Biografías

Thomas Alva Edison, biografía de un emprendedor genial

Thomas Alva Edison

Thomas Alva Edison ha pasado a la historia como uno de los inventores más geniales de todos los tiempos, comparable con figuras como Leonardo Da Vinci, Albert Einstein y Steve Jobs. Pero ¿Cuál es la razón por la que este personaje es tan importante en la historia de la economía contemporánea y el emprendimiento moderno? Bueno, sencillamente, porque Edison tuvo un papel decisivo en los desarrollos que dieron lugar a la segunda revolución industrial y configuró un modelo de negocios que sigue vigente hoy – en la General Electric, una de las compañías más grandes del mundo – y porque su tenacidad y disposición para triunfar sentaron las bases del paradigma del empresario de la sociedad capitalista.

Biografía de Thomas Alva Edison

Thomas Edison nació en Milan, Ohio en 1847 y murió en West Orange, Nueva Jersey en 1931.  Ha sido uno de los empresarios e inventores más grandes y prolíficos en la historia de Estados Unidos, desarrollando múltiples dispositivos y llevándolos al mercado de forma exitosa.

Edison aprendió a leer, escribir y aritmética por su madre, que solía ser maestra de escuela. Asistió a la escuela solo unos meses. Sin embargo, un biógrafo lo describió como un niño muy curioso que aprendía la mayoría de las cosas leyendo solo. Cuando era niño, se sintió fascinado por la tecnología y pasó horas trabajando en experimentos en casa.

Thomas Edison de niño
Thomas Edison de niño

Edison desarrolló problemas de audición a la edad de 12 años. La causa de su sordera se ha atribuido a un brote de escarlatina durante la infancia y a infecciones recurrentes del oído medio sin tratar. Posteriormente inventó elaboradas historias ficticias sobre la causa de su sordera. Siendo completamente sordo en un oído y apenas escuchando en el otro, se alega que Edison escuchaba a un músico o un piano apretando sus dientes en la madera para absorber las ondas sonoras en su cráneo. A medida que crecía, Edison creía que su pérdida auditiva le permitía evitar distracciones y concentrarse más fácilmente en su trabajo. Historiadores y profesionales médicos de hoy en día han sugerido que pudo haber tenido Trastorno de déficit de atención por hiperactividad.

En el año 1859 Edison trabajaba vendiendo diarios en el tren matutino que iba de Port Huron a Detroit, así como materiales de cocina. Cuando llegaba a Detroit, el tren paraba por seis horas, las cuales Edison dedicaba a la lectura en la por entonces Asociación de Jóvenes (Hoy Biblioteca Gratuita de Detroit). Allí empezaría a desarrollar un gran interés por el conocimiento natural, el cual le daría las bases para adentrarse en la investigación científica en profundidad.

Con un libro que su madre le obsequió, titulado Escuela de Filosofía Natural, de Richard Green Parker, Edison terminó rendido de fascinación ante la ciencia y empezó a replicar por sí mismo todos los experimentos detallados en el libro para comprobar si se ajustaban a la realidad. Para tal fin, con la ayuda de su madre, instala un laboratorio en el sótano de su casa con el convencimiento y el deseo de ser en algún momento un gran inventor.

En 1875, a los 28 años, se matriculó en un curso de química de cuatro años en The Cooper Union for the Advancement of Science and Art.

Emprendimiento

Thomas Alva Edison joven
Thomas Edison en su juventud.

Con las ventas de periódicos y enseres hogareños en el trayecto hacia Detroit, Edison compraba revistas científicas y materiales de apoyo para sus proyectos de investigación. Aprendió telegrafiar, y con ingenio y una buena visión para los negocios consiguió una prensa de imprimir de segunda mano a un precio bajo, con la cual empezó a imprimir un periódico propio llamado el Weekly Herald. 

Tiempo después, Thomas Edison viajó por diversas ciudades de Estados Unidos trabajando como telegrafista para varias empresas, mientras continuaba con sus procesos de invención y desarrollo científico. Cuando estaba en Boston desarrolló un aparato para el conteo de votos, el cual resultó ser muy eficaz, al presentárselo a los políticos, estos pensaron que el aparato era tan perfecto que no les quedaba otra opción que rechazarlo. Desde aquel momento Edison se prometió a sí mismo no volver a trabajar en algo que no fuera aparte de novedoso y práctico, también rentable. Como resultado de esta experiencia, Edison abandonó su carrera como telegrafista y se dedicó de lleno a sus innovaciones por medio de una sociedad.

Entre sus trabajos posteriores se encuentran el perfeccionamiento del telégrafo automático, invento un dispositivo para medir las variaciones de los mercados bursátiles, participó en la elaboración de la primera máquina de escribir, y le dio una aplicación más práctica al teléfono por medio de la adopción de un micrófono de carbón. Thomas Alva Edison empezaba a hacerse un nombre entre la comunidad de científicos y empresarios, de la misma manera que sus inventos empezaban a reportarle beneficios importantes. Con los ahorros que logró obtener de estos primeros desarrollos Edison compró más maquinaria para trabajar y contrato personal. A Edison no le importaba trabajar hasta altas horas de la noche, era muy exigente consigo mismo y con sus empleados, de ahí que sus trabajos fuesen generalmente exitosos.

La Bombilla eléctrica

Replica de la bombilla original de Thomas Edison
Réplica de la bombilla original de Thomas Edison

Cuando tenía 29 años Edison se casó con Mary Stilwell, y se mudó a Menlo Park cerca de Nueva York, donde compró un terreno extenso y construyó un taller para desarrollar sus nuevas invenciones.

La principal virtud de Thomas Edison era su capacidad para pasar horas y horas trabajando, siempre con una gran determinación y ahínco, sin dejar que los fracasos eventuales lo sobrepasaran. Si aparecía un nuevo detalle en sus investigaciones, esto lo hacía pensar en nuevas posibilidades de innovación. Para aquella época ya se habían logrado grabar sonidos en un cilindro, pero era todavía imposible reproducirlos, Edison vislumbró la posibilidad de construir un aparato que reprodujera sonidos.

Edison empezó a trabajar en un aparato para grabar y reproducir las vibraciones sonoras, dando su máximo esfuerzo durante día y noche, hasta que en agosto de 1877 le dio a sus obreros y técnicos un boceto con instrucciones para construir un nuevo dispositivo en el menor tiempo posible. Cuando el trabajo estuvo terminado, Edison encendió la máquina. Al reproducir la grabación inicial, todos en el taller de Edison fueron capaces de escuchar una canción que estaba tarareando uno de sus obreros minutos antes. Fue entonces cuando Edison llegó a darse cuenta de que había dado con uno de sus más grandes inventos: el fonógrafo. 

Sin embargo, no todo fue siempre un éxito. Muchas veces sus proyectos fracasaban y tenía que volver a iniciar de nuevo todo, combinando materiales de otra forma, añadiendo nuevos, cambiando el diseño, etc.

Para el mes de abril de 1879, Thomas Edison se estaba dedicando a investigaciones sobre la luz eléctrica. Ya se habían patentado algunas lámparas y los inventores competían desaforadamente por lograr la mejor lámpara del mercado. El gran problema de aquel entonces era poder mantener una bombilla encendida por la mayor cantidad de tiempo posible. Después de hacer varios experimentos con múltiples materiales y obteniendo siempre malos resultados, al final Edison encontró el filamento de bambú carbonizado.

Réplica del laboratorio de Edison en Menlo Park
Réplica del laboratorio de Edison en Menlo Park

Al darse cuenta de su éxito y que el mercado aún no estaba preparado para su innovación, Edison adquirió grandes cantidades de bambú y empezó a vender sus bombillas por debajo del costo de producción, a unos cuarenta centavos (aunque a él le costase más de un dólar fabricarlas), esto con el fin de estimular la demanda para que las personas abandonarán rápidamente las lámparas de gas. El objetivo de Edison no era por supuesto arruinarse, sino tener una gran demanda que le permitiera bajar los costes de producción, cosa que finalmente logró cuando pudo producir sus bombillas con un costo de producción de treinta siete centavos. Desde ese momento, el negocio empezó a ser rentable y la vida de millones de personas sobre la faz de la tierra cambiaría para siempre.

Otras invenciones y proyectos de Thomas Edison

Fluoroscopio

A Edison se le atribuye el diseño y la producción del primer fluoroscopio disponible comercialmente, una máquina que utiliza rayos X para tomar radiografías. Hasta que Edison descubrió que las pantallas de fluoroscopia de tungstato de calcio producían imágenes más brillantes que las pantallas de platinocianuro de bario utilizadas originalmente por Wilhelm Röntgen, la tecnología era capaz de producir solo imágenes muy tenues.

El diseño fundamental del fluoroscopio de Edison todavía se usa hoy en día, aunque Edison abandonó el proyecto después de casi perder la vista y herir gravemente a su asistente, Clarence Dally. Dally se convirtió en un entusiasta conejillo de indias humano para el proyecto del fluoroscopio y fue expuesto a una dosis venenosa de radiación; posteriormente falleció (a los 39 años) de lesiones relacionadas con la exposición, por cáncer de mediastino.

En 1903, Edison conmovido dijo: “No me hables de rayos X, les tengo miedo”. No obstante, su trabajo fue importante en el desarrollo de una tecnología que todavía se utiliza en la actualidad.

Tasímetro

Edison inventó un dispositivo altamente sensible, al que llamó tasímetro, que medía la radiación infrarroja. Su ímpetu para su creación fue el deseo de medir el calor de la corona solar durante el eclipse solar total del 29 de julio de 1878. El dispositivo no fue patentado ya que Edison no pudo encontrar una aplicación práctica para el mercado masivo.

Mejoras del telégrafo

La clave de la suerte de Edison fue la telegrafía. Con el conocimiento adquirido durante años de trabajo como operador de telégrafo, aprendió los conceptos básicos de la electricidad. Esto le permitió hacer su fortuna inicial con el ticker de valores, el primer sistema de transmisión basado en electricidad. El 9 de agosto de 1892, Edison recibió una patente para un telégrafo bidireccional.

Invenciones posteriores y negocios

En 1887, Thomas Edison construyó un laboratorio de investigación industrial en West Orange, Nueva Jersey, que sirvió como laboratorio de investigación principal para las empresas de iluminación de Edison.

Pasó la mayor parte de su tiempo allí, supervisando el desarrollo de la tecnología de iluminación y los sistemas de energía. También perfeccionó el fonógrafo y desarrolló la cámara cinematográfica y la batería de almacenamiento alcalina.

Durante las siguientes décadas, Edison descubrió que su papel de inventor pasó a ser industrial y gerente comercial. El laboratorio en West Orange era demasiado grande y complejo para que un solo hombre lo manejara por completo, y Edison descubrió que no tenía tanto éxito en su nuevo papel como en el anterior.

Edison también descubrió que gran parte del desarrollo futuro y la perfección de sus inventos los estaban llevando a cabo matemáticos y científicos con formación universitaria. Trabajó mejor en entornos íntimos y no estructurados con un puñado de asistentes y fue franco sobre su desdén por la academia y las operaciones corporativas.

Patentes

Durante su vida, Edison recibió 1.093 patentes estadounidenses y presentó entre 500 y 600 patentes adicionales que no tuvieron éxito o fueron abandonadas.

Ejecutó su primera patente para su Registrador de Votos Electrográfico el 13 de octubre de 1868, a la edad de 21 años. Su última patente fue para un aparato para sostener objetos durante el proceso de galvanoplastia.

Thomas Edison y Nikola Tesla

Edison se vio envuelto en una rivalidad de larga data con Nikola Tesla, un visionario de la ingeniería con formación académica que trabajó con la empresa de Edison durante un tiempo.

Los dos se separaron en 1885 y chocarían públicamente en la «Guerra de las corrientes» sobre el uso de la electricidad de corriente continua, que Edison favorecía, frente a las corrientes alternas, que defendía Tesla. Luego, Tesla se asoció con George Westinghouse, un competidor de Edison, lo que resultó en una importante disputa comercial por la energía eléctrica.

Matanza del elefante

electrocución del elefante con el uso de la corriente alterna
Electrocución del elefante con el uso de la corriente alterna

Uno de los métodos inusuales y crueles que utilizó Edison para convencer a la gente de los peligros de la corriente alterna fue a través de manifestaciones públicas en las que se electrocutó a animales.

Uno de los espectáculos más infames fue la electrocución en 1903 de un elefante de circo llamado Topsy en Coney Island de Nueva York.

Películas

A Edison se le concedió una patente para la cámara cinematográfica o «Kinetograph». Hizo el diseño electromecánico mientras su empleado William Kennedy Dickson, un fotógrafo, trabajaba en el revelado fotográfico y óptico. Gran parte del mérito de la invención pertenece a Dickson.

En 1891, Thomas Edison construyó un kinetoscopio o visor de mirilla. Este dispositivo se instaló en salas de juegos, donde la gente podía ver películas cortas y sencillas. El cinetógrafo y el cinetoscopio se exhibieron públicamente por primera vez el 20 de mayo de 1891.

En abril de 1896, el Vitascopio de Thomas Armat, fabricado por la fábrica de Edison y comercializado a nombre de Edison, se utilizó para proyectar películas en proyecciones públicas en la ciudad de Nueva York. Posteriormente expuso películas con banda sonora de voz en grabaciones de cilindros, sincronizadas mecánicamente con la película.

Oficialmente, el kinetoscopio entró en Europa cuando el rico empresario estadounidense Irving T. Bush (1869-1948) compró a la Continental Commerce Company de Frank Z. Maguire y Joseph D. Baucus una docena de máquinas. Bush colocó desde el 17 de octubre de 1894, los primeros kinetoscopios en Londres. Al mismo tiempo, la empresa francesa Kinétoscope Edison Michel et Alexis Werner compró estas máquinas para el mercado francés. En los últimos tres meses de 1894, la Continental Commerce Company vendió cientos de kinetoscopios en Europa (es decir, los Países Bajos e Italia). En Alemania y en Austria-Hungría, el kinetoscopio fue introducido por la Deutsche-österreichische-Edison-Kinetoscop Gesellschaft, fundada por Ludwig Stollwerck de Schokoladen-Süsswarenfabrik Stollwerck & Co de Colonia.

Los primeros kinetoscopios llegaron a Bélgica en las Ferias a principios de 1895. La Edison’s Kinétoscope Français, una empresa belga, fue fundada en Bruselas el 15 de enero de 1895, con los derechos para vender los kinetoscopios en Mónaco, Francia y las colonias francesas. Los principales inversores de esta empresa fueron industriales belgas.

El 14 de mayo de 1895 se fundó en Bruselas el Kinétoscope Belge de Edison. El empresario Ladislas-Victor Lewitzki, residente en Londres pero activo en Bélgica y Francia, tomó la iniciativa de iniciar este negocio. Tuvo contactos con Leon Gaumont y la American Mutoscope and Biograph Co. En 1898, también se convirtió en accionista de Biograph and Mutoscope Company para Francia.

A medida que el negocio cinematográfico se expandía, los expositores de la competencia copiaban y exhibían de forma rutinaria las películas de los demás. Para proteger mejor los derechos de autor de sus películas, Edison depositó copias de ellas en largas tiras de papel fotográfico en la oficina de derechos de autor de EE. UU. Muchas de estas impresiones en papel sobrevivieron más tiempo y en mejores condiciones que las películas reales de esa época.

En 1908, Edison fundó Motion Picture Patents Company, que era un conglomerado de nueve importantes estudios cinematográficos (comúnmente conocido como Edison Trust). Thomas Edison fue el primer miembro honorario de la Acoustical Society of America, que fue fundada en 1929.

Minería

A partir de finales de la década de 1870, Edison se interesó e involucró en la minería. El mineral de hierro de alto grado era escaso en la costa este de los Estados Unidos y Edison intentó extraer mineral de bajo grado. Edison desarrolló un proceso que utilizaba rodillos y trituradoras que podían pulverizar rocas de hasta 10 toneladas. Luego, el polvo se envió entre tres imanes gigantes que extraerían el mineral de hierro del polvo. A pesar del fracaso de su empresa minera, Edison Ore Milling Company, Edison utilizó algunos de los materiales y equipos para producir cemento.

En 1901, Edison visitó una exposición industrial en el área de Sudbury en Ontario, Canadá y pensó que los depósitos de níquel y cobalto podrían usarse en su producción de equipos eléctricos. Regresó como prospector minero y se le atribuye el descubrimiento original del yacimiento de mineral de Falconbridge. Sus intentos de extraer el yacimiento no tuvieron éxito, y abandonó su reclamo minero en 1903. Una calle en Falconbridge, así como el Edison Building, que servía como la oficina central de Falconbridge Mines, llevan su nombre.

La fama y los beneficios

Su fama se extendió rápidamente por el viejo continente, donde fue recibido como un héroe de guerra. Al mismo tiempo sus productos se vendían mucho mejor que el pan caliente de las mañanas. Al regresar a Estados Unidos continúo trabajando en sus inventos, patentando rápidamente cualquier innovación y generando grandes beneficios. Esto le permitió a Edison crear varias empresas como la Edison General Electric, que más adelante sería la General Electric Company de la mano de J.P. Morgan y Edwin J. Houston.

El pensamiento económico de Thomas Edison

Henry Ford y Thomas Edison
Henry Ford y Thomas Edison

Thomas Edison fue un defensor de la reforma monetaria en los Estados Unidos. Se oponía fervientemente al patrón oro y al dinero basado en deudas. Es célebre que fue citado en el New York Times afirmando que «el oro es una reliquia de Julio César y el interés es una invención de Satanás».

En el mismo artículo, expuso sobre lo absurdo de un sistema monetario en el que el contribuyente de los Estados Unidos, que necesita un préstamo, puede ser obligado a pagar a cambio tal vez el doble del principal, o sumas incluso mayores, debido a intereses. Su punto básico era que, si el gobierno puede producir dinero basado en la deuda, también podría producir dinero que fuera un crédito para el contribuyente.

Pensó detenidamente sobre el tema del dinero en 1921 y 1922. En mayo de 1922, publicó una propuesta, titulada «Una propuesta de enmienda al sistema bancario de la Reserva Federal». En él, detalló una explicación de una moneda respaldada por productos básicos, en la que la Reserva Federal emitiría moneda sin intereses a los agricultores, en función del valor de los productos básicos que producían. Durante una gira publicitaria que realizó con su amigo y colega inventor, Henry Ford, habló públicamente sobre su deseo de una reforma monetaria. Para obtener información, mantuvo correspondencia con destacados académicos y profesionales bancarios. Al final, sin embargo, las propuestas de Edison no encontraron apoyo y finalmente fueron abandonadas.

Tenacidad hasta el final. 

Su talento lo acompañó hasta el final. Se mantenía delgado debido a que trabajaba constantemente y a pesar de que nunca hacía ejercicio físico. Nunca un contratiempo fue capaz de desanimarlo ni de minar su moral en ningún aspecto.

En la década de los 1920, los estadounidenses le tenían en una gran estima, considerándolo el americano más grande de Estados Unidos. La capacidad de innovación de Edison hizo capaz que Estados Unidos añadiera 30 millones de dólares al año a la riqueza de Estados Unidos, durante medio siglo ante de su muerte. Nunca antes se había podido observar de primera mano el papel tan importante que la genialidad y la tenacidad de los inventores desempeñaban en la economía de un país.

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El final

En 1927 Thomas Edison fue nombrado miembro de la Academia Nacional de las Ciencias y en 1928 el presidente Coolidge le otorgó una medalla de oro que el Congreso había tallado especialmente para él. Thomas Edison murió a la edad de ochenta y cuatro años, dejando un gran legado a los Estados Unidos y el mundo entero. Desde entonces, los líderes políticos y los gestores de inversiones empezaban a mirar con ojos distintos el papel de la Ciencia y la Tecnología en el progreso de un país.  Tal vez para esta era de crisis climática y económica necesitemos nuevos personajes como Edison, que con su tenacidad nos recuerden que el futuro siempre es posible para quien se atreve y nunca desfallece. 

Legado

El impulso del trabajo de Edison puede verse en la agrupación de sus patentes: 389 para luz eléctrica y energía, 195 para el fonógrafo, 150 para el telégrafo, 141 para baterías de almacenamiento y 34 para el teléfono. Su vida y sus logros personifican el ideal de la investigación aplicada. Siempre inventó por necesidad, con el objetivo de idear algo nuevo que pudiera fabricar. Los principios básicos que descubrió se derivaron de experimentos prácticos, invariablemente por casualidad, invirtiendo así el concepto ortodoxo de investigación pura que conduce a la investigación aplicada.

El papel de Edison como operador de un taller de máquinas y pequeño fabricante fue crucial para su éxito como inventor. A diferencia de otros científicos e inventores de la época, que tenían medios limitados y carecían de una organización de apoyo, Edison dirigía un establecimiento inventivo. Era la antítesis del único genio inventivo, aunque su sordera le imponía un aislamiento que conducía a la concepción. Su falta de capacidad de gestión fue, de una manera extraña, también un estimulante. Como su propio jefe, se lanzó hacia adelante en proyectos que los hombres más prudentes habrían rechazado, y luego tendió a disipar los frutos de su inventiva, de modo que se sintió libre y obligado a desarrollar nuevas ideas. Pocos hombres le han igualado en la positividad de su pensamiento. Edison nunca cuestionó si se podría hacer algo, solo se cuestionaba cómo hacerlo.

La carrera de Edison, la realización del sueño americano de pobreza a riqueza a través del trabajo duro y la inteligencia, lo convirtió en un héroe popular para sus compatriotas. En temperamento era un egoísta desinhibido, a la vez un tirano para sus empleados y su compañero más entretenido, de modo que nunca hubo un momento aburrido con él. Era carismático y cortejaba la publicidad, pero tenía dificultades para socializar y descuidaba a su familia. A veces algunos científicos formados formalmente llegaron a desacreditarlo como antiintelectual; sin embargo, empleó como sus ayudantes, en varias ocasiones, a varios físicos matemáticos eminentes, como Nikola Tesla y A.E. Kennelly. La naturaleza contradictoria de su personalidad enérgica, así como excentricidades como su capacidad para tomar una siesta en cualquier lugar, contribuyeron a su estatus de leyenda. Para cuando tenía unos 30 años, se decía que Edison era el estadounidense más conocido del mundo. Cuando murió fue venerado y llorado como el hombre que, más que ningún otro, había sentado las bases de la revolución tecnológica y social del mundo eléctrico moderno.

Con información de Wikipedia.

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