Conceptos

¿Qué es una alianza público privada y por qué es tan importante?

alianza público privada

Una alianza público privada involucra la colaboración entre una agencia del gobierno o una parte del gobierno y una compañía del sector privado, que puede tener como finalidad financiar, construir y operar proyectos, tales como redes de transporte públicas, parques, centros de convención, entre otros. Financiar un proyecto a través de una alianza público privada puede permitir que el proyecto sea completado más rápidamente o simplemente que llegue a termino, lo cual no sería posible si no se produjera esta cooperación. Las alianzas público privadas frecuentemente involucran concesiones de impuestos o de otros ingresos mediante la operación de ciertos sectores o recursos que el estado concede a una entidad privada y que son de interés general, también pueden incluir clausulas de protección de cualquier responsabilidad o los derechos de propiedad parcial sobre servicios que son nominalmente públicos y propiedad del sector privado o de entidades con ánimo de lucro.

Ideas clave

Las alianzas público privases permiten a los gobiernos realizar proyectos de gran escala, tales como carreteras, puentes, u hospitales, los cuales pueden ser completados con financiamiento privado.

Estas sociedades funcionan bien cuando la tecnología y la innovación del sector privado se combinan con los incentivos del sector público para completar un trabajo a tiempo y con un presupuesto determinado.

Los riesgos para las empresas privadas incluyen los sobre costos, las fallas técnicas, y la incapacidad de cumplir con los estándares establecidos en cuando a calidad, mientras que para la parte pública, las cuotas de uso podrían no ser satisfechas por la demanda, por ejemplo por los pagos que se hacen los peajes o en los puentes, los cuales por su bajo uso pueden resultar insuficientes en ocasiones para recompensar las inversiones realizadas por la empresa privada en cuestión.

Las concesiones para la construcción de carreteras que se pagan con las cuotas de peajes de los usuarios son uno de los ejemplos más comunes de la alianza público privada.

A pesar de sus ventajas, las alianzas público privadas son frecuentemente criticadas por las borrosas líneas que existen o se crean cuando se trata de definir los propósitos legítimos del sector público y la actividad que tiene como único fin el lucro del sector privado, así como la explotación percibida de las obligaciones públicas debido a los acuerdos de auto-contratos que tienen como único fin la búsqueda de rentas y que podrían obstaculizar la plena eficiencia y el correcto funcionamiento de estas alianzas. Por ejemplo, cuando una entidad pública entrega un contrato a un amigo de la parte política encargada y la actividad en cuestión es usada con el fin de beneficiar únicamente a unos cuantos particulares.

¿Cómo funcionan las alianzas publico privadas?

El gobierno de una ciudad, por ejemplo, puede estar altamente endeudado y por lo tanto ser incapaz de llevar a cabo un proyecto de construcción altamente intensivo en capital, pero una empresa privada podría estar interesada en financiar la construcción a cambio de recibir los derechos de operación y las ganancias derivadas una vez que el proyecto haya sido completado.

Las alianzas público privados típicamente tienen periodos de contratos que van desde 25 a 30 años o incluso más. La financiación viene parcialmente del sector privado, pero requiere pagos del sector público y de los usuarios sobre la vida útil de al proyecto que se ha construido. El ejemplo más típico de esto son los peajes y las carreteras, ya que es frecuente que los gobiernos dejen el mantenimiento de una carretera a cargo de un empresa privada, la cual puede luego cobrar los derechos de tránsito por esa vía mediante un peaje o tarifa que se cobra a los conductores que hagan uso de la carretera.

Así, el sector privado participa en el diseño, la finalización, la implementación y la financiación del proyecto, mientras que su socio en el sector público se enfocan en definir y monitorear los objetivos de cumplimiento. Los riesgos son distribuidos entre los socios públicos y privados por medio de un proceso de negociación, idealmente aunque no siempre de acuerdo a la capacidad de cada parte de evaluar, controlar y hacer frente a cada aspecto de la puesta en marcha del proyecto.

Aunque las obras públicas y los servicios pueden ser pagadas por medio de una cuota establecida por la autoridad pública, lo cual se puede hacer en proyectos tales como hospitales, también existen concesiones que pueden involucrar el derecho a usar los bienes por un pago determinado, como por ejemplo los pejes en las autopistas. En tales casos, como en el de los peajes de las carreteras, los pagos se encuentran basados en el uso directo del servicio. Cuando el tratamiento de aguas residuales se encuentra involucrado en proyectos de este tipo, los pagos pueden hacerse por medio de cuotas que son cobradas en los servicios públicos.

Dato importante: Las alianzas público privadas típicamente se encuentran en proyectos tales como el transporte o en la infraestructura ambiental y municipal, así como en la prestación de servicios públicos.

Ventajas y desventajas de las alianzas público privadas

Las alianzas entre las compañías privadas y los gobiernos proveen tanto como ventajas como desventajas para las partes involucradas. La tecnología y la innovación del sector privado, por ejemplo, puede ayudar a mejorar la eficiencia operacional cuando se trata de ofrecer servicios públicos. El sector público por su parte, provee los incentivos necesarios para que el sector privado entregue los proyectos a tiempo y dentro de un presupuesto determinado. En adición a esto, la creación de diversificación económica hace que un país sea más competitivo al facilitar el desarrollo de su infraestructura y al impulsar la construcción asociada, la provisión de equipamiento, el apoyo de servicios y el desarrollo de otros negocios.

Pero hay desventajas también.

El sector privado podría enfrentar riesgos especiales al comprometerse en una alianza público privada. La infraestructura física, tal como las carreteras o las líneas del tren, involucran riesgos de construcción. Si el producto o la construcción no es entregada a tiempo, exceded los costos estimados o presenta defectos técnicos, el socio privado tiene que hacerse cargo de los costos extra. En suma, el socio privado enfrenta un riesgo de disponibilidad si no puede entregar el servicio prometido. Una compañía podría no cumplir con los estándares de seguridad y otros estándares de calidad, por ejemplo, cuando se está construyendo una prisión o una escuela. El riesgo de demanda ocurre cuando hay pocos usuarios, muchos menos de los esperados para el servicio o la infraestructura, tales como los peajes, los puentes o los túneles. Sin embargo, este riesgo puede ser pasado al socio público, si el socio público acuerda pagar o una cuota mínima sin importar cuál sea la demanda que tenga el servicio.

Las asociaciones público privadas también crean riesgo para el público general y para los contribuyentes, desde su punto de vista. Las asociaciones de los operadores privados con el gobierno pueden hacer que estas entidades queden exentas de sus responsabilidades frente a los usuarios o evadirlas por medio de una legislación que es usada a su favor, lo cual resulta que se preste un servicio sin los estándares adecuados, o inclusión violando los derechos constitucionales de las personales. Al mismo tiempo, el operador privado podría disfruta de una posición de poder clave para subir tarifas, tasas y cuotas para consumidores que se encuentran cautivos y que no pueden escapar a esos pagos por razones geográficas que hacen que estas entidades se conviertan en monopolios a los cuales hay que pagar por los servicios sin que hay forma alguna de encontrar un sustituto.

Finalmente, como en cualquier situación donde la propiedad y los derechos de decisión están separados, las alianzas público privadas puede crear problemas complejos para los principales agentes. Esto podría facilitar los acuerdos corruptos, los pagos bajo de la mesa a los amigos políticos y una búsqueda de rentas general, la cual es una actividad que desdibuja la línea divisoria ente las partes privadas que toman importantes decisiones sobre el proyecto, de quienes supuestamente va a beneficiar el proyecto, así como la responsabilidad frente a los contribuyentes, quienes finalmente son los que pueden terminar asumiendo gran parte de los costos cuando los entes encargados de los acuerdos público privado no cumplen con su parte y escapan a la responsabilidad que tienen asignada por ley.

Ejemplos de asociaciones público privadas

Las asociaciones público privadas típicamente se encuentran en la infraestructura de transporte como las carreteras, loa aeropuertos, las líneas de trenes, los puentes y los túneles. Ejemplos de infraestructura municipal y ambiental incluyen la prestación del servicio del agua y el manejo de los residuos. Las instalaciones de servicios públicos pueden incluir la construcción de escuelas, prisiones, dormitorios estudiantiles, y los sitios de entretenimiento o las instalaciones deportivas.

Las asociaciones público privadas en el mundo académico y en las organizaciones internacional

Luego de la crisis financiera de 2008, y como consecuencia de la misma, en un momento en que se buscaban opciones para la recuperación y para generar un mayor dinamismo en la economía, las alianzas público privadas atrajeron la atención entre los académicos y las entidades financieras internacionales de más renombre como el Banco Mundial. Estas asociaciones se han vuelto cada vez más importantes tanto como para las economías desarrolladas como para las economías en desarrollo. Aunque las asociaciones público privadas han atraído la atención a los gobiernos y los estados por su capacidad para evitar los riesgos fiscales, en especial de déficit fiscales que pudieran surgir de la incapacidad de los gobiernos de sortear y mantener el gasto para la infraestructura necesaria y otros tipos de inversión, estos mecanismos de inversión han sido especialmente tenido en cuenta debido a otras razones entre las que nos encontramos:

1. Explorar las asociaciones público privadas es una forma de introducir toda la tecnología e innovación del sector privado para proveer servicios de carácter público y por lo tanto mejorar así la eficiencia en la prestación de estos servicios.

2. Incentivar al sector privado para que se entreguen proyectos a tiempo y cumpliendo un presupuesto específico.

3. Imponer una certidumbre financiera al establecer de manera definida los costos presente y futuros de proyectos de infraestructura determinados.

4. Utilizar las asociaciones público privadas es una forma de desarrollar las capacidades del sector privado a través de empresas y proyectos conjuntos con grandes firmas internacionales, así como de desarrollar las empresas locales por medio de subcontrataciones en áreas como las obras civiles, trabajos eléctricos, instalaciones de administración, servicios de seguridad, servicios de seguridad y de mantenimiento.

5. Se crean oportunidades que hacen que el país o la región que invierte en este tipo de asociaciones sea más competitivo/a, así como se impulsa la industria y los negocios asociados con el desarrollo de infraestructura, tales como la construcción, el equipamiento y los servicios de apoyo.

6. Se logra apoyar al sector público para que mejore sus capacidades para hacer frente a la creciente demanda de infraestructura para el desarrollo.

El Banco Mundial ha desarrollado una guía de consulta en la que se puede encontrar material de apoyo y ejemplos para entender cómo funcionan las asociaciones público privadas. Dicha guía se puede encontrar en el sitio web PPP Knowledge Lab.

¿Qué es lo que hacen las alianzas público privadas exitosas?

A pesar de gastar 2.5 trillones al año en carreteras, líneas de trenes, puertos, agua y otros proyectos de infraestructura, los países alrededor del mundo todavía están fallando en invertir en las necesidades más urgentes de la población, de acuerdo con un estimativo de McKinsey. Por lo tanto no es ninguna sorpresa que haya un renovado interés a nivel mundial en las alianzas público privadas, donde los negocios complementan la inversión pública a cambio de cosechar las recompensas de tales inversiones con cuotas y tarifas. La Casa Blanca, por un lado sugiere, que usaría la inversión privada para financiar su gasto de infraestructura propuesto de 1.5 trillones de dólares ( esto cuando Donald Trump era presidente en el 2019).

Pero muchos de los proyectos público privados no llegan a completarse en la forma en que han sido planteados. Por ejemplo, un estudio de la Unión Europea de nueve proyectos lanzados entre 2000 y 2014 encontró que siete fueron entregados tarde o con sobrecostos. Un proyecto interestatal de carretera en los Estados Unidos cerca de Indianápolis registró un sobrecosto del 51% y dos años de retraso frente a la fecha inicialmente propuesta. Estos proyectos público privados no solo hacen que tales emprendimientos sean una molestia ( o aún más) que ellos creen obstáculos políticos a superar en las próximas ocasiones para poder llevar a cabo los grandes proyectos de infraestructura que requieren financiamiento externo.

Aún así, a pesar de estos fallos, algunas alianzas público privadas han sido altamente exitosas, y ellas proveen lecciones muy valiosas para la administración de cualquier gran proyecto que involucre a múltiples organizaciones – pensemos en las transformaciones digitales que involucran a múltiples empresas de consultoría o firmas de entrenamiento, integraciones de compañías, instalaciones de software que solo pueden realizar ciertas empresas, las relocalizaciones corporativas, entre muchas otras.

La sabiduría tradicional en la administración de las alianzas público privadas es que los contratos acorazados y una regulación fuerte de estos mejora las oportunidades de éxito. Pero durante los últimos tres años Harvard Business Review condujo un estudio con entrevistas a más de 70 líderes de organizaciones que diseñan, construyen, financian, proveen apoyo legal, administran proyectos y asesoran los proyectos de alianzas público privadas en América del Norte. Los entrevistados le dijeron a HBR que al cuando se enfocan en los términos de los contratos, frecuentemente terminan haciendo que los asociados actúen como enemigos en lugar de ser aliados. “Los clientes del sector público prefieren contratos y términos opresivos que están extremadamente sesgados hacia un lado, y en los cuales comenzamos las relaciones con el pie izquierdo”, dijo el líder de una agencia semigubernamental canadiense. Otros han dicho que los contratistas explotan los términos del contrato para su propio beneficio a expensas del proyecto.

Otra queja recurrente fue el enfoque intensivo en cumplir hitos del proyecto que tomaban parte crítica en la atención y hacían que la salud de las relaciones entre las entidades públicas y privadas se deteriorarán. Un asesor de proyectos para Estados Unidos dijo: “La cooperación es extremamente importante. Mucho puede depender del comportamiento de las personas a nivel individual. Ellos, son como personas que se casan después de dos citas; por lo cual muchas veces no tienen forma de que las cosas funcionen de un modo conjunto y en cooperación”.

De todos estos entrevistados por Harvard Business Review, se ha escuchado de las formas poco comunes en la que los líderes de los proyectos más exitosos mantienen las cosas funcionando, con iniciativas de alto impacto que no pueden hacerse más tarde de lo esperado y que deben mantenerse dentro de los presupuestos. Se ha encontrado que el éxito de los proyectos tiene poco que ver con tratar de obligar a todas las partes a cumplir con contratos estrictos. En vez de eso, se ha examinado qué es lo que lleva a que se den relaciones productivas sobre el curso de vida de estos proyectos. Se han encontrado tres elementos clave en común en todos los proyectos que tienen un alto grado de éxito: Un compromiso entre las partes que va más allá de los términos del contrato, mecanismos construidos para compartir perspectivas acerca del proyecto, especialmente cuando surgen problemas y preocupaciones, y formas efectivas para salir de los fracasos y aprender de ellas para que los proyectos puedan ser entregados.

Cuando se establecen los mecanismos necesarios para que estos tres elementos tengan lugar, es cuando las alianzas público privadas pueden ser realmente exitosas y rendir los beneficios que el público requiere, según Harvard Business Review. Numerosas empresas que fueron entrevistadas por HBR dan testimonio de que esto es posible, y que cuando se logra, todas las partes pueden salir beneficiadas en gran manera.

Construyendo mejores sociedades público privadas

Las lecciones de lo que hace que las asociaciones público privadas sean exitosas aplican para cualquier iniciativa de gran escala en la cual más de una organización sea responsable por el éxito. La palabra “asociación” verdaderamente puede connotar que “nosotros estamos juntos en esto”, se trata de un sentimiento que ningún contrato puede transmitir. Como lo dijera un administrador estadounidense, refiriéndose a los proyectos público privados que han tenido éxito: “El éxito puede ser definido como una situación donde el proyecto es completado a tiempo y con el presupuesto previsto, y en donde todos los participantes son felices sobrevivientes de la experiencia”. Los líderes de proyecto que tienen un plan implícito de cómo ellos cumplirán el proyecto y sus objetivos, y se mantienen trabajando en las relaciones entre todas las partes de manera completa y fuerte a través del proceso tienen una probabilidad mucho más alta de éxito.

Con información de Investopedia y Harvard Business Review.

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