Desarrollo social

¿Cederá el gobieno colombiano ante las presiones sobre la reforma tributaria?

El gobierno colombiano ha informado que esá dispuesto a hacer ajustes a la actual reforma tributaria presentada en el Congreso nacional. Pero ¿Qué tan profundos son estos ajuestes? ¿Son los que realmente el país necesita para tener una sociedad más equitativa y productiva?

El primer punto en el que el gobierno está dispuesto a ceder es en la eliminación del IVA a los servicios públicos para los estratos 4, 5 y 6, una medida que en general no tiene un gran impacto sobre la clase media baja y los sectores concebidos como pobres extremos, pobres o vulnerables de acuerdo a las estratificiaciones del Sisbén. Esta parece ser una jugada más de astucia que de un serio interés por la equidad social, pues el gobierno colombiano saber que quienes más se están oponiendo a la reforma no son aquellos que serán más afectados negativamente por ella, sino la clase media alta y que puede manifestarse tanto en los medios sociales como enlas calles y a la que apenas se le añade una parte más justa de la carga tributaria.

El viceministro de Haciendo Juan Alberto Londoño señaló en una entrevista radial que el gobierno está dispuesto a bajar el monto de recaudo de la reforma. Esto en sí mismo no es bueno, más bien es populista, pues lo que el país necesita son más impuestos, pero no a las clases populares y vulnerables, como en ciertos apartes de esta reforma que se ha presentado sino a quienes detentan una serie de ventajas económicas que impiden que la sociedad tenga un reparto más equitativo de los ingresos nacionales que a la larga son generados por toda la población mediante el trabajo. Por ejemplo, como se ha señalado en ocasiones anteriores, no hay impuestos serios a quienes disponen de mayores recursos, no hay impuestos fuertes a las ganancias de capital ni a las gaseosas o los licores, productos que generan externalidades muy nocivas para la salud de los ciudadanos.

El ministerio de Hacienda por su parte ha dicho que el gobierno nacional está dispuesto a bajar la meta de recaudo de 23.4 billones de pesos a apenas unos 18 billones o unos 20 billones. Esto puede estar bien para que el país mantenga su grado de inversión frente a las agencias calificadoras de riesgo internacionales como Fitch o Moody’s, pero puede poner en peligro las inversiones sociales y los gastos que el país necesita para actualizarse en infraestructura y desarrollo tecnológico y científico. Mucho se ha hablado de optimizar el gasto y reducir la burocracia, pero esto a lo largo de la historia reciente ha probado ser una tarea bastante difícil y algo por ende poco realista, por lo que la opción más firme es que el estado recaude más impuestos y los invierta de manera adecuada para promover el desarrollo nacional.

Como lo hemos dicho en muchas ocasiones, Colombia tiene un gran déficit en materia de ciencia y tecnología, y su infraestructuara no está optimizada para los actuales desafíos de la globalización. Por otra parte, uno de los desafíos urgentes que tiene el país es la legalización de las drogas recrativas suaves como la marihuana y los psicodélicos, así como a las gaseosas, con los cuales se podrían obtener nuevos ingresos via impuestos para el fisco nacional sin afectar a los sectores productivos que nos entregan los alimentos básicos o las tecnologías necesarias para superar la brecha tecnológica.

¿Qué propone ahora el gobierno colombiano?

Tras las fuertes críticas y protestas que ha despertado la reforma tributaria presentada por el gobierno nacional, el viceministro de Hacienda Juan Alberto Londoño afirmó que el ejecutivo ha retirado la propuesta del IVA a los servicios públicos y revisar la tarifa del impuesto a la gasolina. De la misma manera, el ejecutivo ha dicho que mantendría la categoría de exentos a los bienes de la canasta familiar, lo que significa que los bienes de este apartado no subirán de precio y el sector agrícola podrá mantener su competitividad.

De la misma manera Londoño indicó que “será necesario proteger las principales fuentes de recursos para poder financiar los programas sociales, como el Ingreso Solidario, el cual beneficia a las familias que viven en pobreza extrema.

Tras las declaraciones del viceministro, se puede decir que por ahora se cae lo peor de la reforma tributaria, aunque aún no se sabe qué pasara con los impuestos a las tecnologías, como computadores, tablets y telefónos celulares, los cuales podrían aumentar la brecha tecnológica que existe en el país y exacerbar la desigualdad. De la misma manera, aún quedan incógnitas sobre si se aprobarán los impuestos propuestos a las energías renovables-

Con información del diario colombiano Portafolio. Comentarios de Muy Financiero. 0

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