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¿Quién fue Adam Smith y cuál fue su pensamiento económico?

Adam Smith Padre de la economía

Biografía de Adam Smith

Adam Smith fue un filósofo del siglo 18, reconocido por ser el padre de la economía moderna y como el mayor proponente de la política económica de laissez-faire.

En su primer libro «La teoría de los sentimientos morales», Smith propone la idea de una mano invisible – la tendencia de los mercados libres para regularse a sí mismos por medio de la competencia, la oferta y la demanda, y el interés egoísta.

Smith es también conocido por su teoría de las compensaciones por los trabajos diferenciados, significando que los trabajos peligrosos o indeseables tendían a tener pagos más altos para atraer a los trabajadores a estas posiciones. Pero Smith es más famoso por su libro de 1776, «Una investigación sobre la naturaleza y causa de la Riqueza de las Naciones».

Sus primeros años

La vida registrada de Adam Smith comienza en Junio 5 de 1723, cuando es bautizado en Escocia; sin embargo, su fecha exacta de nacimiento no está documentada.

Educación de Adam Smith

Smith ingresó a la Universidad de Glasgow cuando tenía 14 años y estudió filosofía moral con Francis Hutcheson. Aquí, Smith desarrolló su pasión por la libertad, la razón y la libertad de expresión. En 1740, Smith fue el erudito graduado presentado para realizar estudios de posgrado en Balliol College, Oxford, bajo la Exposición Snell.

Smith consideraba que la enseñanza en Glasgow era muy superior a la de Oxford, que le resultaba intelectualmente sofocante. En el Libro V, Capítulo II de La riqueza de las naciones, Smith escribió: «En la Universidad de Oxford, la mayor parte de los profesores públicos han renunciado, durante estos muchos años, incluso a la pretensión de enseñar».

También se informa que Smith se quejó a sus amigos de que los funcionarios de Oxford lo descubrieron una vez que leía una copia del Tratado de la naturaleza humana de David Hume, y posteriormente confiscaron su libro y lo castigaron severamente por leerlo.

Según William Robert Scott, «el tiempo de Oxford de [Smith] dio poca o ninguna ayuda para lo que sería su trabajo vital».

Sin embargo, Smith aprovechó la oportunidad mientras estaba en Oxford para aprender varias materias al leer muchos libros de los estantes de la gran Biblioteca Bodleian.

Cuando Smith no estaba estudiando solo, su tiempo en Oxford no fue feliz, según sus cartas.

Cerca del final de su tiempo allí, Smith comenzó a sufrir temblores, probablemente los síntomas de una crisis nerviosa.

Dejó la Universidad de Oxford en 1746, antes de que terminara su beca.

En el Libro V de La riqueza de las naciones, Smith comenta sobre la baja calidad de la instrucción y la escasa actividad intelectual en las universidades inglesas, en comparación con sus homólogos escoceses. Él atribuye esto tanto a las ricas dotaciones de las universidades de Oxford y Cambridge, que hicieron que los ingresos de los profesores sean independientes de su capacidad para atraer estudiantes, como al hecho de que distinguidos hombres de letras podrían hacer una vida aún más cómoda como ministros de los Iglesia de Inglaterra.

El descontento de Smith en Oxford podría deberse en parte a la ausencia de su querido maestro en Glasgow, Francis Hutcheson, quien fue considerado uno de los profesores más destacados de la Universidad de Glasgow en su día y se ganó la aprobación de los estudiantes, colegas, e incluso residentes comunes con el fervor y la seriedad de sus oraciones (que a veces abría al público).

Las conferencias de Hutcheson intentaron no sólo enseñar filosofía, sino también hacer que sus alumnos encarnaran esa filosofía en sus vidas, adquiriendo apropiadamente el epíteto de predicador de la filosofía.

A diferencia de Smith, Hutcheson no era un constructor de sistemas; más bien, su personalidad magnética y método de conferencia influyeron tanto en sus alumnos y causaron que el más grande de ellos se refiriera a él con reverencia como «el Hutcheson que nunca se olvidará», un título que Smith en toda su correspondencia solía describir solo a dos personas, su buen amigo David Hume y mentor influyente Francis Hutcheson

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Después de regresar de terminar su educación en Oxford, Smith se embarcó en una serie de lecturas públicas en Edimburgo.

El éxito de sus conferencias le proveyó el reconocimiento de los profesores en su alma mater.

El comenzó con clases de lógica, pero después enseñó filosofía moral en la Universidad. Todos estos años enseñando y dando tutorías terminaron en la publicación de algunas de sus lecturas en su libro de 1759, «La Teoría de los Sentimientos Morales».

Las bases de su trabajo fueron establecidas durante ese año, resultando de sus interacciones con figuras notables, asociadas a múltiples campos. Por ejemplo, fue amigo de James Watt, el inventor del motor de vapor, así como del filósofo David Hume.

Smith se trasladó a Francia en 1763 debido a que le ofrecieron allí una mejor retribución como tutor del hijastro de Charles Townshend, un economista aficionado y futuro director del Exchequer. Fue durante este tiempo de permanencia en Francia que Smith escribió: «Una Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones», la cual le daría finalmente su lugar en la historia.

La teoría de los sentimientos morales

Smith es más famoso por su obra de 1776 «La Riqueza de las Naciones», pero su primer y gran tratado fue «La Teoría de los Sentimientos Morales» que fue publicado en 1759, y donde se establecen muchas de sus ideas que aún son puestas en práctica hoy.

Algunos se podrían sorprender al saber que en su libro, Smith, quien es también conocido por ser «El Padre del Capitalismo» discute la caridad y la ética humana de forma extensiva.

Mientras que gran parte de su filosofía está basada en el interés egoísta para obtener el máximo beneficio, «La Teoría de los Sentimientos Morales» fue un tratado acerca de cómo la condición humana tiene sus bases en los sentimientos de simpatía hacia los demás.

El libro explora ampliamente ideas tales como la moralidad y la simpatía humanas.

En el libro, Smith argumenta que la gente es egoísta pero que naturalmente las personas sienten gusto en ayudar a otros.

Él introdujo el concepto de «Hombre interno» y del «Espectador Imparcial» responsable por guiar la acción humana. Ambos ayudan a reconciliar la pasión con la razón, los cuales son la base de los sistemas económicos y proveen las bases para la creación de instituciones dentro de la sociedad humana.

El libro también incluye elementos de psicología social al lado de nuestro instinto de preservación. Este es expresado por medio de un sentido de justicia y de moralidad compartida. Un exceso de emoción puede demostrar ser dañino para ambos; por lo tanto, el instinto humano frena las emociones hasta su forma socialmente más aceptable.

Un «Espectador Imparcial» está en nuestra mente cuando interactuamos con los demás. Como seres humanos, tenemos una similar afinidad por la justicia porque promueve la preservación y la propagación de la sociedad.

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Mientras esto podría ser contrario a su visión del trabajo individual para mejorar la riqueza personal sin consideración del bien común, la idea de una mano invisible que ayuda a todos por medio de la labor de individuos autocentrados compensa esta aparente contradicción.

La riqueza de las naciones

El trabajo de Smith de 1776: «Una investigación sobre la naturaleza y la causa de la riqueza de las naciones» también acortado como «La Riqueza de las Naciones» apareció justo en el amanecer de la Revolución Industrial en Europa. Mientras los críticos destacan que Smith no inventó muchas de las ideas sobre las que él escribió, él fue la primera persona en compilar estas ideas y publicarlas en un formato diseñado para explicarlas al lector promedio de su tiempo. Como resultado, él es responsable por la popularización de muchas de las ideas que señalan a la escuela de pensamiento que se comenzó a conocer como la economía clásica.

Otros economistas se basaron en el trabajo de Smith para hacer más sólidas las teorías de la economía clásica, la cual se convirtió en la escuela económica dominante de Occidente hasta el comienzo de la Gran Depresión de los años treinta.

En su libro, Smith discutió las etapas de evolución de la sociedad, desde la era de los cazadores sin derechos de propiedad o desde las residencia fija hasta la agricultura nómada, con residencias cambiantes. La sociedad feudal es la siguiente fase. En esta etapa, las leyes, y los derechos de propiedad son establecidos para proteger a las clases privilegiadas. Laissez-faire o la economía de libre mercado que caracteriza a la sociedad moderna es la siguiente, en la cual las nuevas instituciones son establecidas para conducir las transacciones del mercado.

La filosofía del Laissez-faire, tales como la minimización del rol del gobierno en la intervención y en la imposición de tasas de impuestos a los mercados libres, y la idea de que «una mano invisible» guía la oferta y la demanda están entre otras ideas de las que Smith fue responsable de escribir y promover. Estas ideas se reflejan en el concepto de que cada persona, al cuidar de sí misma y al producir para sí misma, de forma inadvertida ayuda a crear el mejor resultado para todos. «No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero, o del panadero que podemos esperar tener nuestra comida, sino porque cada una de estas personas cuida de su propio interés,» escribió Smith.

«No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero, o del panadero que podemos esperar tener nuestra comida, sino porque cada una de estas personas cuida de su propio interés» Adam Smith

Al vender los productos a la gente que quiere comprarlos, el carnicero, el cervecero, y el panadero esperan ganar dinero. Di ellos son efectivos en satisfacer las necesidades de sus clientes, ellos disfrutarán de una recompensa financiera. Mientras que ellos se están comprometiendo en sus propias empresas con el propósito de ganar dinero, ellos también están proveyendo a la gente con lo que desean. Tal sistema, Smith argumentaba, crea riqueza, no solamente para el carnicero, el cervecero o el panadero, sino para la nación como un todo cuando una nación está poblada de persona que trabajan de manera productiva para mejorar sus propias condiciones y satisfacer sus propias necesidades financieras.

Similarmente, Smith notó que un hombre podría invertir su riqueza en la empresa que probablemente le ayude a generar la más alta cantidad de retorno por un determinado nivel de riesgo. Hoy, la teoría de la mano invisible es presentada frecuentemente como un fenómeno natural que guía al libre mercado y al capitalismo en la dirección de la eficiencia, a través de la oferta y la demanda y la competencia por unos recursos escasos, en vez cómo algo que resulta en el bienestar de los individuos.

«La riqueza de las naciones» es un trabajo masivo consistente de dos volúmenes divididos en cinco libros. Difiere en la «Teoría de los Sentimientos Morales» en un aspecto mayor. Al lado del «hombre interno» que se suponía controlaba y regulaba las pasiones humanas, se hallaba una estructura institucional que dirigía a los seres humanos a perseguir los beneficios productivos para la sociedad. El factor central de esta estructura es la competencia, la cual Smith definió como un «deseo que viene con nosotros desde el útero, y que nunca nos abandona, hasta que vamos a la tumba». Esta estructura consiste en instituciones como un sistema de justicia para promover la competencia justa y libre.

Las ideas promovidas por su libro generaron atención internacional y ayudaron a mover a la sociedad de un sistema basado en la producción de la tierra a uno basado en las líneas de producción de ensamblaje impulsadas por la división del trabajo. Un ejemplo que Smith citó fue el trabajo requerido para producir un alfiler. Un hombre necesitaba de 18 pasos para completar unos cuantos alfileres por semana, pero si esa tarea era distribuida en una línea de ensamblaje de 10 hombres, la producción podría saltar a miles de alfileres por semana.

Resumiendo; Adam Smith argumenta que la división del trabajo y la especialización producen prosperidad. «Es por la gran multiplicación de las producciones de todo tipo de artes, en consecuencia la división del trabajo, en ocasiones, en una sociedad bien gobernada, la que produce la opulencia y la riqueza que se extiende a los rangos más bajos de la sociedad», escribió Smith en «La Riqueza de las Naciones».

Adam Smith crea el concepto de PIB

Finalmente por medio de las ideas presentadas en «La riqueza de las naciones», Adam Smith cambió el negocio de exportaciones e importaciones, creando el concepto que hoy conocemos como Producto Interno Bruto (PIB), y argumentó en favor del libre intercambio de bienes y servicios.

Antes de que se publicará «La Riqueza de las Naciones» los países medían su riqueza con base en el valor de oro y plata que tenían en sus depósitos. Sin embargo, el trabajo de Smith fue altamente crítico del mercantilismo; él argumentó que en vez de que los países evaluarán su riqueza por su oro y plata, midieran su riqueza con base en sus niveles de producción y comercio. Este sentimiento creó las bases para la medición de la prosperidad de las naciones basada en el indicador conocido como PIB.

Antes del libro de Smith, los países eran temerosos a negociar con otros, a menos que vieran beneficios directos. Sin embargo, Smith argumentó que el libre intercambio debía ponerse en práctica, como ambas partes comerciando se beneficiaban. Esto llevó a un incremento de las exportaciones y las importaciones, y los países empezaron a medir su valor en consecuencia. Smith también argumentó a favor de un gobierno limitado y de una legislación que fuese favorable a un comercio libre y abierto. Quería un gobierno con las manos fuera del mercado. Sin embargo, Smith creía que el gobierno era esencial para algunos sectores como la educación y la defensa.

Legado

La riqueza de las naciones fue un precursor de la moderna disciplina académica de la economía. En este y otros trabajos, Smith expuso cómo el interés propio racional y la competencia pueden conducir a la prosperidad económica. Smith fue controvertido en su tiempo y su enfoque general y estilo de escritura a menudo fueron satirizados por escritores conservadores en la tradición moralizadora de Hogarth y Swift, como sugiere una discusión en la Universidad de Winchester.

En 2005, La Riqueza de las Naciones fue nombrada entre los 100 mejores libros escoceses de todos los tiempos.

A la luz de los argumentos presentados por Smith y otros teóricos económicos en Gran Bretaña, la creencia académica en el mercantilismo comenzó a declinar en Gran Bretaña a fines del siglo XVIII.

Durante la Revolución Industrial, Gran Bretaña adoptó el libre comercio y la economía de laissez-faire de Smith, y a través del Imperio Británico, usó su poder para difundir un modelo económico ampliamente liberal en todo el mundo, caracterizado por mercados abiertos y un comercio nacional e internacional relativamente libre de barreras.

George Stigler atribuye a Smith «la proposición sustantiva más importante en toda la economía». Es que, bajo competencia, los propietarios de los recursos (por ejemplo, mano de obra, tierra y capital) los usarán de manera más rentable, lo que dará como resultado una tasa de rendimiento igual en equilibrio para todos los usos, ajustada por las diferencias aparentes que surgen de factores tales como la capacitación, confianza, dificultades y desempleo.

Paul Samuelson encuentra en el uso pluralista de Smith de la oferta y la demanda, tal como se aplica a los salarios, alquileres y ganancias, una anticipación válida y valiosa del modelo de equilibrio general de Walras un siglo después. La asignación de Smith para aumentos salariales en el corto e intermedio plazo de la acumulación de capital y la invención contrastaron con Thomas Malthus, David Ricardo y Karl Marx en su propuesta de una rígida teoría de la oferta de trabajo de subsistencia salarial.

Joseph Schumpeter criticó a Smith por la falta de rigor técnico, sin embargo, argumentó que esto permitió que los escritos de Smith atrajeran a audiencias más amplias: «Su propia limitación hizo el éxito. Si hubiera sido más brillante, no se lo habría tomado tan en serio. cavó más profundamente, si hubiera desenterrado más verdad recóndita, si hubiera usado métodos más difíciles e ingeniosos, no habría sido entendido. Pero no tenía tales ambiciones; de hecho, le disgustaba lo que fuera más allá del sentido común. Nunca se movió por encima del sentido común. Incluso a las cabezas de los lectores más aburridos, los guió suavemente, alentandolos con trivialidades y observaciones hogareñas, haciéndolos sentir cómodos todo el tiempo «.

Los economistas clásicos presentaron teorías competitivas con las de Smith, denominadas «teoría laboral del valor».

Más tarde, la economía marxista que desciende de la economía clásica también utiliza las teorías laborales de Smith, en parte. El primer volumen del trabajo principal de Karl Marx, Das Kapital, se publicó en alemán en 1867. En él, Marx se centró en la teoría del valor del trabajo y en lo que consideraba la explotación del trabajo por parte del capital. La teoría del valor laboral sostenía que el valor de una cosa estaba determinado por el trabajo que entraba en su producción. Esto contrasta con la afirmación moderna de la economía neoclásica, de que el valor de una cosa está determinado por lo que uno está dispuesto a renunciar para obtenerla.

El cuerpo de teoría más tarde denominado «economía neoclásica» o «marginalismo» formado entre 1870 y 1910. El término «economía» fue popularizado por economistas neoclásicos como Alfred Marshall como sinónimo conciso de «ciencia económica» y un sustituto del anterior término, más amplio y llamado «economía política» utilizado por Smith. Esto correspondía a la influencia en el tema de los métodos matemáticos utilizados en las ciencias naturales.

La economía neoclásica sistematizó la oferta y la demanda como determinantes conjuntos del precio y la cantidad en el equilibrio del mercado, afectando tanto la asignación del producto como la distribución del ingreso. Esta prescindió de la teoría del valor laboral con la que Smith se identificó y que fue usado en la economía clásica, a favor de una teoría del valor de utilidad marginal por el lado de la demanda y una teoría más general de los costos por el lado de la oferta.

Dos siglos y más de La Riqueza de las Naciones

El bicentenario de la publicación de La riqueza de las naciones se celebró en 1976, lo que generó un mayor interés por La teoría de los sentimientos morales y sus otros trabajos en toda la academia.

Después de 1976, era más probable que Smith fuera representado como el autor de La riqueza de las naciones y La teoría de los sentimientos morales, y por lo tanto como el fundador de una filosofía moral y la ciencia de la economía.

Su homo economicus u «hombre económico» también fue más a menudo representado como una persona moral.

Además, los economistas David Levy y Sandra Peart en «The Secret History of the Dismal Science» señalan su oposición a la jerarquía y las creencias en la desigualdad, incluida la desigualdad racial, y brindan apoyo adicional para aquellos que señalan la oposición de Smith a la esclavitud, el colonialismo y imperio. Muestran las caricaturas de Smith dibujadas por los opositores de puntos de vista sobre la jerarquía y la desigualdad. También se enfatizan las declaraciones de Smith sobre la necesidad de salarios altos para los pobres y los esfuerzos para mantener los salarios bajos.

En «La vanidad del filósofo: de la igualdad a la jerarquía en la economía posclásica», Peart y Levy también citan la opinión de Smith de que un portero común no era intelectualmente inferior a un filósofo, y señalan la necesidad de una mayor apreciación de las opiniones públicas en discusiones sobre ciencia y otros temas que ahora se consideran técnicos.

Levy y Peart también citan la oposición de Smith a la opinión a menudo expresada de que la ciencia es superior al sentido común.

Ideas religiosas de Adam Smith

Se ha producido un considerable debate académico sobre la naturaleza de los puntos de vista religiosos de Smith. El padre de Smith había mostrado un gran interés en el cristianismo y pertenecía al ala moderada de la Iglesia de Escocia. El hecho de que Adam Smith recibió la Exposición Snell sugiere que pudo haber ido a Oxford con la intención de seguir una carrera en la Iglesia de Inglaterra.

El economista angloamericano Ronald Coase ha desafiado la opinión de que Smith era un deísta, basado en el hecho de que los escritos de Smith nunca invocan explícitamente a Dios como una explicación de las armonías de los mundos natural o humano.

Según Coase, aunque Smith a veces se refiere al «Gran Arquitecto del Universo», estudiosos posteriores como Jacob Viner han «exagerado mucho la medida en que Adam Smith se había comprometido a creer en un Dios personal», una creencia para la cual Coase encuentra poca evidencia en pasajes como el de La riqueza de las naciones en el que Smith escribe que la curiosidad de la humanidad sobre los «grandes fenómenos de la naturaleza», como «la generación, la vida, el crecimiento y la disolución de plantas y animales «, ha llevado a los hombres a «investigar sus causas «, y esa «superstición primero trató de satisfacer esta curiosidad, al referir todas esas apariencias maravillosas a la agencia inmediata de los dioses. La filosofía luego trató de explicarlas, de causas más familiares, o de personas como la que conocían mejor que la agencia de los dioses». (Ver: Coase, R.H. (October 1976). «Adam Smith’s View of Man». The Journal of Law and Economics. )

Algunos otros autores sostienen que la filosofía social y económica de Smith es inherentemente teológica y que todo su modelo de orden social depende lógicamente de la noción de la acción de Dios en la naturaleza.

Smith también era un amigo cercano de David Hume, quien se caracterizó comúnmente en su propio tiempo como ateo. La publicación en 1777 de la carta de Smith a William Strahan, en la que describió el coraje de Hume ante la muerte a pesar de su irreligiosidad, atrajo una considerable controversia.

Adam Smith como un símbolo de la economía del libre mercado

Frases de Adam Smith

Smith ha sido celebrado por los defensores de las políticas de libre mercado como el fundador de la economía de libre mercado, un punto de vista reflejado en el nombramiento de organismos como el Instituto Adam Smith en Londres, múltiples entidades conocidas como la «Sociedad Adam Smith», incluida una organización histórica italiana, y la Adam Smith Society con sede en los Estados Unidos, y el australiano Adam Smith Club.

Alan Greenspan argumenta que, si bien Smith no acuñó el término laissez-faire, «se dejó a Adam Smith identificar el conjunto más general de principios que aportaron claridad conceptual al aparente caos de las transacciones de mercado». Greenspan indica que La riqueza de las naciones fue «uno de los grandes logros en la historia intelectual humana». P.J. O’Rourke describe a Smith como el «fundador de la economía de libre mercado».

Otros escritores han argumentado que el apoyo de Smith al laissez-faire (que en francés significa dejar en paz) ha sido exagerado.

Herbert Stein escribió que las personas que «usan una corbata de Adam Smith» lo hacen para «hacer una declaración de su devoción a la idea de mercados libres y gobierno limitado», y que esto tergiversa las ideas de Smith.

Stein escribe que Smith «no era puro ni doctrinario sobre esta idea. Veía la intervención del gobierno en el mercado con gran escepticismo … sin embargo, estaba preparado para aceptar o proponer calificaciones a esa política en los casos específicos en los que juzgó que su efecto neto sería beneficioso y no socavaría el carácter básicamente libre del sistema«.

En la lectura de La Riqueza de las Naciones, Herbert Stein argumenta qu este texto podría justificar a la Administración de Alimentos y Medicamentos, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor, los beneficios obligatorios para la salud del empleador, el ecologismo y los «impuestos discriminatorios para disuadir el comportamiento inapropiado o lujoso».

Del mismo modo, Vivienne Brown declaró en The Economic Journal que en los Estados Unidos del siglo XX, los partidarios de las Reaganomics, el Wall Street Journal y otras fuentes similares han difundido entre el público en general una visión parcial y engañosa de Smith, describiéndolo como un «extremo». defensor dogmático del capitalismo de laissez-faire y la economía del lado de la oferta «. De hecho, La Riqueza de las Naciones incluye la siguiente declaración sobre el pago de impuestos:

«Los sujetos de cada estado deberían contribuir al apoyo del gobierno, en la medida de lo posible, en proporción a sus habilidades respectivas; es decir, en proporción a los ingresos que disfrutan respectivamente bajo la protección del estado«.

Conclusiones

Las ideas de Smith se convirtieron en los fundamentos de la escuela de economía clásica y le dieron a él un lugar en la historia como el padre de la economía.

Los conceptos que Smith introdujo como la mano invisible, la división del trabajo, son ahora la columna vertebral de las teorías económicas.

Adam Smith murió el 19 de Julio de 1790 a la edad de 67 años, pero las ideas que él promovió viven en la forma de Instituciones de investigación económica contemporánea como el Instituto Adam Smith. En el año 2007, el Banco de Inglaterra colocó su imagen en el billete de 20 libras.

Con información de investopedia.

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