El caso venezolano

Por décadas la enfermedad holandesa ha sido una de los principale de desafíos de las economías en desarrollo. En marzo de 2019, el portal Econlife señalaba que Venezuela ha sufrido de una enfermedad holandesa que ahora parece incurable y la causa de este fenómeno son las masivas reservas de petróleo del país, las cuales son su principal producto de exportación.

La historia del fenómeno en Venezuela se puede remontar hasta 1922 cuando se descubrieron los primeros pozos de petróleo. Siete años después Venezuela era el segundo productor de petróleo del mundo solo siendo superado por los Estados Unidos. Para los años treinta, si el término hubiera existido entonces, cualquier economista podría haber diagnosticado una enfermedad holandesa. El precio del Bolívar ascendió vertiginosamente y el petróleo ya conformaba el 90% de las exportaciones del país. Como resultado las exportaciones se volvieron más costosas y las importaciones más baratas.

El siguiente paso de Venezuela (como era de esperar) fue obtener más ganancias, más propiedad y mayores impuestos de las compañías petroleras extranjeras. Pero el gran punto de inflexión fue la nacionalización cuando, en 1976, Venezuela creó PDVSA Petróleos de Venezuela. S.A. Después de eso, el patrón se repitió con la entrada de compañías petroleras extranjeras, que invertían, estimulan la producción y luego eran expulsadas con más nacionalizaciones.

Producción de petróleo en Venezuela en las últimas seis décadas.

La enfermedad empeora

Mientras tanto, no todo iba bien con la economía. Para hacer una larga historia muy corta, nos saltaremos el boom de los setenta, un exceso de oferta en los ochenta y un rescate del FMI, y avanzaremos rápidamente hasta 1998 cuando Hugo Chávez trae su versión del socialismo a Venezuela. Reduce la pobreza, quizás en un 20%, y subsidia las necesidades. Pero… todo esto lo pudo lograr apoyado en los altos precios del petróleo.

Cuando bajó el precio del petróleo, la economía venezolana no tenía amortiguadores porque Chávez había distorsionado toda la actividad del mercado mediante controles de precios y expropiaciones. Se apoderó de tierras y negocios y atacó a los empresarios. Sí, los que tenían menos obtenían más. Pero el costo fue el desmantelamiento del poco aparato productivo no petrolero que tenía el país y también, las filas fuera de los supermercados se alargaron a medida que se multiplicaba la escasez de bienes básicos. Para 2007, los controles de precios y capital habían comenzado a crear estragos económicos. Haciendo cola durante horas, la gente esperaba conseguir un poco de aceite de cocina, leche, pan y cerdo baratos antes de que se acabaran.

Después de que Hugo Chávez muere de cáncer en 2013, Nicolás Maduro continúa con sus políticas y la enfermedad holandesa se intensifica. Saltando al día de hoy, vemos la hiperinflación venezolana, un PIB que se desploma, una deuda en aumento y una economía gravemente angustiada. La persona promedio en Venezuela perdió 24 libras de su peso corporal en 2017.

Los líderes políticos de Venezuela disminuyeron el poder del mercado de las empresas nacionales no petroleras mediante topes de precios a sus productos. Esos precios máximos fueron solo uno de los muchos síntomas (en una definición amplia) de la enfermedad holandesa porque el petróleo potenció su creación, creando inflación en toda la línea de productos nacionales. De manera que la única estrategia que usaron los políticos para intentar contener esa inflación fueron los topes de precios.

Hasta la fecha, y luego de una desaceleración global producto de la pandemia del coronavirus, la economía venezolana sigue sufriendo las consecuencias de no haber enfrentado de manera audaz la enfermedad holandesa.

El caso colombiano

El 5 de octubre de 2013, en una columna de opinión del HuffPost, Felipe Ángel, un economista colombiano de la Universidad de los Andes hacía un diagnóstico de la economía colombiana, destacando los rasgos que indicaban las altas posibilidades de que Colombia estuviera experimentado la enfermedad holandesa. Para ese momento los precios del petróleo estaban rondando los 102 dólares, mientras que el dólar estadounidense se cotizaba a 1894 pesos colombianos, bastante bajo si se considera que ocho años atrás el dólar llegaba a un precio de 2300 pesos. Es decir, en ese momento, todos los indicadores técnicos señalaban que la economía estaba padeciendo de este fenómeno.

Par Ángel había un fenómeno que llamaba especial atención y era la llegada masiva de flujos de capital, y es que mientras la economía crecía a un ritmo del 4% y había un grado alto de estabilidad, una de las cosas que hay que destacar del panorama colombiano es que su economía no se ha diversificado. La economía depende altamente de la exportación del petróleo y de bienes de poco valor agregado como el café, y las extracciones mineras. En este sentido, la llegada masiva de dólares al país en la época de 2012 a 2014, bien podría haber desempeñado un papel importante en las dificultades que tuvieron los exportadores de bienes manufacturados para emerger como actores importantes en el desarrollo de Colombia.

Una revisión del caso colombiano en uno de los medios de noticias del país en 2015:

Las economías africanas

En 2016, el Instituto de Investigación para la Política Internacional de Alimentos publicó un estudio en el que indicaba que el continente africano está dotado de amplios recursos naturales que constituyen la mayor parte de las exportaciones de sus países. Si bien se reconoce que para el caso africano la alta dependencia en la exportación de materias primas podría desempeñar un papel importante en el lento crecimiento, el estudio indicó que factores institucionales como la corrupción y la falta de políticas públicas para estimular la economía también desempeñaban un rol que se debía tenerse en cuenta al momento de examinar el estancamiento económico. Por eso en este contexto, aunque puede hablarse de la presencia de enfermedad holandesa, este no es el único factor que se configura como elemento explicativo de los bajos indicadores de crecimiento de PIB y demás índices de crecimiento.

Sierra Leona y la maldición de los diamantes

Para el caso africano uno de los casos de lo que más se ha hablado efectivamente como enfermedad holandesa es el de Sierra Leona, un país rico en diamantes y otros recursos naturales, pero cuya economía sigue siendo una de las más atrasadas del mundo. Los líderes de Sierra Leona han creído por muchos años que las explotación de diamante y oro podría traer desarrollo a este país. Como resultado, los gobiernos han descuidado la agricultura de productos básicos a gran escala , el desarrollo industrial y las inversiones sostenibles. Por tanto, la economía podría describirse como una economía “explotadora” – con un estado rentista – y basada en la extracción de recursos insostenibles o activos no reutilizables ni de valor agregado. Hoy, como consecuencia de este modelo económico, Sierra Leona tiene uno de los PIB per cápita más bajos del mundo: 539 dólares anuales en términos nominales y 1616 dólares en términos de paridad del poder adquisitivo.

56% de las exportaciones de Sierra Leona son diamantes y minerales y otro 14% de sus exportaciones corresponden a productos agrícolas de nulo valor agregado.

Consecuencias de la enfermedad holandesa para los ciudadanos comunes

La enfermedad holandesa puede tener múltiples consecuencias para los ciudadanos de una economía, dependiendo de en qué sector se encuentren. Por ejemplo si una persona trabaja en el sector de exportaciones del producto (generalmente un commodity o materia prima) que es apetecido en la economía internacional y que está causando una entrada masiva de divisas al país, esa persona podría encontrarse con un salario más alto y mayor estabilidad laboral. Sin embargo, otra persona que se encuentre en otro sector de la economía, como las manufacturas y cuyos productos se encarezcan en el mercado internacional, y encuentren dificultades para venderse, debido a la apreciación de la moneda local, podría ver como sus ingresos disminuyen o incluso ver una pérdida repentina del empleo debido al cierre de fábricas de industrias que no pueden competir internacionalmente.

En ambos casos, los efectos pueden concebirse como distorsiones en el mercado y deberán enfrentarse con un una activa política monetaria y fiscal que se dirijan a aumentar la oferta de moneda local y restringir la oferta de moneda extranjera y a impulsar las industrias locales (bien sea mediante subsidios o mayores gastos en infraestructura y la competitividad.

Con información de Investopedia, Econlife y The HuffPost.

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