Conceptos

¿Qué es la circulación dual? El nuevo modelo de desarrollo de China

Circulación dual

El patrón de desarrollo de “circulación dual”, un concepto mencionado por primera vez por el presidente chino Xi Jinping en una reunión del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China en mayo de 2020, está en el centro de las políticas de desarrollo recientes de China, más concretamente en el decimocuarto plan de crecimiento elaborado para el periodo 2021 -2025.

Desde entonces, el presidente Xi ha subrayado repetidamente la importancia del nuevo patrón de desarrollo tanto para China como para la economía mundial en varias ocasiones.

Hablando sobre cooperación y apertura, Xi dijo durante la reunión de líderes China-Alemania-Unión Europea el lunes de la segunda semana de septiembre de 2020 que “China buscará una mejor interconectividad y efectividad entre los dos mercados y recursos en las dos partes, para promover el desarrollo común de una manera más sólida. y de manera sostenible”, al tiempo que se fomenta una nueva arquitectura de desarrollo de circulación dual.

Mientras el mundo observó atónito la rápida recuperación económica de China después de la pandemia COVID-19, la estrategia de desarrollo de circulación dual está atrayendo una amplia atención y discusión entre funcionarios y académicos porque creen que el nuevo patrón jugará un papel decisivo en el desarrollo futuro de China.

Algunos dicen que simboliza a China dando la espalda al mundo y a la globalización, caminando por un sendero de desarrollo cerrado, nacionalista, aislacionista y autosuficiente.

¿Es eso cierto?

Las siguientes tomas rápidas pueden ser útiles para comprender mejor la nueva política de desarrollo nacional de China.

¿Qué es el programa de crecimiento de circulación dual?

La estrategia de “circulación dual” significa un patrón de desarrollo económico que toma el desarrollo interno como pilar, el desarrollo interno e internacional se refuerzan mutuamente. Esta estrategia indica un cambio acelerado de la estrategia de desarrollo actualmente orientada a la exportación de China.

Bajo tal patrón, la economía de China postula estar dominada por la circulación económica interna y facilitada por la circulación entre China y el resto del mundo.

Sin embargo, hasta el momento no se han dado detalles sobre los métodos específicos de ejecución de esta estrategia, ya que la dirección está redactando el plan de desarrollo para el período 2021-2025, también conocido como el decimocuarto plan quinquenal, en el que el próximo plan económico y político clave de China se establecerán las metas de desarrollo.

Sin embargo, se dijo que el concepto sería priorizado durante una reunión clave del Partido Comunista durante el mes de octubre de 2020, es posible que los detalles no hayan sido hecho públicos hasta que se hubiera dado a conocer el nuevo plan quinquenal durante la sesión anual del Parlamento a principios del 2021.

¿Por qué fue creado este nuevo concepto?

Externamente, el golpe de la pandemia COVID-19 expuso la insuficiencia de la productividad local de los países, particularmente en las producciones de bienes de respuesta a emergencias como máscaras y batas protectoras. Hizo que los países reevaluaran la capacidad de su producción nacional y descubrió riesgos en la cadena de suministro global.

En comparación con el SARS, la pandemia de COVID-19 es más infecciosa y persistente. Significa que el mundo puede enfrentar una situación en la que la oferta (la producción de bienes y la disposición para prestar servicios) se recupere más rápido que la demanda.

Además, la escalada de tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos acumula incertidumbres sobre el panorama económico mundial. Desde que el presidente Donald Trump anunciara una serie de tarifas a los bienes que Estados Unidos importa desde China, empezado por el acero y el aluminio en marzo de 2018, continuando con otros productos, hasta la prohibición a las empresas americanas de hacer negocios con compañías chinas como Huawei en mayo de 2019, las relaciones entre las dos potencias se han vuelto cada vez más difíciles y representan nuevos obstáculos para el “ascenso pacífico de China”, advirtiendo la posibilidad de una nueva guerra fría y una carrera abierta por la supremacía tecnológica, tal y como Estados Unidos y la Unión Soviética se vieron enfrentados por la conquista del espacio en las décadas de los años cincuenta hasta los ochenta.

A nivel nacional, China también enfrenta desafíos en la cadena de suministro internacional. Dada la vulnerabilidad de la cadena industrial global en las circunstancias actuales, es razonable aumentar las apuestas económicas por el mercado interno. Si algo dejó claro la pandemia del Covid-19 es que cada nación necesita asegurar el funcionamiento de cadenas de suministro a nivel local para evitar las interrupciones que puedan presentarse debido a eventos inesperados a nivel internacional sobre los cuales no se tiene control o sobre los cuales se puede ejercer poca influencia.

Desde la década de 1980, China puso énfasis en el comercio de procesamiento en su estrategia de desarrollo, que incluía tanto las materias primas como los productos terminados del extranjero.

Antes de la crisis financiera de 2008, la economía de China estaba impulsada principalmente por las exportaciones, especialmente desde la entrada del país a la Organización Mundial del Comercio en el año 2001. A medida que el dividendo demográfico se desvanece (los beneficios por tener una abundante mano de obra joven con salarios bajos que pueden competir muy fácilmente con la producción extranjer), los salarios laborales aumentan y la presión sobre la apreciación del yuan pesa, la fuerza impulsora de las exportaciones en la economía de China se debilita. Es lógico pensar que en la medida en que el yuan se aprecie y haya menos mano de obra joven y barata en el mercado interno China tendrá más dificultades para ser competitiva en el escenario del comercio internacional.

Para China, la situación interna y el entorno externo ahora hacen que sea difícil llevar a cabo la estrategia anterior orientada a la exportación y la cual fue una de las causas principales de su masivo crecimiento en décadas anteriores, por lo que el nuevo patrón de desarrollo nace marcado por las actuales tendencias en comercio internacional y los elementos de los fundamentales de la economía china.

¿Por qué domina el ciclo doméstico?

La economía mundial se compone de muchas economías más pequeñas que están fuertemente entrelazadas entre sí. Lo que le sucede en una pequeña parte del planeta puede afectar al conjunto. Esto incluye a China, que emergió como la segunda economía por PIB nominal más grande del mundo y la más grande por paridad del poder adquisitivo después de décadas de reforma y apertura.

La circulación interna se enfoca en expandir el consumo interno, llevar a cabo una apertura de mayor nivel y una reforma estructural del lado de la oferta.

Mientras se impulse el desarrollo de la circulación doméstica, esta afectará la circulación dual al estimular interacciones en aspectos más amplios que conectan con la economía global. En las circunstancias actuales en las que la economía mundial se enfrenta a la peor recesión desde la crisis del 29, la circulación nacional de China será un motor importante para el mundo.

La economía de China ha estado en camino de recuperarse debido a su eficaz contención de la epidemia. Su crecimiento del PIB en el segundo trimestre del 2020 del año volvió a un modesto crecimiento del 3.2 por ciento, desde una contracción récord del 6.9 por ciento en el primer trimestre de 2020.

En 2020 los analistas económicos indicaron que esperaban que la señal positiva de la recuperación rápida de China fuera una fuerza impulsora para empujar la recuperación de la economía mundial.

Ser consciente de malas interpretaciones

La “circulación dual” no es un circuito doméstico cerrado

Algunos dicen que la nueva estrategia de desarrollo es una señal de que China está dando la espalda al mundo. Esta interpretación está completamente en desacuerdo con lo que realmente se trata.

El presidente Xi Jinping, quien pronunció sus comentarios a fines de julio de 2020 en un simposio con expertos en trabajo económico y social, dijo que la “circulación dual” no es de ninguna manera un circuito interno cerrado y reafirmó que la apertura al comercio internacional es una política nacional fundamental.

La circulación interna que sitúa la demanda interna en el centro del desarrollo no significa un ciclo interno cerrado. Hacer hincapié en el predominio del circuito interno tiene como objetivo promover la reforma y mejora de la estructura del lado de la oferta para que China pueda seguir creciendo de manera saludable.

A nivel nacional, el dominio significa relajar aún más las regulaciones, bajar el hilo del acceso a los mercados, promover las reformas llevadas a cabo en las empresas estatales; se espera que todos estos aspectos cultiven un entorno competitivo neutral.

Externamente, la circulación nacional seguirá ampliando la apertura, con el objetivo de mejorar la eficiencia a través de la competencia externa.

Circulación nacional no equivalente a pasar de “exportaciones a ventas internas”

Si bien uno de los énfasis del ciclo interno es facilitar la demanda interna y un mayor poder de compra por parte de los ciudadanos chinos, esto no significa que las exportaciones existentes se conviertan en ventas internas, por lo que esta estrategia no será perjudicial para el mercado interno.

Desde la implementación de la Iniciativa de One Belt One Road (Iniciativa de la Franja y la Ruta), el panorama de las exportaciones de China ha cambiado, y las porciones de exportación a América Latina, África y el sudeste asiático están creciendo.

Por ejemplo, mientras que la pandemia de COVID-19 ha provocado una interrupción en la cadena de suministro global, el comercio entre China y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) ha crecido de manera sólida.

El comercio de China con la ASEAN se situó en 2.51 billones de yuanes (unos 362.000 millones de dólares estadounidenses) en los primeros siete meses, un 6.6 por ciento más interanual. La ASEAN siguió siendo el mayor socio comercial de China durante el mismo período, representando el 14.6 por ciento de su volumen total de comercio exterior.

En 2018, las exportaciones totales de China al resto del mundo fueron de unos 2.59 billones de dólares, China exporta principalmente a Estados Unidos ( USD 499.000 Millones), Hong Kong (USD 282.000 millones), Japón (USD 155.000 millones), Corea del Sur (USD 107.000 millones) y Alemania (USD 96.000 millones), e importa principalmente de Corea del Sur (USD 160.000 millones), Japón (USD 139.000 millones), Estados Unidos (USD 119.000 millones), Alemania (USD 109.000 millones) y Taipei Chino (USD 97.000 millones).

¿Qué es lo que circulación dual significa para los trabajadores chinos?

El 19 Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) concluyó el último jueves de octubre de 2020 su quinta sesión plenaria del año con la publicación de un comunicado que detalla los objetivos del decimocuarto plan quinquenal de China para el crecimiento de 2021 a 2025.

Uno de los principios que guiaría el desarrollo de la próxima etapa de China, según el comunicado, como hemos detallado arriba es el programa de circulación dural que se convirtió en una palabra de moda durante el 2020 para quienes siguen la economía china. El término que enfatiza que si bien China no dará la espalda a su estrategia de exportación, la cual ha sido un éxito rotundo, el país busca ahora concentrarse en el consumo interno, la producción y la distribución.

Poner mayor énfasis en el consumo interno no es nuevo. Ya en 2006, con la introducción del undécimo plan quinquenal de China, El Partido Comunista buscó equilibrar su estrategia de exportación externa con el consumo interno. Como tal, no hay un cambio fundamental en la estrategia general de China.

Sin embargo, el consumo y la producción internos acentuados por la estrategia de doble circulación sin duda desde 2020 han buscado acelerar los procesos existentes. Esta aceleración se ha producido debido a la disociación de Estados Unidos que ha llevado a una mayor inseguridad para China, pues durante la presidencia de Donald Trump el país buscó ser menos dependiente de China. Ahora la circulación dual desea garantizar un crecimiento económico constante y evitar la trampa de los ingresos medios y el ciclo económico de auge y caída de las economías occidentales. Palabras más, palabras menos, China quiere seguir creciendo sin experimentar las recesiones típicas de las economías de mercado de Occidente.

El aumento del consumo interno ha requerido una serie de cambios en las condiciones socioeconómicas de China, o para decirlo con más precisión, el aumento del consumo interno hace énfasis aún más una serie de incentivos y procesos internos que ya se encontraban en marcha desde antes de que se implementara el programa de circulación dual.

4 Grandes elementos de la circulación dual

En primer lugar, se ha buscado que los ingresos de los hogares aumenten para que el consumo despegue de forma sostenible. Trading Economics ha mostrado que el ingreso per cápita anual promedio de los ciudadanos chinos aumentó de 84.744 yuanes en 2018 a 93.383 yuanes en 2019. Con salarios más altos, se obtienen más ingresos disponibles, que es el requisito previo necesario para el consumo.

consumidores de China
El acceso a mejores bienes y servicios por parte de los consumidores chinos es uno de los grandes elementos del programa de circulación dual.

En segundo lugar, el Partido Comunista se comprometió a seguir manteniendo estables los precios de la vivienda. Esta ya ha sido la tendencia en las principales ciudades chinas, ya que los gobiernos locales buscan implementar medidas para frenar las alzas que les habían impedido a muchos ciudadanos adquirir una vivienda. Estados Unidos no puso atención a esta situación en la década de los 2000, lo que terminó en una grave crisis económica en el 2008 conocida como la Gran Recesión.

Si bien una casa es un artículo de consumo importante en sí mismo, si se gastan demasiados ingresos en pagar una hipoteca, a la gente le quedará poco para comprar otros productos de consumo.

En tercer lugar, más ciudadanos deberán estar cubiertos por el seguro social de salud para que las personas puedan inclinarse más hacia el gasto.

Estas estrategias han sido pasadas por alto en muchas economías occidentales, como en Estados Unidos, donde los salarios reales (en dólares constantes) apenas han aumentado desde la década de los setenta y gran parte de la población continúa en la pobreza (Se estima que el número de pobres en Estados Unidos es de al menos unas 40 millones de personas), a pesar de que la economía contaba con los recursos necesarios para garantizar un mayor nivel de vida a cada uno de los habitantes del país.

De hecho, China está realizando mejoras constantes en la construcción de la asistencia sanitaria social, algo que en Estados Unidos es visto como una herejía, pues cualquiera que hable de atención en salud universal es tildado rápidamente de socialista. En octubre de 2016, con el anuncio del plan “China saludable 2030”, China se embarcó en la mayor reforma del sistema de salud de la historia.

El objetivo de la reforma sanitaria de China es proporcionar seguridad sanitaria universal para todos sus ciudadanos para 2030. Esta posición no solo es una estrategia para el crecimiento económico, sino que también entra en clara sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas promulgados en la Conferencia de Rio de 2012, los cuales buscan que las economías no solo crezcan sino que el bienestar y la felicidad de los ciudadanos se incremente.

En cuarto lugar, la calidad de los bienes de consumo mejorará y la innovación impulsará el consumo a medida que China gaste más en I + D (Investigación y Desarrollo). El Instituto de Estadística de la UNESCO muestra que en 2000, China gastó menos del 1% de su PIB en I + D, mientras que ahora supera el 2%. Está previsto que aumente aún más durante los próximos cinco años. Estados Unidos está gastando el 2.7% de su PIB a este apartado, pero muchas estimaciones como las que ha dado el ex-CEO de Google, Eric Schmidt, indican que China ya está aventajando a Estados Unidos a nivel tecnológico. La innovación es un aspecto central en los procesos de desarrollo. En la medida en que las tecnologías avancen se podrán ofrecer bienes y servicios más eficientes, como los relacionados con el internet de las cosas, inteligencia artificial, impresión 3D, automatización y demás características propias de la Cuarta Revolución Industrial.

La misma razón por la que China busca promover el consumo interno es con el propósito de promover el desarrollo tecnológico y mejorar la posición de China en la división internacional del trabajo. Mientras Estados Unidos niega a China el acceso a la tecnología de compra, como por ejemplo partes para fabricar procesadores para computadoras, China debe innovar y producir por sí misma.

Para un consumo sostenible a largo plazo, la innovación es fundamental. Solo hay una cierta cantidad de cosas que una persona puede tener. Se puede impulsar el consumo mediante la introducción de hábitos de consumo más fuertes, como intensificar los ciclos de la moda, pero esencialmente esto solo conduce a promover el consumismo basado en adquirir y acaparar más de lo mismo sin que los ciudadanos mejoren realmente sus condiciones de vida.

Si bien hay un lugar para la moda, el consumo basado en la obtención de bienes que aporten mejoras cualitativas en la vida es claramente más deseable a largo plazo. Las mejoras tecnológicas pueden aportar claras ventajas a la vida de las personas, y el consumo con el fin de acceder a productos innovadores conduce a un ciclo virtuoso de consumo-producción.

Este ciclo se observó en acción cuando los pagos en línea a través de teléfonos inteligentes se volvieron omnipresentes en 2015. Esto llevó a aquellos con un conocimiento deficiente de Internet, como taxistas y comerciantes campesinos, a comprar teléfonos inteligentes para poder recibir pagos y a volverse más eficientes e incluidos financieramente. El uso de teléfonos inteligentes condujo a aumentar sus capacidades tecnológicas e impulsó aún más el consumo, ya que incluso los taxistas mismos compraron cosas en línea.

Los cuatro cambios ligados a la doble circulación y al estímulo de la producción conducirán a claras mejoras de las condiciones de vida para el trabajador chino, el cual se está desplazando de ser un productor de bienes manufacturados a ser un prestador de servicios o un integrante de cadenas más altas de valor como en las industrias donde se ha introducido la automatización . Estos cambios se basarán en los cimientos ya establecidos por la estrategia de exportación de China y contribuirán a hacer un éxito la estrategia de circulación dual.

Conclusiones

La circulación dual, sin dejar de lado el importante papel que desempeñan las exportaciones, sí pone un gran énfasis en el consumo interno y en las mejoras de la calidad de vida de los ciudadanos chinos. Dado que China continúa siendo un sistema cerrado (es decir no democrático y basado en un régimen de partido único), esta nueva estrategia de crecimiento desempeñará un papel crucial en el mantenimiento de la estabilidad política de China, toda vez que la legitimidad del Partido Comunista no está basada en los votos ni en las simpatías populares de candidatos que logran hacerse con el poder político sino en el sentido de satisfacción y libertad económica que los gobernantes chinos logran darle a los ciudadanos en general. Esto seguirá siendo clave para mantener al país unido y evitar alteraciones sociales que puedan poner en peligro la existencia del Partido Comunista y del sistema actual.

Con información de CGTN.

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