Análisis

¿Qué tanto vivirá la gente en el futuro y qué significa esto para la economía?

El contexto

La pandemia ha causado algunos reveses en la expectativa de vida en algunos lugares. Pero un reciente estudio sugiere que bajo las condiciones ideales, las personas podrán vivir hasta los 150 años. Los esfuerzos de la tecnología y la industria de la salud se están extendiendo aún más para mejorar la longevidad.

Viviremos más años en el futuro ¿Qué significa esto para nuestras economías y modelos de vida actual?

Benjamin Franklin ya había llegado a los 70 años cuando firmó la declaración de independencia en 1776, cuando el promedio de la expectativa de vida de un hombre era apenas de 34años. El inventor y estadista, con una increíble longevidad, llegó a vivir hasta la edad de 84 años y atribuía su longevidad a evitar el alcohol y a ser un ávido nadador.

La expectativa global de vida ahora es de 70 años para los hombres y de 75 años para las mujeres. Y la población que vive ahora por encima de los 100 años está proyectada para llegar a los 3700 millones para el 2050, en 1990 eran apenas 95000 personas. De acuerdo a un estudio publicado a principios de este año, el límite biológico duro de nuestra longevidad, descontando la enfermedad y los desastres, podría ser tan alto como los 150 años.

El progreso hecho en extender la expectativa de vida gracias a las vacunas y otros hitos ha creado complicaciones, como la dificultad para financiar la jubilación de la creciente población de mayor edad en algunos lugares. Pero también ha inspirado a imaginar un futuro para las personas donde ellas persiguen múltiples carreras y efectivamente combinan varias vidas en una sola.

A cierto punto nuestras perspectivas de vivir más no lucen grandiosas. La expectativa de vida en los Estados Unidos vio su gran declive en el 2020, el más grande desde la Segunda Guerra Mundial, como el Covid19 se añadió a los problemas de las sobredosis por drogas y el alcoholismo en la población de la mediana edad. Francia también, ha sufrido una caída en la expectativa de vida en el año 2020.

Pero hay claras indicaciones de que la mayoría de nosotros nos estamos dirigiendo en la misma dirección de Jeanne Calment, la mujer francesa que logró vivir hasta la edad de los 122 años antes de morir en 1997.

Varias preguntas se han formulado acerca sobre la veracidad de la edad de Calment, pero investigadores de Francia y Suiza afirman que ella es la persona más vieja que jamás ha existido. Sin consideración de esto, su biografía oficial ha capturado la imaginación de aquellos que desean vivir más y saborear un trago de vino al día y comer más de dos libras de chocolate por semana al tiempo que pasan la marca de un siglo de edad.

Claramente, el atractivo de vivir más tiempo yace en la calidad de vida que se pueda llevar en la edad más alta de la vida.

El investigador Aubrey de Grey argumenta que el decaimiento celular detrás del envejecimiento puede ser derrotado. Él ha popularizado el término “Matusaleniridad” para describir el punto después del cual las personas pueden acceder a las correctas terapias y ya no sufrirán de los problemas de salud relacionados con la edad, en la medida en que la longevidad humana alcanzará una “velocidad de escape” ( de Grey dijo recientemente que las oportunidades de que esto ocurra de forma sistemática podrían ser para el año 2036).

Ray Kurzweil, un inventor y futurista, ha señalado las semejanzas entre el genoma humano con un software desactualizado, y a descrito el envejecimiento como un problema resoluble de ingeniería. Eventualmente podríamos extender nuestra longevidad de manera indefinida, según dice Kurzweil, y relativamente pronto podría ser posible empezar a añadir un año adicional de vida a nuestra expectativa cada año.

Hay potenciales beneficios del hecho de que la gente sea capaz de vivir más tiempo mientras que se mantienen saludables. Un estudio publicado a principios de este mes usó información de los Estados Unidos que sugería que efectivamente retrasar el proceso típico de envejecimiento podría crear 38 trillones de dólares en valor por cada año añadido a nuestra expectativa de vida.

Sin embargo, no es claro qué tan igualitariamente serían distribuidas las herramientas necesarias para llevar vidas más saludables y largas. Las disparidades en términos de la longevidad, incluso entre los países relativamente ricos, han comenzado a ser cada vez más amplias.

La OECD, un grupo de los países más avanzados en términos económicos, ha reportado que 25 de sus miembros declaran que la gente con alto nivel educativo puede esperar vivir hasta seis años más que aquellos que tienen el nivel de educación más bajo cuando han alcanzado los treinta años, por ejemplo.

El potencial para la innovación efectiva contra el envejecimiento empeora las desigualdades económicas – algunos dicen que las ventajas que se han generado también ya nos han dado unas perspectivas de los problemas que podrían surgir en el futuro.

El más reciente estudio sobre la longevidad encontró una relación entre más largos años de espera para concebir un hijo y términos de vida más cortos para las mujeres – una potencial preocupación para el estimado de 15% de las parejas de los países industrializados que ahora esperan más tiempo para concebir un hijo.

Hay muchas bases científicas para asumir que entre más estrés puedas evitar, más tiempo podrás vivir; de acuerdo a este estudio, el gen que protege las células madre del cerebro de los efectos dañinos del estrés está relacionado con una expectativa de vida mucho más larga.

Una pregunta que muchos se están haciendo es si África puede ayudar a Europa a superar la crisis del envejecimiento. De acuerdo a un análisis para el Centro para el Desarrollo Global, llevar más mujeres y personas más mayores al mercado laboral no será suficiente, lo cual hace que la migración sea una solución que deba considerarse más seriamente.

Una forma potencial de ralentizar el proceso del envejecimiento, de acuerdo a un estudio publicado en Science Daily es evitar la exposición a agentes contaminantes como el humo del cigarrillo, el alcohol y los pesticidas.

Otro de los descubrimientos que se han hecho es que el declive de la expectativa de vida en Estados Unidos no se ha distribuido equitativamente entre los grupos sociales y razas. De acuerdo a un reporte publicado en STAT, la expectativa de vida promedio cayó un año y medio, pero para la población hispana y negra, la caída fue de al menos tres años.

Por otra parte, según el New York Times, hay una diferencia entre la edad cronológica y la edad biológica. Esta última podría ralentizarse dramáticamente para muchas personas, y podría crear muchos desafíos serios en términos económicos.

Finalmente, de acuerdo a la ecuación Gompertz, nuestras probabilidades de morir de eventos como el cáncer o una enfermedad del corazón se doblan aproximadamente de cada ocho a nueve años, pero un análisis publicado en The Conversation argumenta que los tradicionales métodos de cálculo de la expectativa de vida aún no han tomado en cuenta los nuevos descubrimientos médicos.

Las consecuencias económicas de vidas más largas

Todos estos elementos indican que con el tiempo, los gobiernos, los fondos de pensiones, las empresas y muchas organizaciones más tendrán que adaptarse a un mundo en el que las personas viven más. Una gran consecuencia de esto podría ser el impacto en la industria de la salud y el bienestar, al tiempo que las personas buscan llevar vidas más saludables y vivir muchos más años.

En este mismo sentido, un escenario altamente probable es que las edades requeridas para la jubilación tengan que ir en aumento en muchos países, lo que haría más riesgoso para las personas depender de su empleador y confiarle a este su plan pensional por medio de los esquemas de pensiones 401K, que requieren el aporte del empleador y del empleado. En un escenario como este, las personas tendrían que ir cada vez más por cuenta propia para asegurar sus pensiones, en la medida en que nada les garantiza que la empresa para las que trabajan los llevará a bordo hasta que cumplan la edad requerida para la jubilación.

Un aspecto final sería el incremento de la población y como alimentar, educar y sostener a un planeta con muchas más personas. Sin duda esto causará presiones ambientales muy serias y obligará a la humanidad a pensar en más y mejores innovaciones para constituir una economía eficiente para un planeta abarrotado y con gente de mayor edad.

Con información del Foro Económico Mundial.

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