Análisis

Una nueva reforma tributaria menos ambiciosa y aplazamiento de gasto militar

Ante la grave crisis social y política por la que atraviesa Colombia, el nuevo ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, ha señalado que el gobierno buscará una reforma tributaria menos ambiciosa y que privilegie los aspectos claves del gasto social que han caracterizado la política económica del gobierno Duque durante la pandemia. Ya el domingo el presidente colombiano había señalado, cuando se retiraba la propuesta de una nueva reforma tributaria, que no se ampliaría el IVA a productos de la canasta básica familiar y que tampoco se ampliaría la base para el recaudo del impuesto de renta.

Otras de las propuestas que han ingresado sobre la mesa a la discusión es el aplazamiento de aviones de guerra, cuyo costo estimado era de unos 14 billones de pesos.

De la misma manera, el ministro de Hacienda ha señalado que tratará de buscar un consenso amplio con los diversos sectores sociales y políticos que han manifestado objeciones a la propuesta de reforma tributaria del gobierno.

Uno de los elementos que también debe tener en cuenta el gobierno colombiano es una propuesta contundente de austeridad que sea creíble y que le brinde al estado la suficiente solvencia para no tener que cargar con más impuestos a la clase media golpeada por la pandemia.

Tres propósitos del nuevo ministro de Hacienda

Tres son los objetivos declarados del nuevo ministro de Hacienda y que él mismo ha expuesto ante los medios de comunicación: Primero, “ser conscientes de tantas personas que se vieron afectadas por el impacto de la pandemia, los jóvenes que no tienen empleo, las personas vulnerables que necesitan rentas básicas de emergencia, los micro y pequeños empresarios que necesitan alivio tributario y subsidios a la nómina por un tiempo adicional, las mujeres de más de cuarenta años que perdieron sus empleos, por eso, el primer propósito de esta reforma es lograr que millones de colombianos tengan beneficios sociales directos por el impacto de la pandemia”.

El segundo propósito del ministro de Hacienda es que con la reforma tributaria que se vaya a discutir se pueda “enviar un mensaje a los mercados internacionales. Colombia ha sido un país muy responsable en lo fiscal y tiene que garantizar una estabilidad en sus finanzas públicas”.

El tercer objetivo del recién llegado ministro de Hacienda es seguir contribuyendo a la reactivación de la economía nacional, lo cual no se podrá lograr si no se logran los primeros dos propósitos, ya que la confianza de los mercados internacionales es la que le garantiza al país unos intereses de deuda aceptables e inversión para el desarrollo, y a que la ayuda necesaria para los hogares y las familias que han sido golpeadas por la pandemia es crucial para reactivar la demanda agregada, la cual es finalmente la clave de la recuperación económica, que la gente pueda gastar más y que los productos de las empresas hallen los compradores que necesitan.

El ministro ha dicho que para alcanzar estas metas está dispuesto a conversar con los diversos actores políticos y sociales, gremios, jóvenes, entre otros, para construir así la reforma tributaria que se requiere. “Es un momento en el que se debe actuar con grandeza para atender las necesidades sociales y garantizando la estabilidad de las finanzas para lograr un equilibrio”, señaló Restrepo.

Así que, tras las críticas a la reforma y la fuerte presión social, ahora no se incrementará el IVA en bienes y servicios, “no queremos afectar a la clase media, golpeada ya por la pandemia. Quienes no pagan renta, no pagarán ese tributo. El propósito es que los colombianos tengan beneficios sociales, ingreso solidario, devolución del IVA, tener un fondo de fomento del empleo”, indicó el ministro.

El gobierno escucha propuestas que antes ignoró

Para alcanzar una nueva reforma tributaria que satisfaga a todos los sectores políticos, el gobierno colombiano está ahora considerando la propuesta de la Andi y el Consejo Gremial, entidades que propusieron derogar temporalmente las exenciones a las grandes empresas introducidas en la anterior reforma tributaria.

Cuando se le preguntó al ministro sobre los aviones de combate y el plan de austeridad, Restrepo afirmó que “nuestra prioridad es revisar el rubro del presupuesto nacional. Tenemos que redirigir gastos no prioritarios hacia necesidades urgentes, como la pandemia y los sectores vulnerables afectados. No habrá dinero para comprar aviones porque no es un gasto prioritario. Nuestra prioridad es la pandemia”.

Y mientras el ministerio de Hacienda busca generar consensos para estructurar una nueva reforma tributaria que sea más viable y deje a la mayor parte de los actores sociales satisfechos, es interesante anotar que en el escenario internacional se está buscando una reforma tributaria mundial muy diferente a la que se buscaba en el país. Por ejemplo, mientras que el gobierno colombiano quería reducir los impuestos a las grandes empresas, países como Estados Unidos y el Reino Unido están buscando colocar mayores impuestos a las empresas, de manera que se puedan obtener recursos para financiara las crecientes necesidades sociales que han surgido en medio de la pandemia.

Nuevas propuestas que podrían ayudar al Gobierno colombiano a estructurar una nueva reforma

Aún así, si esto no se lograra en Colombia, múltiples propuestas han sobresalido en el contexto actual, como por ejemplo la de solicitar un crédito de emergencia al Banco de la República y la de mayores impuestos a las bebidas azucaradas, así como reducir el gasto militar y burocrático y la aceleración de la vacunación, este último punto permitiría la reactivación de la economía nacional y que muchas personas regresen al trabajo pronto para que no tengan que dependen de ayudas estatales. En caso de que la vacunación fuera mucho más acelerada, los recursos del PAEF, el programa de apoyo al empleo formal, podrían redirigirse hacia los más pobres por medio de ayudas como la del ingreso solidario y la devolución del IVA.

La necesidad de estabilidad política

Como están las cosas, es importante que el gobierno colombiano no solo logre la estabilidad fiscal. Es decir, la reducción del déficit fiscal y dar un mensaje de confianza a los inversores internacionales, sino que también logre una estabilidad política y social. Ese será un mensaje que los inversores también estarán atentos a oír, ya que durante las últimas semanas, en medio de las protestas contra la reforma tributaria, el precio del dólar en los mercados colombianos se ha disparado hasta máximos históricos, lo que indica que la erupción de mayores tensiones sociales solo tendrá un efecto profundamente negativo para la economía nacional.

Con información de los diarios nacionales Portafolio y El Espectador.

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