Análisis

Tesla, crecimiento del 74% y el Silicon Valley Latinoamericano

*En la imagen, el presidente colombiano Iván Duque en un foro de emprendimiento.

La semana pasada, el presidente colombiano Iván Duque hizo titulares debido a su afirmación de que Colombia se convertiría en el Silicon Valley latinoamericano por la llegada de Netflix a al país. De acuerdo al diario BolaVip “Comparar a Colombia con Silicon Valley es algo bastante osado. Sobre todo si se tiene en cuenta que, según reportes de MinTIC a 2020, solo la mitad de hogares en todo Colombia cuenta con conexión a internet. Incluso, hay regiones del país donde ni siquiera hay posibilidad de conectarse a la red”. Además la llegada del gigante del entretenimiento implica al parecer únicamente la apertura de oficinas en el país, más que el desarrollo de algún proyecto tecnológico global de gran escala. En este sentido, todo parece indicar como dijeron los críticos del presidente Duque que la apuesta de su gobierno por la innovación y el desarrollo es bastante pobre.

Entre tanto, la reforma tributaria que el ejecutivo colombiano está promoviendo, castiga con un impuesto del 5%, el desarrollo de energías renovables como los paneles solares y los parques eólicos para la generación de energía limpia. Y aquí, en este contexto, donde las nuevas tecnologías son castigadas, es difícil de hablar de que Colombia pueda ser el Silicon Valley de América Latina.

De hecho el gobierno colombiano tiene uno de los presupuestos más bajos en inversión en ciencia y tecnología en comparación con los estándares internacionales. Difícil así pensar que de Colombia pueda surgir la próxima gran revolución tecnológica de América Latina.

De acuerdo al economista Jeffrey Sachs en su libro La Era del Desarrollo Sostenible, existen dos modelos esenciales para el desarrollo tecnológico de las naciones. Por una parte tenemos el modelo de crecimiento, endógeno, donde los países crean sus propias tecnologías y generan nueva demanda más oferta de bienes y servicios, y por otra parte se encuentra el crecimiento compensatorio, el cual se basa en la adopción de tecnologías extranjeras y ponerlas al servicio del crecimiento nacional. Colombia aún no ha podido impulsar plenamente ninguno de estos dos modelos. Para las economías en desarrollo como la del país en andino, lo más lógico es que se acerquen primero al crecimiento por vía compensatoria, adquiriendo tecnologías foráneas y poniéndolas en funcionamiento para que el país se desarrolle, luego de esto la nación podrá desarrollar sus propias tecnologías una vez se hayan adquirido los saberes necesarios para hacerlo.

Un caso de gran fracaso en Colombia en Ciencia y Tecnología

Aún así, el caso colombiano es emblemático por su tozudo apego al fracaso. No solo no se financia la ciencia y la tecnología de la manera debida para lograr algún grado de crecimiento endógeno, sino que se penaliza toda actividad que tenga la finalidad de promover la adopción de nuevas tecnologías para el desarrollo, como es el caso de las energías limpias o las tecnologías de la información como las tablets, los celulares y los computadores, los cuales tendrían nuevos impuestos con la reforma tributaria que está cursando en el Congreso de la República.

Pero, en este contexto, cabe preguntarse qué es lo que está sucediendo a nivel internacional. Mientras Colombia penaliza el desarrollo tecnológico y la innovación, otras economías como la estadounidense, ven los resultados de haber invertido largamente en ciencia y tecnología y de haber creado los incentivos correctos para que las grandes empresas dedicadas a la producción de innovaciones que están revolucionando al mundo, pudieran florecer adecuadamente. Es por esto que hoy vemos como empresas de la talla de Tesla reportan ingresos astronómicos debido a los excelentes resultados financieros de los últimos meses. Hay que decir por ejemplo que en el primer trimestre de 2021 la compañía estadounidense registró un crecimiento de nada menos que del 74% en comparación con el mismo periodo del año anterior. ¿Qué hace posible esto? Básicamente dos factores esenciales, primero, desde hacía bastante tiempo la empresa se había preparado desarrollando la tecnología y las innovaciones pertinentes que le permitieran crear los automóviles eléctricos, y el segundo factor, es que debido al momento actual de mayor preocupación por el cambio climático y la transición energética global, la empresa ha encontrado una ventana de oportunidad para crecer de forma masiva.

¿Por qué Tesla tiene los impresionantes rendimientos a los que ha llegado en el primer trimestre de 2021?

Desde luego, Tesla no es la única empresa involucrada en el desarrollo de estas tecnologías, pero es una de las que mejor se encuentra preparada para lo que depara el futuro de la industria automovilística, y como si fuera poco, ya se encuentran desarrollando autos sin conductor con complejos programas que le permiten a los propietarios disminuir en gran medida el nivel de tareas que tienen que realizar en sus viajes.

El medio de noticias estadounidense CNBC reportó este domingo que Tesla tuvo unos ingresos de nada menos que de los 438 millones de dólares para el primer trimestre de 2021, y como si fuera poco, en el 2020, la empresa logró producir más de 500.000 vehículos a nivel mundial. Para este primer trimestre las ventas de vehículos a nivel mundial fueron de 184.800 unidades, por lo que es de prever que en la medida en que la economía mundial se recupere, la compañía rápidamente superará la marca de ventas del año pasado.

Para finales de 2021 la empresa espera vender unos 750.000 vehículos de su marca en todo el mundo, y en la medida en que la transición energética se acelera, es probable que las ventas de estos vehículos se aceleren aún más, superando la marca del millón de unidades fácilmente para el 2022.

Aún así la compañía enfrenta desafíos en servicio al cliente, en la medida en que muchos de sus clientes tienen que esperar bastante tiempo por repuestos y reparaciones. En este sentido, es factible y seguro decir que ni siquiera la empresa misma tiene una comprensión adecuada de lo que implicará su gran crecimiento en los próximos años, por lo que tanto el potencial como los desafíos son inmensos.

Moraleja

Una de las cosas que pueden aprender los líderes colombianos de lo que está sucediendo con Tesla es que la innovación siempre tiene buenos rendimientos, sin importar si hay que esperar un poco de tiempo por ellos. Así que aunque el presidente Duque hable de Colombia como el Silicon Valley de América Latina, lo mejor es que destine más presupuesto para la innovación y la tecnología que se desarrollan en las universidades públicas, que se castiguen a los monopolios poco innovadores que sacan grandes rendimientos del país sin aportar a un crecimiento sostenido y sostenible. En fin, la moraleja de la historia de Tesla es que a Colombia le falta mucho en innovación y desarrollo y que el país ni siquiera está a medio camino.

Con información de CNBC y Colombiano Indignado.

comentarios

Arriba