Análisis

China MÁS CERCA de desplazar a EE.UU. en el liderato internacional

Mientras que Estados Unidos ha alertado que teme que Beijing podría estar orquestando la toma de facto de Taiwán dentro de poco, China ha llegado a un acuerdo con Teherán este sábado en el que las dos naciones asiáticas se comprometen a cooperar en el campo económico al menos durante los próximos 25 años.

Acuerdo con Irán

El acuerdo entre los dos países se produce en un momento en que Estados Unidos trata de recuperar su liderazgo internacional y en el que tanto China como Irán tienen tensiones con la actual administración de Biden. Mientras que China ha sido objeto de críticas por su tratamiento de la población Uigur en la región de Xinjiang, Irán no ha podido concretar al menos la primera reunión con Estados Unidos para generar algún tipo de distensión frente a su programa nuclear y eliminar algunas de las sanciones que están socavando su economía.

Los detalles del acuerdo entre las dos potencias asiáticas no han trascendido en los medios de comunicación, pero se ha revelado que el mismo implica inversiones por más de 400.000 millones de dólares por parte de China en la infraestructura y los sectores energéticos iraníes.

De la misma manera se sabe que Irán ha acordado brindarle a China un suministro de petróleo y gas natural a precios competitivos. Algo que ayudará a China a impulsar su crecimiento económico en un momento en el que necesita dinamizar y diversificar su economía ante las posibles amenazas y bloqueos por parte de Estados Unidos al sector tecnológico chino.

Fortaleciendo la cooperación económica

El eje de este acuerdo son las dimensiones económicas y comerciales, en donde Irán tendrá un papel muy importante al ser parte de la Nueva Ruta de la Seda, la iniciativa de China para conectarse con Europa y África por medio de una amplia línea de autopistas que se dirigen a hacer de China el centro del comercio mundial en las próximas décadas.

El presidente de Irán, Hasan Rohaní ha hecho hincapié en su encuentro con Wan Yi, el ministro de exteriores chino, en la necesidad de una rápida implementación de los acuerdos en las áreas de infraestructura y desarrollo, especialmente en este momento en que la economía iraní sufre el golpe de las sanciones económicas por parte de Estados Unidos.

Ambas naciones se comprometieron a fortalecer la cooperación entre los sectores privados y Rohaní afirmó que Irán considera a China como un gran socio comercial.

El ascenso de China

Actualmente China es la primera economía del mundo en términos de PIB por paridad del poder adquisitivo, y es la única de las grandes economías que creció durante el 2020 y que tendrá también un rebote acelerado en el 2021. El año pasado el exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt afirmó que Estados Unidos estaba perdiendo la carrera tecnológica con China, mientras que el FMI y el Banco Mundial han predicho que dentro de cinco u ocho años China será la primera economía en términos de PIB nominal.

El ascenso de China plantea grandes preocupaciones sobre el nuevo orden internacional. Muchos analistas temen el surgimiento de regímenes más autoritarios que seguirán el modelo de desarrollo chino, mientras que también se ha señalado que China ha mejorado sus capacidades para usar el comercio como un arma de guerra geopolítica y que estaría diversificando sus fuentes de materia primas para no depender de regímenes aliados o simpatizantes de Occidente.

El papel de Estados Unidos

En este contexto, si Estados Unidos pierde efectivamente la primacía económica a nivel mundial, no podrá ejercer una influencia de contención frente a China, país que podría empezar a diseñar el nuevo orden internacional con sus aliados y a su antojo. La salida más viable para Estados Unidos es invertir activamente en ciencia y tecnología para mantener cierto grado de poder económico y cooperar más activamente con sus socios de la Unión Europea que comparten sus valores democráticos y las preocupaciones por el autoritarismo chino.

Sin embargo, aunque Estados Unidos mantuviera un ritmo de crecimiento acelerado, que le permitiera tener cierta influencia económica y geopolítica y aunque cooperará más estrechamente con sus socios, cada vez es más difícil no imaginar un mundo en el que China desempeñe un gran papel internacional.

La lucha por Taiwán

Por otra parte, si China lograra de manera efectivamente recuperar su dominio sobre Taiwán, país al que solo reconocen 15 naciones y que mantiene relaciones informales con la Unión Europea y otras cuarenta naciones más, el ascenso económico de China podría ser más acelerado y su esfera de influencia, tanto en Asia como en otras partes del mundo, se encontraría ampliada.

De acuerdo al Financial Times, China parece estar moviéndose de un periodo en el que estaba satisfecha con su status quo sobre Taiwán a un periodo en el que el gobierno se encuentra más impaciente y más preparado para poner a prueba sus limites y poner en marcha la idea de la unificación.

Recientemente China ha estado más activa en sus fronteras, lo que implica que eventualmente estaría lista para operaciones militares sobre Taiwán, una eventualidad que varios funcionarios estadounidenses ya ven con preocupación.

Un funcionario de la Casa Blanca, Kurt Campbell, dijo que mientras que China estaba actuando de manera más agresiva en muchas áreas, ha estado tomando políticas más asertivas en relación a Taiwán.

“Hemos visto que China se está convirtiendo más asertiva en el mar del Sur de China, con coerciones económicas contra Australia, una diplomacia más agresiva en Europa y tensiones fronterizas con India”, señaló el funcionario estadounidense.

“Pero ahora hemos visto actividades más persistentes y determinadas que las simplemente militares, así como las actividades diplomáticas y de otro tipo en relación con Taiwán.

Una China más independiente y poderosa

Aunque aún no hay signos de que se vaya a producir un ataque inminente sobre Taiwán, los movimientos que se han visto a nivel internacional, tanto en el campo diplomático, económico y militar, sugieren que China está incrementando su poder lentamente y que eventualmente podría tomar una acción decidida sobre la isla.

El acercamiento de China con Irán también muestra que la potencia asiática se dirige a tener un enfoque de menor cooperación con Estados Unidos. Y de la misma manera, el objetivo de China de lograr su independencia tecnológica, harían que cualquier presión externa sobre China, desde Estados Unidos o desde la Unión Europea, tuviera mucho menos peso. Una China más independiente y más poderosa en el escenario internacional hará que el orden internacional se replantee de forma completa. Aún es difícil saber si China será una potencia hegemónica de la misma manera que Estados Unidos lo fue en el siglo XX, pero lo que por ahora sí queda claro es que China lo intentará y cada vez parece estar más cerca de ese objetivo.

Con información de Portafolio y del Financial Times.

comentarios
Suscribirse
Notificar de
guest
0 Comentarios
Retroalimentación En Línea
Ver todos los comentarios
Arriba
0
El amor de tus pensamientos, por favor comente.x
()
x